Solemnidad de San José, esposo de la Virgen María
19 de Marzo de 2010

Prepara: Javier Leoz


(DÍA DEL PADRE)


Objetivo: descubrir el importante papel de San José en la historia de la Salvación

Idea: necesitamos de alguien que nos indique el camino en la vida: los padres


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos a esta Eucaristía donde, todas las lecturas, nos hablan de la obediencia, de la disponibilidad que todo hombre de Dios ha de tener.

San José, y es así, fue como Abraham y otros tantos hombres de Dios, una persona que creyó, que se fió y que se dejo llevar por la fuerza poderosa del Padre.

Hoy, con esta eucaristía, queremos dar gracias a Dios por San José: es nuestro padre en la fe, con su testimonio nos invita a seguir con sencillez y sin riquezas el camino de Dios.

Además, agradecemos a Dios la vida de nuestros padres y les felicitamos en este día que, más allá de lo comercial, es sinceridad del corazón: ¡GRACIAS POR SER MI PADRE! ¡GRACIAS, HOY ES TU DIA!

2. MOMENTO PENITENCIAL

a) Los padres, como San José, tienen una misión: orientarnos en el camino de nuestra vida. Perdón, Señor, por querer ser independientes. Señor ten piedad (Se presenta, por ejemplo, una cartulina con la palabra “libertad”)

b) Los padres, como San José, nos han de indicar el bien y el mal. ¿Nos acordamos de darles gracias por lo mucho que hacen por nosotros? Cristo ten piedad (Se presenta la expresión: ¡GRACIAS!)

c) En San José, como en María, pudo la obediencia, la sencillez y, sobre todo, la fe. Nosotros frecuentemente olvidamos a Dios. Señor ten piedad (Se presenta la palabra “FE”)

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Vamos a escuchar unas lecturas en las que, si algo tienen en común, es que San José, como Abraham o los grandes hombres de Fe, se dejó guiar por la voz de Dios. Escuchemos atentamente y, le pidamos, que nuestros padres nos enseñen a escuchar y vivir la fe a la sombra de la Palabra de Dios. Escuchemos con atención.

4. PETICIONES

a) Pidamos al Señor por la iglesia. Para que nunca nos falten sacerdotes que nos anuncien lo que, en San José, fue tan grande y tan importante: EL AMOR A DIOS. Roguemos al Señor.

b) Pidamos al Señor por nuestros padres. Para que e sientan nuestro agradecimiento y nuestra oración. Roguemos al Señor.

c) n este día del padre, Pidamos por todos los carpinteros. Para que como San José trabajen por su sustento. Que Dios les bendiga. Roguemos al Señor.

d) No olvidemos al Seminario. A todos los que se preparan para ser sacerdotes. Para que sientan nuestro apoyo, ayuda, estima y oración. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

a) Queriendo simbolizar lo que nuestros padres son en el hogar: su autoridad, sus decisiones y su buen obrar. Traemos ante el altar esta VARA. San José, en muchas ocasiones, se apoyó para llevar adelante su tarea: educar a Jesús como Dios manda.

b) San José es el Patriarca o el patrón de la Iglesia. Hoy, con esta fotografía del Papa Benedicto XVI, queremos representar que estamos unidos a toda la iglesia católica. Que Dios la proteja.

c) Finalmente, si algo estuvo presente en la casa de José, fue el pan y el vino. Eran pobres pero, estamos seguros, que nunca faltó el pan de la bondad ni el vino de la alegría. Que el Señor, hoy, los transforme en su cuerpo y en su sangre.

6. ORACION FINAL

Porque fuiste obediente, ENSÉÑANOS A OBEDECER

Porque amaste a María, AYÚDANOS AMARLA DE TODO CORAZON

Porque educaste a Jesús, QUE APRENDAMOS DE SU EJEMPLO

Porque no metiste ruido, HAZ QUE HAGAMOS EL BIEN EN SILENCIO

Porque te fiaste del Señor, PROTEGENOS CON TU CAYADO

Porque protegiste a Jesús, COBIJANOS BAJO TU MANTO DE PADRE

Porque miraste siempre al cielo, QUE NO OLVIDEMOS A DIOS

Porque tuviste dulce muerte, ACOMPAÑANOS EN ESE INSTANTE

Porque creíste y esperaste, QUE CREAMOS Y ESPEREMOS EN EL PADRE

7.- EN LA MUERTE DE JOSÉ

Nadie, como El, tuvo tan dulce muerte:

En los brazos de María

Con la cercanía de Jesús

Y la satisfacción del deber cumplido

¿Se puede tener mejor final en la tierra?