III Domingo del Tiempo Ordinario
24 de enero de 2010

Plegarias


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 96, 1, 6

Cantad al Señor un cántico nuevo. Cantad al Señor toda la tierra. Honor y Majestad le preceden, fuerza y esplendor están en su tiempo.

ACTO PENITENCIAL

Tú, Señor Jesús, que nos has elegido para servirte a ti y a los hermanos, perdona nuestras infidelidades.

Señor Ten Piedad

Tú, Señor Jesús, que nos has enseñado el Camino, la Verdad y la Vida, disculpa nuestras numerosas faltas de amor.

Cristo Ten Piedad

Tú, Señor Jesús, que nos has encargado una misión, perdona nuestros pecados de egoísmo y de ausencia de solidaridad.

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno: ayúdanos a llevar una vida, según tu voluntad, para que podamos dar en abundancia frutos de buenas obras en nombre de tu hijo predilecto,

Que vive y Reina

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Dios Nuestro, estos dones que te presentamos y que esperamos, por tu inmensa bondad, que se transformen en bienes eternos de Amor y Felicidad

Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor, nuestro Dios

 

Jesús amigo, que el poder de tu amor

toque todo lo que está muerto en nosotros,

y lo devuelva otra vez a la vida.

No cesas de amarnos, nos llamas noche y día,

te empeñas en que nos amemos como Tú lo hiciste.

De ti nos vienen los deseos de cambiar el mundo,

De transformar la vida triste y aburrida,

De dar la vuelta al corazón y rehacer todo.

Queremos seguirte, con decisión;

 

Seguir tu manera de vivir, tú forma de tratar a la gente,

la manera como mirabas a los niños,

como liberabas a los oprimidos

como cuidabas a los enfermos,

como acompañabas a los solitarios.

 

No cederemos al cansancio,

a las dificultades o al aburrimiento.

Uniendo nuestras voces y esfuerzos,

queremos proclamar con nuestra vida

los valores del Evangelio,

diciendo sin cesar:

SANTO, SANTO, SANTO...

 

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sal 33, 6

Contemplad al Señor y quedareis radiantes; vuestro rostro no se avergonzará

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la recepción de estos Sacramentos, Dios Padre Nuestro, nos confirme en una vida santa y a tu servicio para siempre.

Por Jesucristo Nuestro Señor