Domingo de Ramos en la Pasión del Señor
28 de marzo de 2009

Misa Familiar

Prepara: Javier Leoz


Objetivo: descubrir que, en el camino aparente del triunfo de Jesús, se nos anuncia su pasión

Idea: acompañamos a Jesús, con nuestras palmas y ramos, porque nosotros con El, también vamos hacia la Resurrección.


1. MONICIÓN DE ENTRADA

(En el exterior del templo se habilita todo lo necesario para la bendición de las palmas y de los ramos. Donde se pueda, se puede adquirir un “pollino” y –un niño- representando a Jesús es acompañado por los 12 apóstoles y por un grupo nutrido de niños/as representando al pueblo hebreo)

Queridos amigos:

Hoy, en este Domingo de Ramos, acompañamos a Jesús hasta Jerusalén. En esa ciudad, el Señor, recibirá el desprecio de muchas personas, la traición de uno de sus amigos y la negación de San Pedro. Pero, para nosotros, vitorearle en esta mañana con nuestras ramas, palmas y cánticos, significa que EL es nuestro Rey. Que EL vencerá a la muerte y que, después, a todos nos dará una vida para siempre. Escuchemos con atención el Evangelio donde se nos narra este momento que nosotros, ahora y aquí, estamos viviendo.

2. BENDICIÓN DE LOS RAMOS Y LECTURA EVANGÉLICA.

A continuación, si se ha elegido esta modalidad, procesión hasta el lugar donde se celebrará la Eucaristía.

Cantos: Alabaré; Gloria y Alabanza; Yo tengo un amigo que me ama; Nadie hay tan grande como Tú

3. PENITENCIAL (no hay)

4. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Hoy, si algo tienen las lecturas que vamos a escuchar, es una ENTREGA TOTAL POR PARTE DE JESÚS. Tanto, la primera, como la segunda y –sobre todo la Pasión según San Lucas- nos invitan a reflexionar sobre la pasión y la muerte de Jesús. Agradezcamos, de verdad, todo lo que El hace por nosotros.

5. ORACIÓN DE LOS FIELES

a) Para que la iglesia nunca se canse de ofrecerse a favor de todos los hombres y mujeres de la tierra. Roguemos al Señor.

b) Por todos aquellos que, todavía, no saben que Jesús dio la sangre por ellos. En este Año Sacerdotal, pidamos por la santidad y la fuerza espiritual de todos los sacerdotes. Roguemos al Señor.

c) Por nosotros que hemos aclamado a Jesús con nuestros cantos y palmas. Para que luego no le demos la espalda. Para que lo defendamos con nuestras palabras y obras. Roguemos al Señor.

d) Por los que están tristes pensando en que mueren para siempre. Para que descubran que, Jesús, nos trae un gran regalo con su pasión y su cruz: la Resurrección. Roguemos al Señor.

6. OFRENDAS

a) Ahora, y representando nuestro apoyo a Jesús que va camino de la cruz, vamos a agitar fuertemente nuestras palmas: con ello, una vez más, le decimos al Señor ¡GRACIAS POR TU AMOR! (se agitan las palmas y ramos)

b) Representando la suerte que le espera a Jesús, en esta semana de Pasión, queremos traer hasta el altar estos dos trozos de madera: que, entre todos, completemos lo que falta a la cruz del Señor para que, su muerte, sea salvación para todos.

c) Finalmente, con el pan y el vino, damos gracias al Señor porque, en Jueves Santo, se quedará para siempre con nosotros en el altar.

7. ORACIÓN

NO DEJES DE SUBIR, SEÑOR

Porque, arriba en Jerusalén,

te necesitamos para que nos des vida

NO DEJES DE SUBIR, SEÑOR

Aunque hoy te aclamemos

y mañana te olvidemos

NO DEJES DE SUBIR, SEÑOR

Tú, Señor, eres nuestro Rey

En Ti está nuestro futuro

NO DEJES DE SUBIR, SEÑOR

Detrás, de la muerte, vendrá la vida

Detrás, del llanto, el gozo

NO DEJES DE SUBIR, SEÑOR

Perdona nuestra falsedad

Olvida nuestras mentiras

NO DEJES DE SUBIR, SEÑOR

Bendito por venir a nuestra tierra

Bendito por venir a salvarnos

Bendito por lo mucho que nos amas

NO DEJES DE SUBIR, SEÑOR

Sube, Señor, a Jerusalén

Sube, Señor, a la cruz

Pues, sabemos todos, Señor

lo mucho que por Ti, Dios nos ama

NO DEJES DE SUBIR, SEÑOR