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EL NIÑO QUE NACIÓ BLANCO “POR CASUALIDAD”

Ya sé que en el apartado en que me habéis invitado a colaborar semanalmente se titula Testimonios y que por el título parece un cuento. Lo que narro sucedió en mi cocina hace casi 20 años. Los diálogos son tal cual fueron. No añado nada. Mi hijo, hoy con 24 años, no recuerda nada; su padre, le suena algo…Empiezo.

Hoy ya no nos extrañamos al ver a gente de color por nuestras calles. Hace dos décadas no era tan habitual. Cuentan que un niño de cuatro años reaccionó así.

En su colegio había un niño negro con el que compartía aula. No le gustaba ese ser diferente. Un mediodía, a la hora de comer, soltó con naturalidad angelical que a ese niño había que matarlo por ser negro y, por serlo, era un niño muy feo. Los padres le miraron, se miraron entre ellos y fruncieron el ceño. Callaron y siguieron escuchando a su hijo las razones por las que había que eliminar a ese otro niño en razón de su piel más oscura. La madre, con la paciencia amorosa que sólo Dios les da a ellas, le sonrió y empezó a darle la razón a su espontánea criaturita.

“Esta bien, Héctor, me has convencido. Pero entonces teníamos que haber hecho contigo lo mismo si tú hubieras nacido negro”.

La madre aprovechó la ingenuidad de su vástago que no tenía por qué saber de biologías ni de fidelidades conyugales. Siguió hablando a su pequeño con la lógica de su argumentación.

“Cuando tú estabas en mi tripa, teníamos el nombre elegido; te llamaríamos. No sabíamos si ibas a nacer blanco o negro. Si nacías negro, te llevaríamos al monte y te mataríamos. Volvería a tener otro niño que se llamase Hectoriño, como tú. Si era blanco le dejaríamos vivir. Pero ése ya no serías tú, sería otro niño. Tú, como habías nacido negro, por casualidad, y serías feo, te mataríamos.

El padre escuchaba admirado los reflejos pedagógicos de su mujer, sin poder evitar a segundos una sonrisa maliciosa pensando que si su primogénito hubiera nacido negro, hubiera habido que aclarar ciertos puntos con la madre de la criatura. Entró en el rol que el había impuesto su mujer en esa historia.

“Pues claro, hijo. Yo mismo te hubiera matado si llegas a nacer negro. Uno nace por casualidad con un color de piel. Ya lo sabes ahora. Depende de los demás que nos dejen vivir o no.

Héctor no soportó por más tiempo la mirada de su padre. Bajó la vista y la clavó en el suelo durante muchos segundos. Salió huyendo de la cocina con gesto asustadizo. Se acababa de enterar que sus padres le habían dejado vivir sólo por haber nacido blanco por casualidad. Se sintió dolido en su dignidad. La frialdad de una muerte injusta le paralizó. Nunca más volvió hablar de color de pieles.

Y es que muchas cosas cambiarían en este mundo nuestro si, cuando juzgamos como verdugos, cambiáramos el nombre de la víctima por el nuestro. El azar hizo que ese niño guineano, al cabo de cuatro años estuviera en mi grupo de catequesis. Hoy ya es un hombre como hijo. Cuando me cruzo con él siempre me viene a la memoria aquella anécdota en la que él fue protagonista sin saberlo hasta hoy. Como una especie om oriental repito en mi interior: ¡Nacemos blancos por casualidad!

Feli Alonso Curiel

Bilbao, País Vasco, España

NOTA DEL EDITOR.- Precioso texto de Feli. Desde luego comunica emoción. Y mucha. Gracias Feli.


LAS CARENCIAS DEL EDITOR

No puedo dudar que me ha impresionado la carta de esta semana del Editor de Betania, Ángel Gómez Escorial, sobre su encuentro con Jesús. De su texto se desprende que todavía no se ha encontrado con Él. Y, por tanto, no sería cristiano, porque, en definitiva, no se ha encontrado con el Señor. Mi idea es que estas cuestiones, estas dudas, no deberían hacerse públicas porque pueden hacer daño a algunas personas que lean tales opiniones. No me gusta lo que escribe el Señor Editor cuando se pone intimista y habla de su conversión. Es mi idea. Apelo a su responsabilidad para que no fomente dudas en los creyentes.

Manuel Aparicio

Madrid, España

NOTA DEL EDITOR.- Pues este Editor no está de acuerdo con usted. Escribe estas cuestiones por creer que son útiles y porque, probablemente, haya otros hermanos que hayan experimentado lo mismo. No creo que pueda hacer daño a nadie. Y si lo hiciera lo sentiría mucho el Editor. De todos, gracias por su escrito.


ES UNA BUENA ORACIÓN

Decirle que soy sacerdote de la diócesis de Zaragoza y que creo que es una bendición que usted, señor Editor, nos cuente sus vivencias. No se hace ahora. La gente cada vez en más cerrada en las cosas de fe, incluso en los contactos con nosotros los sacerdotes. He leído muchas veces sus testimonios y le pregunto si no ha pensando condensarlos en un libro. Haría mucho bien. Porque no se sabe mucho sobre los detalles de la conversión de un adulto. Y la que nos presentan hoy es una buena oración.

Le animo a que lo haga. Atentamente,

Padre Antonio,

Zaragoza, Aragón, España

NOTA DEL EDITOR.- El Editor agradece mucho a este sacerdote de Zaragoza su mensaje. En alguna forma responde al lector anterior. Y muchas gracias. Decir de todos modos, que en Betania se aceptan todas las opiniones, como es lógico.


MONICIÓN SOBRE LA VIRGEN DEL CARMEN

Hola, muy buen día, por medio del presente quería preguntarle si ustedes podrían ayudarme a realizar una monición para el día de la Virgen del Carmen. Yo le escribo de Ciudad del Carmen, Campeche, México. Aquí tenemos a la Santísima Virgen del Carmen, se encuentra dentro de un Santuario Mariano Diocesano, muchísima gente viene de toda la republica mexicana a visitarla en el mes de Julio ya que todo este mes es festejado a ella, aunque su día es el 16 de Julio, incluso personas países cercanos a México vienen a visitarla, por ese motivo es mi petición acerca de la monición, espero puedan ayudarme, muchísimas gracias y que Dios y la Virgen del Carmen los bendiga.

Saludos!!!

L.E Jenniffer Elizabeth Chan Cabrera

México

NOTA DEL EDITOR.- Dimos algunas ideas sobre esa monición que deseaba esta lectora de México. Creemos que posible escribirlas sin mayor problema. Ya el texto de su correo es una monición de entrada para festejar a la Virgen del Carmen.


PERIODICIDAD SEMANAL

Estimados Señores:

Por favor me envían las moniciones y peticiones de la Misa del Domingo 12 de Julio del 2009, y por favor me indican cómo puedo acceder a las posteriores, pues solamente pude encontrar la de hoy Domingo 5 de Julio.

Mil gracias,

Luis Suárez

NOTA DEL EDITOR.- Contestamos a este lector remitiéndole al histórico (ver ediciones anteriores en el menú azul de la izquierda) y que nuestra periodicidad es semanal.


ERROR CORREGIDO

Sólo para decir que en el título de la Nueva Encíclica del Papa, según se anuncia en el Editorial, hay un error: No es: CARITAS IN VERITATIS, sino CARITAS IN VERITATE. Por si le parece bien corregir.

Gracias

P. Ramiro Vázquez Sáinz

México

NOTA DEL EDITOR.- Agradecemos el detalle de este sacerdote de México. El error, que no figuraba, por ejemplo, en la nota de la primera página, si se había producido en el editorial. Gracias de todos modos.


TESTIMONIO ANTE EL EVANGELIO DEL DOMINGO XIV

Es posible que Jesús durante su peregrinaje por el lago de Galilea, se acordara de Nazaret y de aquella infancia que como cualquier otro niño disfrutó rodeado de sus padres y educándose como un judío de su tiempo gracias a la Biblia y la cultura de su pueblo.

Y por ello acompañado por sus apóstoles se dirigió a su tierra, tal vez preocupado por quienes antes andaban preocupados por él. Y ejerciendo el uso del derecho que tenía todo israelita adulto, entra el sábado en la sinagoga y se pone a leer y comentar la Escritura. Los habitantes de Nazaret quedan asombrados: “¿De donde le viene a esto todo esto? Y se apresuran demasiado en buscar una respuesta y la encuentran en una dirección equivocada: “¿No es este el hijo del carpintero? Y su asombro termina en incomprensión de quien se niega a reconocer a Dios en lo conocido y cotidiano.

Me resulta triste admitir que la gente de Nazaret después de vivir años a su lado, se fijaran tan poco en él y fuesen tan ciegos para no ver los valores que tenía y descubrir que en su espíritu había una claridad otorgada por el Espíritu Santo con la debida discreción para no impedir que como humano compartiera nuestras experiencias y nuestros sufrimientos.

Quisiera creer que esta gente, cuando más tarde Jesús comenzó a ser famoso en su tierra, no les quedara cierto resentimiento al haberse equivocado acerca de él.

No obstante dice el evangelio “Jesús impuso sus manos sobre los enfermos y los sanó”. Pero no hizo ningún milagro verdadero. Nada que superara las capacidades de un buen curandero, Pues pensaría… ¿para que un milagro si no estaban dispuestos a reconocer que el Hijo de Dios estaba entre ellos?

Por otra parte los discípulos que acompañan al Maestro en esos momentos, no podrán por menos que aprender una importante lección; Los hombres prefieren no pocas veces renunciar a Dios, antes que a la imagen que se han forjado de él.

Es claro que a Jesús no le gustó la acogida hostil y grosera que le han reservado sus paisanos. En la cita del proverbio popular “un profeta solo es despreciado en su tierra, entre sus parientes y en su casa”, se advierte una nota de amargura.

Sin embargo, estoy convencido, que Jesús no se bloqueó por el rechazo. Su vocación profética es más fuerte; recorría los pueblos y aldeas del contorno enseñando aunque tropezando con la estrechez, la mezquindad y los prejuicios de los que se niegan a cambiar.

Ante los hechos de que los suyos, los de su propia familia, le persiguen le excluyen y le marginan, no puede adaptarse a sus condicionamientos de entras en las medidas comunes. No Salirse de ciertos esquemas “canónicos”; Si no reproduce la “tradición” o si se aparta del orden establecido.

No obstante el Profeta aun “fuera” se mantiene sereno; no tiene miedo a la soledad y vive de la palabra silenciosa y ardiente del Padre.

Ante es punto tendré que hacerme algunas preguntas:

• ¿Cual es mi tierra y como me ocupo de entrar en ella santificándome?

• Cuándo en la iglesia hago la pregunta sobre la “utilidad del profetismo, ¿no me estaré alejando de mi vocación?

• ¿Cuál es mi tierra concreta? ¿Quiénes son mis parientes? ¿Quién es hoy el profeta de mi tiempo?

Estoy convencido, de que tengo mucho terreno por delante para fortalecer mi fe y aprender como los discípulos que acompañaban al Maestro esa importante lección; “los hombres prefieren no pocas veces renunciar a Dios, antes que a la imagen que se han forjado de Él.

José Guillermo García Olivas

Madrid, España

NOTA DEL EDITOR.- El testimonio de José Guillermo nos puede servir para volver a meditar en el precioso evangelio del domingo pasado