TALLER DE ORACIÓN

EL PODER DE DIOS

Por Julia Merodio

El Señor puede realizar y realiza obras prodigiosas en toda circunstancia y ocasión, pero para ello se requiere un requisito: Confiar, tener fe.

Y no es que su poder mengüe, según el grado de fe que tengamos, simplemente se trata de que “el terreno esté preparado”, de que nosotros tengamos seguridad en Él. Porque si hay alguien respetuoso con el ser humano, ese es Dios. No tenemos nada más que abrir el evangelio para comprobar el comportamiento de Jesús; Él no imponía, Él proponía; Él no iba atropellando a nadie, Él ofrecía el camino de la salvación y después, respetaba la opción que el otro quisiera tomar, desde la libertad más absoluta.

Podemos comprobarlo en cualquier curación de las muchas que realizó; Él no curaba a nadie antes no se abría a Él por la fe. Por tanto necesitamos percibir que, el obrar de Jesús, esta fundamentado en el encuentro personal con cada ser humano.

TEXTO PARA LA LECTIO DIVINA.-

De la carta de S. Pablo a los Corintios 8, 7 – 9. 13 - 15

“Hermanos:

Para que no tenga soberbia, me han metido una espina en la carne: un emisario de Satanás que me apalea, para que no sea soberbio. Tres veces le he pedido al Señor verme libre de él y me ha respondido “Te basta mi gracia: la fuerza se realiza en la debilidad” Por eso, muy a gusto presumo de mis debilidades, porque así residirá en mí la fuerza de Cristo. Por eso vivo contento en medio de mis debilidades, de los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades sufridas por Cristo. Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”

ORANDO JUNTOS CON LA PALABRA DE DIOS

Como en semanas anteriores, sigo adjuntando todos los pasos para la oración. Lo hago para facilitar a las personas que lleguen a la página por primera vez y para aquellas que quieran imprimirlo, porque así no tienen que estar buscando en el histórico.

PRIMER PASO.- INVITAR AL SEÑOR PARA QUE NOS ACOMPAÑE.

Si se ora en grupo, el animador –que puede ser cualquier persona del grupo- hará una oración invocando al Espíritu para que les ayude a interiorizar la Palabra de Dios; después puede dar paso a los demás para que se impliquen en la oración.

Si la Lectio se hace individualmente, también se hará la invocación al Espíritu. Para este primer momento, y por si puede servir de ayuda, os adjunto una oración:

Señor:

Aquí estamos ante Ti. Estamos ante tus ojos porque necesitamos dejarnos penetrar por tu mirada; ante tu Palabra que da calor y luz a nuestra vida; y ante tu corazón porque tenemos hambre de comprensión y sed de amor. En Ti ponemos nuestra confianza, en medio de este mundo donde parece imperar la desconfianza y en tus manos ponemos nuestros proyectos para que Tú nos acompañes en su realización. A Ti nos acogemos, Señor; queremos ofrecerte lo que somos y tenemos, porque sabemos que Tú eres el Dios de la vida. Danos claridad para conocer el camino, fuerza para seguirlo y perseverancia para no abandonar cuando las cosas se pongan adversas. Llena nuestro corazón de alegría y gozo, y haz que los que se crucen con nosotros se sientan un poco más dichosos. Nosotros contaremos a todos tu grandeza, pregonaremos los dones que nos brindas cada día y te alabaremos por tu amor y misericordia derramados a raudales. Porque Tú, Señor, eres el sosiego de nuestro corazón.

SEGUNDO PASO.- LEEMOS EL TEXTO

Todos los participantes en el grupo deberán llevar la Biblia. El animador señala el capítulo y los versículos correspondientes y espera hasta que todos los hayan buscado. Después pide alguien del grupo que lea en voz alta y al acabar la lectura todos permanecen en silencio durante un rato.

TERCER PASO.- NOS DETENEMOS EN EL TEXTO

Sin perder ese clima de silencio, los participantes van leyendo, en voz alta, una palabra o una frase que para ellos haya resultado importante o haya llamado su atención. Después de cada intervención se dejan unos instantes de silencio. Los participantes pueden repetir interiormente las palabras pronunciadas para que todo ello se vaya grabando en el interior.

Cuando esta forma de oración se repita varias veces observaremos que las palabras más corrientes empiezan a tener una relevancia importante.

Una vez que, haya pasado un tiempo prudencial, o ya no haya intervenciones se vuelve a leer el texto en voz alta y muy lentamente.

CUARTO PASO.- GUARDAR SILENCIO

Una vez leído el texto, el animador invita a todos a permanecer en silencio e indica el tiempo que durará (tres o cuatro minutos) con el fin de prepararnos para meditar juntos la Palabra que se ha elegido.

QUINTO PASO.- COMPARTIMOS LO QUE EL TEXTO NOS HA IDO DICIENDO

Se comparte espontáneamente lo que, la Palabra, nos dice al corazón. Procuraremos que hablen todos y se evitará divagar en temas ajenos al elegido.

Las enseñanzas que quiere darnos Pablo, con los versículos de su carta, no sólo son para aleccionarnos, son también para alertarnos plasmando lo que a él le exige su realidad. El apóstol ha visto que su situación actual puede llevarlo a la tentación del triunfalismo y advierte como Dios le ha puesto una “espina” para que no le deje enorgullecerse.

También el ambiente que nos rodea a nosotros nos pone de frente esa tentación y cuántas veces caemos en ella.

¿Por qué ha decaído tanto la proclamación del evangelio? Porque ya no es bien acogida. ¡Cómo vamos a hablar de evangelio con la cantidad de temas que hay que tratar! Es sorprendente observar lo poco que se habla, hoy, de Dios incluso en ambientes religiosos, sin embargo ahí tenemos a Pablo y a los discípulos de Jesús predicando el mensaje para los que lo quieren acoger, sin más componendas.

De ahí que, esta lectura de Corintios nos remita a la necesidad que tiene nuestro mundo de que surjan profetas que den testimonio de Dios en medio de la gente.

Porque en las cartas de Pablo hemos observado que él no sólo evangeliza, sino que además es testigo de Dios allá donde se encuentra; por eso tiene tanta fuerza su mensaje.

Su testimonio sabe que no será en vano, por eso lo escuchen o no lo escuchen él sigue evangelizando y este es un signo palpable de lo que atestigua; de ahí que, sin pretenderlo, obligue a los que lo escuchan a tomar una actitud.

Pero él no se engaña. Sabe que es un ser humano igual que los demás, con muchas limitaciones y que, solamente, por la gran fuerza que recibió y recibe es capaz de ponerse en pie y llevar el mensaje a su destino.

También él, lo mismo que nosotros, tiene altos y bajos y le cuesta seguir, pero cuando intenta pedir cuentas a Dios es capaz de escuchar como le dice: “Te basta mi gracia; la fuerza se realiza en la debilidad”

Vamos nosotros, hoy, a ponernos delante de Dios, a decirle que queremos ser sus testigos, anunciadores del evangelio y vamos a oír de boca del mismo Jesús “Te basta mi gracia” ¿Qué tienes debilidades? ¡Lógico! No te inquietes, en ellas encontrarás la fuerza.

SEXTO PASO.- OBSERVAMOS LO QUE EL SEÑOR NOS PIDE

En este momento se trata de ver la vida concreta de cada uno a la luz de la Buena Noticia. Se traerán al compartir las realidades de los presentes y se mirarán formas de actuar, llevando cuidado de no entrar en temas de discusión.

SÉPTIMO PASO.- TERMINAREMOS ORANDO JUNTOS PARA DAR GRACIAS

El animador invita a todos a orar de forma espontánea; también se puede elegir para terminar: un canto, una oración por la paz, el padrenuestro cogidos de la mano…. Y así se irá variando cada vez.