Domingo XXV del Tiempo Ordinario
20 de septiembre de 2009

Plegarias


ANTIFONA DE ENTRADA

Yo soy la salvación del pueblo –dice el Señor--, cuando me llamen desde el peligro, yo les escucharé, y seré para siempre su Señor.

ACTO PENITENCIAL

Señor Jesús, tú que nos pides que sirvamos a todos, perdona los pecados de aislamiento y de soberbia con los hermanos.

Señor Ten Piedad

Señor Jesús, tú que nos enseñas que hemos de trabajar para la construcción de un mundo más justo, olvida nuestra frecuente insolidaridad.

Cristo Ten Piedad

Señor Jesús, tú que esperas que seamos responsables en la tarea de la redención universal, disculpa nuestra permanente cobardía en entregarnos al servicio y a la salvación de los hermanos

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Oh Dios, que has puesto la plenitud de la ley en el amor a ti y al prójimo; concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna.

Por Jesucristo Nuestro Señor

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Danos, hoy y siempre, que estas ofrendas sean agradables a tus ojos. Y que ellas, trasformadas en Sacramentos de Salvación, nos ayuden a llegar a tu Gloria Eterna.

Por Jesucristo Nuestro Señor

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor nuestro Dios

 

Jesús, enséñanos a no amarnos sólo a nosotros mismos.

A no contentarnos con amar a los nuestros,

Con amar a los que nos aman.

Jesús, enséñanos a pensar, también, en los demás,

a servir a todos y a ser siervos de los más pobres

 

A amar, primeramente a los que no son amados.

Jesús, que nos duela el dolor del amigo.

Jesús, abre los ojos de nuestro corazón,

Hay personas y familias,

Que lejos y cerca de nosotros,

 

Mueren de hambre, hambre de pan y de soledad,

Están tristes y no sonríen,

Nadie merece morir de hambre,

Nadie merece morir de frío,

Nadie merece sufrir por el egoísmo nuestro,

 

Que se haga realidad que el pan de la eucaristía se parte; Jesús,

Que se parte generosamente.

Jesús no permitas que seamos felices a solas.

Haznos cercanos a los que nos rodean

Y que en solidaridad aportemos nuestra vida,

A transformar nuestro mundo con amor y ternura.

Y con quienes en su vida vivieron en libertad y justicia,

sabiendo servir , luchando por los más necesitados,

partiendo el pan con todos;

y, ante tu gloria, cantamos sin cesar:

 

SANTO, SANTO, SANTO

 

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Jn 10,14

Yo soy el Buen Pastor, que conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor que la generosidad que siempre nos demuestras y, sobre todo, a la hora de disponer del Cuerpo y Sangre de tu Querido Hijo, nos ayude a salvar nuestras almas para la vida futura, y a guardar nuestros cuerpos para una existencia limpia dedicada a vivir en tu amor y en el de los hermanos.

Por Jesucristo Nuestro Señor