EL SÍNODO LLAMA A LA IGLESIA A DESCUBRIR ÁFRICA

EL PAPA ANIMA A UN GRUPO DE BANQUEROS A ESTUDIAR LA “CARITAS IN VERITATE”

AUTORIDAD VATICANA VISITARÁ CUBA PARA IMPULSAR TRABAJO DE MEDIOS CATÓLICOS

EL ARZOBISPO DE BARCELONA PIDE NO DEJAR DE PROPONER LA FE ANTE AGNOSTICISMO EUROPEO

DESDE SU RETIRO EN PERÚ, OBISPO EMÉRITO ESPAÑOL CONFIESA SEIS HORAS AL DÍA

HACER QUE LOS ANGLICANOS SE SIENTAN COMO EN CASA EN LA IGLESIA CATÓLICA

FINANCIACIÓN DE MEDIOS CATÓLICOS, UN PROBLEMA URGENTE; SEGÚN CAMECO

COMUNICADO VATICANO SOBRE EL DIÁLOGO CON LA FRATERNIDAD DE SAN PÍO X


EL SÍNODO LLAMA A LA IGLESIA A DESCUBRIR ÁFRICA

Mensaje final de denuncia, autocrítica y esperanza

CIUDAD DEL VATICANO (ZENIT.org).- Los participantes en el Sínodo de África han enviado un mensaje al "pueblo de Dios" para hacer un llamamiento a valorar el patrimonio que representa este continente para la Iglesia universal. Este viernes se ha presentado en una rueda de prensa de la Santa Sede el "nuntius" o "mensaje" de la segunda asamblea especial, su documento más importante, junto con las proposiciones conclusivas que este sábado, tras ser votadas, serán entregadas a Benedicto XVI.

El mensaje, aplaudido durante mucho tiempo por los padres sinodales, fue aprobado por unanimidad por la asamblea, de manera que no fue sometido a la votación electrónica, como sucede en el caso de cada una de las proposiciones. Las palabras finales del Sínodo son un llamamiento: "África no está a abandonada al fracaso. Nuestro destino esta todavía en nuestras manos. África levántate...". El texto fue presentado en los cuatro idiomas oficiales a la asamblea, en presencia de Benedicto XVI, definido por el mismo mensaje como "un verdadero amigo de África y de los africanos", por defender las causas de los africanos "con todo el peso de su autoridad moral".

CORRUPCIÓN

Dividido en siete capítulos el mensaje comienza describiendo las contradicciones y profundas crisis que vive África: la trágica situación de los refugiados, una pobreza escandalosa, el hambre, la guerra y los conflictos. Se trata de un texto sin pelos en la lengua como lo demuestra este párrafo: "Cualquiera sea el nivel de la responsabilidad imputable a los intereses extranjeros no es menos vergonzosa y trágica que la connivencia con los gobernantes locales: políticos que venden a sus naciones, hombres de negocios que se unen a voraces multinacionales, africanos que venden y trafican armas, sobre todo ligeras, que provocan la destrucción de vidas humanas, agencias locales de organizaciones internacionales que son pagados para difundir ideologías nocivas en las que ni ellos mismos creen".

RESPETO POR ÁFRICA Y MULTINACIONALES

A las grandes potencias de este mundo, los obispos piden que "traten a África con respeto y dignidad". Es necesario un cambio en el orden mundial pero no sobre la base de los intereses de los ricos sobre los pobres. Retomando los principios de la encíclica "Caritas in veritate", de Benedicto XVI, el mensaje reclama "un cambio en relación con el peso de la deuda de las naciones pobres que literalmente está matando a los niños". "Las multinacionales deben detener la devastación criminal del ambiente y la explotación insaciable de los recursos naturales. Es una táctica de corto visión fomentar guerras para lucrarse rápidamente gracias al desorden provocado, que cuesta vidas y sangre humano".

"¿No existirá nadie que quiera o sea capaz de detener tales crímenes contra la humanidad?", se preguntan los padres sinodales en este mensaje, en el que también, sin dejar de reconocer la labor de la ONU en su territorio, le pide que sea coherente y transparente, que verifiquen que sus programas sean realmente buenos, y "que se acabe con sus intentos de destruir y minar los valores africanos de la familia y de la vida humana". Con esta expresión, los obispos se refieren al artículo 14 del Protocolo a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, mejor conocido como el Protocolo de Maputo, sobre del derecho de las mujeres al aborto.

AUTOCRÍTICA

El mensaje también deja espacio a la autocrítica. Consciente de su "deber de ser instrumento de paz y reconciliación según el corazón de Cristo" exhorta a una autentica conversión "pues sólo así se romperá el circulo vicioso de la ofensa, la venganza, para lo cual, el perdón y el reconocimiento de las culpas, es crucial". En particular, llama a los sacerdotes a ser ejemplos de reconciliación, "sobrepasando las fronteras tribales y raciales", y cumpliendo sus votos de castidad y desapego a las cosas materiales.

El mensaje pide un impulso y reconocimiento al papel de la mujer dentro de la Iglesia, exige la formación de los laicos, en especial de los políticos en la doctrina social de la Iglesia, reconoce la vasta labor de los misioneros y la vida consagrada en África, llama a un mayor diálogo ecuménico e interreligioso, y reclama a los países de mayoría musulmana el derecho a la libertad religiosa. "Dado que el mundo musulmán acoge con placer a los cristianos que deciden cambiar de religión, también deberían respetar la reciprocidad en este campo", afirma la asamblea sinodal.

ESPERANZA

El mensaje es, en definitiva, un mensaje de esperanza sintetizado en un proverbio africano citado: "Un ejército de hormigas bien organizadas es capaz de abatir a un elefante". "África no es impotente --concluye--. Nuestro destino sigue estando en nuestras manos. Todo lo que África pide es espacio para respirar y prosperar. África ya se ha puesto en movimiento y la Iglesia se mueve con ella, ofreciéndole la luz del Evangelio".

Ver el Editorial sobre el tema del Sínodo


EL PAPA ANIMA A UN GRUPO DE BANQUEROS A ESTUDIAR LA “CARITAS IN VERITATE”

CIUDAD DEL VATICANO (ZENIT.org).- Benedicto XVI envió palabras de aliento a un grupo de líderes del sector financiero en Londres, que han participado en un seminario privado para estudiar la encíclica Caritas in veritate". El seminario, celebrado el pasado miércoles 21 en el Banco Schroders, había sido organizado por el arzobispo de Westminster, monseñor Vincent Nichols. El tema era “Liderazgo en el sector financiero, un desafío moral y espiritual".

Un mensaje firmado por el secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, afirma que el Santo Padre "está agradecido al saber que figuras importantes en el mundo de las finanzas están respondiendo al desafío de explorar caminos para construir relaciones sociales auténticamente humanas de amistad, solidaridad y reciprocidad dentro de las actividades económicas". El Pontífice también expresó su apoyo a todos lo que "promueva el desarrollo humano integral que se basa en una visión trascendente de la persona". Entre los asistentes al seminario había presidentes y directores ejecutivos de varios bancos y grupos de inversión.

La Carta del Editor se refiere a este tema


AUTORIDAD VATICANA VISITARÁ CUBA PARA IMPULSAR TRABAJO DE MEDIOS CATÓLICOS

LA HABANA, (ACI).- La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) anunció la próxima visita del Presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, Mons. Claudio María Celli, quien llegará para impulsar la labor de los medios católicos en la isla. Según una nota de prensa de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social publicada en el sitio web de la COCC, Mons. Celli llega a Cuba por invitación de los obispos y permanecerá en el país del 4 al 8 de noviembre próximo.

“Durante su estancia, entre otras actividades compartirá con los Obispos de Cuba reunidos en Asamblea Plenaria, visitará el Seminario San Carlos y San Ambrosio, e intervendrá en la Asamblea de la Comisión Nacional de Medios de Comunicación Social de la Conferencia de Obispos de Cuba que sesionará en esos días”, informa la nota. Asimismo, anuncia que Mons. Celli ofrecerá la conferencia magistral “Iglesia, comunicación y cultura digital” que será abierta al público el viernes 6 de noviembre a las 8 de la noche en la iglesia de Santa Catalina de Siena, en Vedado.


EL ARZOBISPO DE BARCELONA PIDE NO DEJAR DE PROPONER LA FE ANTE AGNOSTICISMO EUROPEO

BARCELONA (ACI) El Arzobispo de Barcelona, Cardenal Lluís Martínez Sistach, pidió que los trabajos por la nueva evangelización misionera respondan en Europa a la difundida “actitud de increencia y agnosticismo”, e hizo un llamado a los fieles a no tomar una postura de pasividad, sino de un apostolado activo frente a este fenómeno. Al señalar los lineamientos del Plan Pastoral Diocesano, explicó que “estamos ante un alejamiento cada vez más radical de la fe y de la antropología cristiana”, por lo que llamó a los fieles a “no dejarse llevar por la desesperación y la pasividad”.

“En este mundo, en parte creyente y en parte no creyente, los cristianos no hemos de imponer la fe, pero no podemos dejar de proponerla. Con palabras y con las obras. Queremos ser una Iglesia fiel a la fe y solidaria con los que sufren. Y queremos ser una Iglesia que confiesa, que anuncia y que da a Jesucristo”, afirmó. El Arzobispo de Barcelona señaló que estas reflexiones están en el origen del Plan Pastoral Diocesano que contempla “hacer de la Palabra de Dios el centro y el alimento espiritual de nuestras comunidades; crear un clima de comunión afectiva y efectiva, acogiendo de manera especial a los inmigrantes que comparten nuestra fe; y expresar con ayudas concretas la solidaridad con los que sufren situaciones de pobreza y marginación, en especial a causa de la actual crisis económica”. “Si es verdad que la acción de la Iglesia ha de ser siempre evangelizadora, hoy es todavía más necesario y urgente que lo sea de verdad, teniendo en cuenta la realidad de nuestro Occidente europeo y en concreto de nuestro país”, añadió.


DESDE SU RETIRO EN PERÚ, OBISPO EMÉRITO ESPAÑOL CONFIESA SEIS HORAS AL DÍA

VALENCIA (ACI/Europa Press) El Obispo emérito de Mondoñedo-Ferrol, el valenciano Mons. José Gea Escolano, de 80 años, aseguró sentirse "feliz" como misionero en Perú, donde una de sus tareas más frecuentes es la de administrar el sacramento de la Penitencia, "entre cinco y seis horas cada domingo, aunque algunas jornadas he estado hasta diez horas", según informaron en un comunicado fuentes del Arzobispado.

Mons. Gea acaba de cumplir su cuarto año como misionero en una parroquia de la diócesis peruana de Carabayllo, donde llegó tras aceptar el Papa entonces su renuncia como titular de la diócesis gallega al haber cumplido la edad de jubilación, después de haber sido su titular durante 18 años. El prelado, natural de la localidad valenciana de Real de Gandia, aseguró que tiene previsto permanecer "hasta que Dios quiera" en el país iberoamericano, donde "hay una gran escasez de sacerdotes", por lo que "es urgente una mayor presencia de presbíteros y misioneros".

El misionero valenciano mostró, además, su preocupación porque en Perú las familias "en general están muy desestructuradas, con matrimonios que se rompen constantemente y, por tanto, con hijos que crecen sin una presencia estable y continuada de sus padres". En la diócesis de Carabayllo, monseñor Gea colabora en la parroquia de Santa María de la Providencia, dirigida desde hace 16 años por dos misioneros valencianos, César Buendía, que fue monaguillo del prelado cuando era párroco de la localidad valenciana de Moncada, y Vicente Folgado, quien colaboró con él en su etapa como titular de la diócesis de Ibiza.

Mons. Gea, que fue también obispo auxiliar de Valencia de 1971 a 1976, colabora además en la administración del sacramento de la Confirmación, cuando se lo solicita el Obispo de Carabayllo, Mons. Lino Panizza. Asimismo, imparte cursillos y catequesis a sacerdotes y religiosos.


HACER QUE LOS ANGLICANOS SE SIENTAN COMO EN CASA EN LA IGLESIA CATÓLICA

Entrevista con monseñor Stetson, experto en el diálogo con la Comunión Anglicana Tradicional

HOUSTON, (ZENIT.org).- La semana pasada sorprendía la noticia de que Benedicto XVI permitirá a grupos de anglicanos que desean entrar en plena comunión con la Iglesia Católica, el hacerlo a través de Ordinariatos personales, preservando al mismo tiempo elementos de la tradición espiritual y litúrgica anglicana. La provisión de Ordinariatos es la respuesta del Vaticano a los anglicanos que han expresado deseos de convertirse en católicos. Se estima que entre 20 y 30 obispos anglicanos han hecho una petición similar. Hasta ahora existía una Provisión Pastoral, emanada por Juan Pablo II en 1980, pero que sólo contemplaba los casos individuales de sacerdotes episcopalianos que deseaban abrazar el catolicismo.

Para entender cómo funcionan los Ordinariatos personales y la importancia de esta iniciativa, ZENIT ha entrevistado a monseñor William Stetson, un sacerdote del Opus Dei y secretario del Delegado Eclesiástico de la Congregación para la Doctrina de la Fe para la Provisión Pastoral de ex sacerdotes episcopalianos (el término episcopaliano suele usarse para designar a los miembros de la Comunión Anglicana en Estados Unidos y en Escocia, n.d.t.). Monseñor Stetson mantiene una Oficina de Provisión Pastoral en la parroquia de Nuestra Señora de Walsingham, una congregación de tradición anglicana en la archidiócesis de Galveston-Houston.

-¿Qué es un Ordinariato personal? ¿Existe en algún otro lugar en la Iglesia?

Monseñor Stetson: Un ordinariato es una estructura jurisdiccional compuesta por un prelado con jurisdicción ordinaria, su propio clero incardinado que le asiste en su trabajo pastoral, y los fieles laicos a los que pastorea. Existe un ordinariato militar en muchos países, que tiene la responsabilidad del cuidado pastoral, de quienes sirven en los Ejércitos y sus familias. En los Estados Unidos se llama Archidiócesis para los Servicios Militares (Archdiocese for the Military Services). Que yo sepa no existen otros Ordinariatos.

-¿Cuál es la diferencia fundamental entre la Provisión Pastoral de 1980 y la nueva constitución apostólica?

Monseñor Stetson: La Provisión Pastoral no tenía contenido canónico y no contemplaba el ejercicio del poder de gobierno. La nueva constitución apostólica establecerá normas canónicas al más alto nivel para proveer la creación de nuevas estructuras canónicas llamadas “ordinariatos” en naciones individuales. En conformidad con las normas generales, cada ordinariato tendrá el poder de gobierno (jurisdicción) sobre un determinado tipo de personas y asuntos.

-¿Qué sucederá con las parroquias católicas de tradición anglicana (Anglican Use parishes) que han estado operando durante años?

Monseñor Stetson: Hasta este momento las llamadas parroquias de tradición anglicana en Estados Unidos son parroquias personales de la diócesis donde están presentes, que mantienen elementos de la tradición anglicana, especialmente la liturgia. No hay relación canónica entre ellas o con el Delegado Eclesiástico de la Provisión Pastoral. Presumiblemente, si se establece un ordinariato en los Estados Unidos, las parroquias pasarían a ser jurisdicción del nuevo ordinariato y quedarían bajo la jurisdicción del prelado del ordinariato. Las futuras parroquias y comunidades de culto podrían ser establecidas por el ordinario del ordinariato a petición de grupos de fieles anglicanos con un sacerdote tras consultar al obispo diocesano del lugar donde se encuentran.

- ¿Cuál es el motivo de establecer estos ordinariatos personales? ¿Por qué la Provisión Pastoral no era suficiente?

Monseñor Stetson: La Provisión Pastoral es un mero proceso administrativo para preparar a los antiguos sacerdotes episcopalianos casados para ser ordenados como sacerdotes católicos a petición de los obispos diocesanos. El nuevo ordinariato proveerá una estructura canónica similar a una diócesis para el cuidado pastoral de los fieles laicos que se proceden de la Iglesia episcopaliana.

-Esta estructura canónica parece responder directamente a una petición realizada hace dos años por la Comunión Anglicana Tradicional, que tiene alrededor de 400.000 miembros en todo el mundo. ¿Cree que muchos de estos miembros entrarán en comunión con la Iglesia católica a través del ordinariato personal?

Monseñor Stetson:La Comunión Anglicana Tradicional es en realidad una confederación de autodenominadas diócesis presentes en muchos países diferentes; está formada por sacerdotes, fieles laicos y obispos. La Comunión Anglicana Tradicional como tal nunca ha formado parte de la Comunión Anglicana bajo la autoridad del arzobispo de Canterbury. Lo que suceda con las diócesis en los países concretos dependerá de las decisiones tomadas por la jerarquía católica en los respectivos países con la Congregación para la Doctrina de la Fe. Su número es mayor en África y Asia.

-¿Cómo será el proceso para los anglicanos, especialmente sacerdotes y obispos, que entren en la Iglesia a través del ordinariato?

Monseñor Stetson:La Constitución Apostólica que permitirá la creación de ordinariatos en cada país aún no se ha presentado. Por esta razón no conocemos la naturaleza del proceso. Anticiparía que será similar al usado en los últimos 27 años por la Provisión Pastoral aquí en Estados Unidos, y su homóloga en Inglaterra (la cual, con todo, no había provisto de parroquias y liturgia, como en Estados Unidos).

- El anuncio vaticano contempla la posibilidad de que un ordinariato católico tenga seminaristas, que se prepararían junto con los seminaristas católicos, “aunque el ordinariato establecería una casa de formación dirigida a las necesidades particulares de formación en el patrimonio anglicano”. ¿Esto incluiría la posibilidad de matrimonio para estos seminaristas anglicanos?

Monseñor Stetson: Los puntos específicos de esta cuestión aún no se han dado a conocer. Al menos supongo que los seminaristas tendrían que estar a la vez casados y estudiar en un seminario anglicano en el momento que trataran de entrar en plena comunión, y luego continuar estudiando para el sacerdocio en un seminario católico. Ellos tendrían que recibir la dispensa de la norma del celibato, estudiando la Santa Sede caso por caso. Los futuros seminaristas tendrían que ser célibes.

-¿Qué otras tradiciones mantendrían los anglicanos al entrar en la Iglesia católica por la vía del ordinariato personal?

Monseñor Stetson: Las parroquias pequeñas, que permiten una mayor cohesión. Una rica tradición de expresión litúrgica (lenguaje, música, vestimentas, espacio, etc.) en inglés, que data del siglo XVI. Esto también incluiría una gran tradición de la utilización de la Sagrada Escritura en la predicación, el amor a los Padres de la Iglesia y una expresión teológica más allá de la escolástica católica romana.

-¿Por qué el Vaticano puede ofrecer esta concesión sólo a los anglicanos, y no a los luteranos, presbiterianos, etc. que quisieran entrar en la Iglesia?

Monseñor Stetson: Los anglicanos han disfrutado siempre de un lugar especial en la actitud católica hacia la ruptura de la unidad de los cristianos en Occidente después del siglo XVI. La Iglesia de Inglaterra intentó mantener muchos elementos de la Iglesia Católica y, al mismo tiempo ser protestante. La Iglesia de Inglaterra mantuvo una mayor unidad dentro de sí misma y por lo tanto podía tratarse como una entidad única en las conversaciones con Roma.

-Se ha hablado de que esta medida afectará negativamente al diálogo anglicano-católico, es decir, al Consejo Internacional Anglicano-Católico (ARCIC)? ¿Es esto cierto?

Monseñor Stetson: Aparentemente no, de acuerdo con las manifestaciones de las autoridades católicas y anglicanas en Inglaterra y en otros países que están implicadas en el diálogo ecuménico. Solo el tiempo lo dirá.

- ¿Por qué es una buena noticia para los anglicanos que buscan la plena comunión con la Iglesia Católica?

Monseñor Stetson: Los anglicanos que entran en la comunión plena encontrarán un hogar espiritual familiar en la Iglesia Católica a través de las parroquias personales que el prelado de la ordinariato será capaz de establecer con los sacerdotes y el personal especialmente preparado, que también provendrán de la tradición anglicana.

[Por Karna Swanson, traducción del inglés por Inma Álvarez]


FINANCIACIÓN DE MEDIOS CATÓLICOS, UN PROBLEMA URGENTE, SEGÚN CAMECO

Entrevista con su directora ejecutiva, Daniela Frank

CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org. Por Jesús Colina).- Desde su observatorio privilegiado, Daniela Frank, directora ejecutiva del Consejo Católico de Medios de Comunicación (CAMECO), puede comprender como pocos los desafíos que la Iglesia católica tiene en estos momentos en la era de la comunicación. CAMECO, con sede en Aquisgrán (Aachen), Alemania, es una oficina de consulta y asesoramiento en el campo de las comunicaciones para África, América Latina, Asia y el Pacífico y Europa del Este.

El Consejo lleva 40 años de servicio brindando asesoramiento directo a los encargados de proyectos de comunicación y colaborando con las agencias de cooperación de la Iglesia en Europa y América del Norte que ofrecen ayuda a medios de comunicación. Daniela Frank traza un balance y perspectivas en esta entrevista concedida a ZENIT en Roma con motivo de su participación en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, de la que es consultora.

--Ustedes analizan cientos de proyectos de comunicación católicos. ¿Podría señalarnos el "pecado original" de los medios católicos, desde el punto de vista profesional y técnico? ¿Por qué en el escenario mundial, en la televisión por ejemplo, hoy no hay un gran medio católico a pesar de que tiene una audiencia potencial de mil millones de personas?

--Daniela Frank: Es muy difícil tener una respuesta que cubre la gran diversidad de las realidades de los medios católicos en contextos tan distintos como África, América Latina, Asia o Europa del Este. Un problema me parece ser que muchos responsables subestiman el dinamismo, la complejidad y el profesionalismo del mundo de las comunicaciones en el cual también los medios católicos tienen que moverse y competir. Ya no basta el simple "ser católico" para atraer (y mantener) al público. Incluso aquellas las audiencias que tienen interés en las posiciones de la Iglesia, que quieren ver y escuchar programas religiosos o los mensajes que surgen desde la doctrina social de la Iglesia y que comparten nuestra visión del ser humano buscan programas atractivos e interesantes, que son capaces de competir con los productos profesionales de muchos medios comerciales. No basta la buena voluntad del sacerdote o de laicos comprometidos para gestionar y sostener una revista, una radio o una estación de televisión católica. Hacer comunicación es una tarea profesional y por eso tenemos que aumentar nuestras capacidades para poder ofrecer lo nuestro en una forma atractiva.

Otro "peligro" en las comunicaciones católicas - según nuestro parecer - es que pensamos más en "medios" que en "comunicación". Con frecuencia, lo importante es establecer y tener un medio propio, una imprenta, una radio, un canal de televisión... y sólo después se piensa en programas, en la financiación de las operaciones, en la capacitación del personal. En lugar de eso, se podría reflexionar primero sobre los destinatarios con los cuales queremos comunicarnos y los contenidos que podrían atraerles y después definir los canales y formatos más adecuados. Pensar más "estratégicamente" sigue siendo una gran reto para nosotros comunicadores católicos.

--Un problema importante de los medios de comunicación católicos es la autofinanciación. No es lo mismo una información religiosa que un medio de información económica, deportiva, o de entretenimiento. En el segundo caso es más fácil pagar por utilizar o disfrutar. ¿Hay una solución a este problema?

--Daniela Frank: La financiación de las comunicaciones católicas es un tema urgente en todo el mundo. Para los medios electrónicos, publicidad es casi la única manera para generar ingresos significativos, una opción que con frecuencia los superiores eclesiales rechazan o que (en varios países) la ley no permite. Otra opción son donaciones individuales o (para los medios en el Sur o en partes de Europa del Este) subsidios puntuales de parte de las agencias de cooperación. También hay diócesis que dedican una parte de su presupuesto a la radio o a otros medios de comunicación diocesanos porque tienen una papel pastoral esencial.

Sin duda, sostener un medio católico es una reto enorme y es un reto para crecer en "responsabilidad compartida", una responsabilidad de incluye la jerarquía local, los fieles y otros que se identifican con este medio. No hay soluciones fáciles y no hay soluciones que funcionan en cualquier contexto. Pero podemos observar que iniciativas con producciones creativas, grupos destinatarios bien definidos y bases sociales sólidas enfrentan este reto más fácilmente. Tenemos que ser más creativos, tenemos que crecer en compromiso (que sólo es posible si estamos convencidos de que nuestro medio realmente ofrece un servicio importante y calificado) y tenemos que librarnos de los prejuicios contra el mundo comercial. Podemos aprender mucho de los medios comerciales exitosos sin simplemente copiar sus operaciones.

--En países en vías de desarrollo hay muchas iniciativas de comunicación católicas y pocos medios. ¿Pueden estas realidades aprovechar su actividad profesional de consejo y ayuda? ¿Cómo?

--Daniela Frank: Asesorar a las Iglesias locales de África, América Latina, Asia y Europa del Este es de hecho la razón de ser de CAMECO. Se fundó hace 40 años para apoyar a las agencias de cooperación de Europa Occidental y en América del Norte en su toma de decisiones sobre solicitudes de iniciativas de comunicación. Y el margen de proyectos incluye casi toda la diversidad de comunicaciones desde teatro de títeres hasta plataformas de Internet y televisión por satélite. Entretanto, asesoramos alrededor de 500 proyectos por año, y más de 40% nos mandan directamente encargados de proyectos que buscan nuestro apoyo en la planificación estratégica de sus iniciativas, en consultorías sobre el desarrollo organizacional o la capacitación del personal o para coordinar asesoramientos y evaluaciones en situ. Muchos contactos se realizan sobre todo por correo electrónico o Skype, pero también visitamos a proyectos o - en el caso de la necesidad de una consultoría más amplia y detallada - buscamos expertos externos que pueden facilitar talleres correspondientes y acompañar procesos de cambio. Cada encargado de una iniciativa de comunicación que quiera consultarnos puede contactar directamente a CAMECO, por ejemplo, por correo electrónico. Para más detalles, les invitamos consultar nuestra página web www.cameco.org

--Vivimos en la era de la sociedad de información y comunicación, pero muchos piensan que la Iglesia sigue en la era Gutenberg. Desde su experiencia, ¡cómo es posible hacer descubrir a obispos, sacerdotes, religiosos y laicos la gravedad de la situación?

--Daniela Frank: Entretanto hay una gran apertura para los cambios en el mundo de las comunicaciones. Creo que como Iglesia, entramos ya hace muchos años al mundo de la comunicación audiovisual --radio, vídeo, televisión--. En América Latina, ya desde los años 50 y 60, en muchos países la Iglesia ha sido una de las instituciones más activas en radio, en comparación, en África sólo desde hace 10 ó 15 años, hay posibilidades legales de establecer radios de la Iglesia. Queda muy claro, que en la gran mayoría de las regiones del mundo, hay que estar presente en los medios audiovisuales para comunicarse con la gente por el analfabetismo, por los problemas de transporte de los periódicos impresos, por las tradiciones orales etc. Y la Iglesia responde fuertemente a esta situación, sin olvidar el papel de los medios escritos en varias culturas para ciertos grupos de destinatarios. El gran reto de hoy son los nuevos medios interactivos, sobre todo Internet, y las perspectivas de interconectar varios canales como radio, TV y plataformas Internet. Hay que tomar en cuenta que aquellos que son responsables de las comunicaciones de la Iglesia no son "nativos digitales", sino a lo mejor "nativos migrantes", descubriendo paso por paso las dinámicas de las nuevas tecnologías. Siempre hay un cierto riesgo de que ante todo estemos "en contra" de lo nuevo, desconocido, pero también hay un creciente número de obispos que se mueven fácilmente en este mundo y de esta manera abren las puertas de la Iglesia para aprovechar todos los canales de comunicación para cumplir con nuestra misión en el mundo de hoy.

Más información en www.cameco.org


COMUNICADO VATICANO SOBRE EL DIÁLOGO CON LA FRATERNIDAD DE SAN PÍO X

Tras la primera reunión celebrada este lunes

CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org) .- Publicamos el comunicado que ha emitido este lunes la Comisión Pontificia "Ecclesia Dei" tras el primer encuentro de diálogo con representantes de la Fraternidad de San Pío X, fundada por el fallecido arzobispo Marcel Lefebvre.

TEXTO DEL COMUNICADO

El lunes, 26 de octubre de 2009, se ha celebrado en el Palacio del Santo Oficio, sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Pontificia "Ecclesia Dei", el primer encuentro de la Comisión de estudio, conformada por expertos de la misma Comisión y de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X con el objetivo de examinar las dificultades doctrinales que siguen existiendo entre la Fraternidad y la Sede Apostólica.

En un clima cordial, respetuoso y constructivo, se ha hecho hincapié en las mayores cuestiones de carácter doctrinal que se tratarán y discutirán durante los coloquios de los próximos meses, que probablemente tendrán lugar dos veces al mes.

En particular, se examinarán las cuestiones relativas al concepto de Tradición, al Misal de Pablo VI, a la interpretación del Concilio Vaticano II en continuidad con la Tradición doctrinal católica, a los temas de la unidad de la Iglesia y de los principios católicos del ecumenismo, de la relación entre el cristianismo y las religiones no cristianas y de la libertad religiosa. A lo largo del encuentro, también se ha precisado el método y la organización del trabajo.