¿POCAS REPERCUSIONES DE LAS ENCÍCLICAS DE BENEDICTO XVI?

Por Ángel Gómez Escorial

Es una impresión mía, tal vez algo superficial, no basada en datos estadísticos. Parece como si en la producción escrita habitual de los autores católicos, en sus homilías, o en artículos, fuera de los que sean más especializados en la propia producción encíclica del Pontífice, sea escasa y menos habitual que en las Cartas escritas por su antecesor, Juan Pablo II.

Hay que decir, no obstante, que la sorpresa que produjo Deus caritas est, promulgada el día de Navidad de 2005, fue enorme. Daba una nueva expresión renovada al amor de Dios, del amor de Dios por los hombres. El mundo entero asistió a la sencillez y profundidad de ese mensaje basado en una preclaro análisis de la Escritura, pero también de la historia e, incluso, del puro devenir lingüístico.

Y ahora el mismo Benedicto XVI ha recomendado a unos banqueros reunidos en la sede de una prestigiosa entidad británica, el Banco Schroders, en Londres, que analicen convenientemente su encíclica Caritas in veritate. Ciertamente, que se ha organizado un seminario técnico, de los muchos que hace el Schroders, dedicado a la referida encíclica, lo cual es llamativo, aunque haya sido organizado por el primado católico, el arzobispo de Westminster, monseñor Vincent Nichols. Sería interesante que los medios financieros y especializados en economía general y en ciencia ecológica de nuestro país mantuvieran reuniones y foros para amplificar el pensamiento, al respecto, de Benedicto XVI. Señalo, asimismo, que, por fin nuestra, sección de “El Libro de la Semana” ofrece una breve reseña sobre Caritas in veritate con motivo de la aparición de la misma a cargo de la Editorial San Pablo. Es, sin duda, una buena coincidencia.

Mi idea respecto a la escasez de citas dentro de las homilías habituales por parte de sacerdotes que suelen tener un buen nivel exegético y una cierta tendencia a la hondura, creo que se debe –y ello es aplicable a las tres encíclicas—a la dificultad aparente de utilizar como catequesis textos del pontífice que probablemente ni esos mismos autores de homilías han entendido o han intentando profundizar en las mismas. Hay muchos sacerdotes con, por otra parte, una gran capacidad pastoral, no exenta de conocimientos y de nivel intelectual que tiene prejuicios previos respecto a “entrar en teologías”. Parece como si la teología fuera sólo patrimonio de los teólogos o de los filósofos, cuando no es así.

Sinceramente creo que los textos de Josep Ratzinger, antes y después de ser Papa, han sido obviados –eso sí, conmucho respeto—antes de abrir el libro que los contiene. Han quedado como referencias o se han interpretado desde citas, parciales, de otros. Pero no lo entiendo bien. Y eso ha ocurrido, asimismo, con las tres encíclicas del Papa Benedicto. Yo no soy experto en teología y tampoco he leído mucha obra teológica, pero sin embargo considero toda la obra de Benedicto XVI – y, sobre todo las encíclicas—son perfectamente asequibles para un ejercicio de lectura normal, con dedicación y sin prisas, pero sin la necesidad de tener un diccionario al lado. Y son, además, buenas lecciones de historia comparada y de conocimiento de la sociedad actual.

Y en cuanto a Caritas in veritate recorre muchos de los problemas que el mundo actual está viviendo con motivo de la crisis económica que nos aqueja. Y, realmente, algunos episodios de avaricia y de falta de solidaridad con las zonas más débiles de la sociedad, que son la causa del inicio de la crisis, pies están perfectamente reflejados en el texto de la tercera encíclica de Benedicto XVI. Y, sin embargo, no aparecen con demasiada frecuencia en el lenguaje eclesial de hoy. Tal vez se espere, y se desee, por algunos escritores católicos más pietismo y más comentario bíblico, lo cual esta muy bien, pero los problemas actuales debe ser narrados y definidos para mejor educar al Pueblo de Dios.

 

Nota.- Como queda dicho nuestro libro de la semana es la encíclica Caritas in veritate en su edición de San Pablo