Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo
14 de junio de 2009

Misa Familiar

Prepara: Javier Leoz


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos, amigos y hermanos todos, a celebrar esta gran festividad del Corpus Christi. Con esta fiesta, finalizamos todas estas grandes celebraciones que –desde el día grande de la Pascua- hasta hoy, hemos ido reflexionando, viviendo y proclamando.

El día de Jueves Santo, el Señor, nos dijo: “TOMAD Y COMED; TOMAD Y BEBED”. Hoy, el Señor, va delante. Sale a nuestras calles y plazas para que, nosotros junto con El, seamos testigos, testimonio de su amor y de su entrega.

Ante un mundo tan vacío de Dios, es bueno que saquemos a Jesús fuera de nuestros templos. ¿Para qué? Primero para probar nuestra fe y, en segundo lugar, para no olvidar que el Señor que se entregó, también nos pide a nosotros actos de generosidad.

Que la Eucaristía que vamos a celebrar sea en este día del Corpus un acto de fe: DIOS ESTA AQUÍ.

2. PENITENCIAL

2.1. Porque nos cuesta dar la cara por Cristo. Es decir; anunciar con nuestras palabras y obras que somos amigos suyos y que El es nuestra salvación. Señor, ten piedad

2.2. No siempre es fácil ser bueno con los que nos rodean. Normalmente preferimos hacer el bien a un pequeño círculo de personas. El amor de Cristo es universa. Cristo, ten piedad

2.3. Por las veces que no valoramos suficientemente la Eucaristía. Por no arrodillarnos en la consagración. Por no hacer la genuflexión cuando pasamos delante del sagrario o cuando el Señor pasa por nuestras calles en custodia. Señor, ten piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

La Alianza que desde hace siglos ha establecido el Señor con su pueblo, la vamos a escuchar una vez más en la primera lectura de este día. Por otro lado, San Pablo, nos recuerda que la sangre derramada por Cristo es salvación perdón para toda la tierra. Finalmente, en el Evangelio, escucharemos como la Eucaristía es repetición del sacrificio de la cruz. Es una fiesta que nos aporta liberación, libertad. Lo ha hecho posible el Señor.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

4.1. Un recuerdo especial por el Papa Benedicto XVI. Para que nos enseñe a celebrar la Eucaristía como la cumbre y la fuente de la vida cristiana. Roguemos al Señor.

4.2. Por nosotros. Para que respetemos más la Eucaristía. Para que comulguemos dignamente. Con un corazón limpio, con unas manos limpias, con un paladar bien dispuesto. Roguemos al Señor.

4.3. Por todos los que no son valientes para profesar y defender la fe. Para que la Eucaristía sea para ellos un motor que les infunda paz, fortaleza e ilusión. Roguemos al Señor.

4.4 Por los pobres. Por todas las instituciones caritativas. Para que promuevan en el mundo la justicia, la lucha contra el hambre y la pobreza. Roguemos al Señor.

4.5. Por nuestras tradiciones cristianas. Hoy, el Señor, saldrá a la calle en muchos lugares del mundo. Para que los cristianos llevemos a Cristo a toda nuestra vida. Para que no lo dejemos olvidado en los templos. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1. Con estos alimentos (pan, vino, agua, uva, arroz, harina, lentejas) queremos expresar la caridad cristiana. Hemos de estar siempre dispuestos a entregar algo de nosotros para que los demás sean más felices.

5.2. Presentamos ante el Señor la silueta de una persona (puede servir también unas manos, un corazón, unos pies). Que sean CUSTODIA donde el Señor pueda hablar, ofrecerse, perdonar, trabajar y brindar a los demás un mundo mejor.

5.3. Con el pan y el vino, en este día del Corpus, damos gracias a Dios por quedarse en la Eucaristía para siempre. Que sea nuestra vida, nuestro sustento, nuestra protección, la comunión con el Espíritu Santo.

6. NOTA:

Donde fuera posible seria bueno organizar una pequeña procesión con el Santísimo Que los chicos y chicas comprendan que, al Señor, hay que llevarlo a la vida. Que el Señor sigue caminando por las calles y plazas de nuestro barrio, pueblo o ciudad. Pero que, nosotros, somos “sus custodias”. Necesita de nuestras manos, pies, voces, corazón… para amar, abrazar, hablar y ofrecerse. Si no es posible, después de la comunión, sería bueno delante del sagrario hacer una breve reflexión con la oración que os brindo o con otra.

7. ORACIÓN FINAL

ERES PAN DE VIDA, SEÑOR

Que nos hace fuertes

cuando nos encontramos débiles

Que nos levanta

si caemos por el camino de la vida

Que nos llena de Ti

cuando el mundo nos aleja de tu presencia

ERES PAN DE VIDA, SEÑOR

Y manjar que alegra el corazón

Y pan que sacia nuestro hambre

Y sangre que purifica nuestros pecados

Y carne que perdona nuestras culpas

ERES PAN DE VIDA, SEÑOR

Que ofrece amor y más amor

Que da amistad y alegría

Que olvida las ofensas recibidas

Que promete el Reino de Dios

ERES PAN DE VIDA, SEÑOR

Que nos lleva al encuentro de Dios

Que nos hace gustar la delicia del cielo

Que nos hace brindar en el amor

Que nos lleva a Ti, Señor

ERES PAN DE VIDA, SEÑOR