Domingo XIII del Tiempo Ordinario
28 de junio de 2009

Plegarias


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 46,2

Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Dios con gritos de júbilo.

ACTO PENITENCIAL

Jesús de Nazaret, Dios y Señor Nuestro, tú que nos pides que seamos pobres, perdona nuestra avaricia de dinero.

Señor Ten Piedad

Jesús de Nazaret, amigo y Maestro, tú que nos pides que aceptemos nuestra cruz diaria, disculpa nuestra falta de austeridad y de entrega a los hermanos.

Cristo ten Piedad

Jesús de Nazaret, Señor de la Paz y del Amor, danos fuerzas para solo aceptemos la paga de tu Amor y de tu Paz. Y disculpa nuestra prepotencia e insolidaridad.

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Padre de Bondad, que por medio de tu gracia nos has hecho hijos de la luz; concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad.

Por Jesucristo Nuestro Señor

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Oh Dios, que obras con poder en tus sacramentos; concédenos que nuestro servicio sea digno de estos dones sagrados.

Por Jesucristo Nuestro Señor

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor, nuestro Dios

 

Jesús amigo, que el poder de tu resurrección

toque todo lo que está muerto en nosotros,

y lo devuelva otra vez a la vida.

No cesas de querernos, nos llamas noche y día,

te empeñas en que nos amemos como Tú lo hiciste.

De ti nos vienen los deseos de cambiar el mundo,

De transformar la vida triste y aburrida,

De dar la vuelta al corazón y rehacer todo.

 

Queremos seguirte, con decisión;

Seguir tu manera de vivir, tú forma de tratar a la gente,

la manera como mirabas a los niños, como cuidabas a los enfermos,

como acompañabas a los solitarios.

No cederemos al cansancio, a las dificultades o al aburrimiento.

Uniendo nuestras voces y esfuerzos,

queremos proclamar con nuestra vida los valores del Evangelio,

diciendo sin cesar:

SANTO, SANTO, SANTO...

 

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Salmo 102, 1

Bendice, alma mía, al Señor y todo mi ser a su santo nombre

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la recepción frecuente del Sacramento del Altar nos traiga la felicidad en la vida presente y la gracia de ver tu rostro, Dios Nuestro, en la vida futura.

Por Jesucristo Nuestro Señor