CARLO MARIA MARTINI

Magisterio teológico, pastoral y espiritual

Por Damiano Modena

Ediciones San Pablo, Madrid, España

Realmente este libro ha tenido un gran éxito en Italia y ha tardado, algo, en llegar a España. No sé lo que pasa con Carlo Maria Martini. La publicación en Betania del anterior: “Coloquios internos en Jerusalén” me trajo mucha opinión contraria. Varios lectores, y sobre todo uno, decían que era indigno que una web como Betania publicara la reseña de ese libro. Ese mismo lector me bombardeo con opiniones de “varios cardenales” –realmente era siempre el mismo—y con otros textos contrarios. Invocó algunas pertenencias y conocimientos suyos a la Iglesia jerárquica, hasta que le tuve que decir que Betania “era mía”, que la pagaba yo y que empleaba en ella casi 40 horas semanales de trabajo no remunerado. Y que aquí, desde hace 13 años, y espero que ayudado por la gracia de Dios, se hace lo que yo digo. Realmente, no hay ningún otro “para decir”. También le ofrecí escribir con su nombre, pero nunca lo hizo. Eso es lo que llama tirar la piedra y esconder la mano.

Bien. A mi los “Coloquios” me parecieron muy importantes y muy oportunos. Creo que ahora en la Iglesia –además de los ataques irracionales de los enemigos de siempre—hay poco de ese mal, tan malo, que es “tener miedo al miedo”. En fin, creo que este exordio no es bueno para la reseña del presente libro que concentra muy bien el pensamiento del Cardenal Martini, sin, tal vez, las “intromisiones” de temas de mas actualidad o polémicos. Pero si es cierto que, tal vez, tenía yo contenido las críticas lanzadas contra mí, dentro de la cobertura del emérito Arzobispo de Milán. Perdón, en cualquiera de los casos, por esta explosión liberadora.

Carlo Maria Martini escribe una introducción de manera magistral. Con lenguaje directo y, todo sea dicho de paso, excelentemente traducido al español. En ella se ve, entre otras cosas, el aprecio por los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Nos descubre su aprecio por el autor del epílogo: monseñor Bruno Forte, arzobispo metropolitano de Chieti-Vasto. Un arzobispo que anda por ahí con una cruz pectoral de madera con dibujitos y obra de unas monjas seguidoras de Carlos de Foucauld y que le dio ejercicios espirituales a Juan Pablo II en 2004. Dice Bruno Forte en su epílogo que el libro presente es un ejercicio oral de una tesis de doctorado de Damiano Modena. Y lo explica bien el arzobispo. También se hace oportunas preguntas ante la andadura próxima de la Iglesia. Bien podría decirse que leyendo la introducción de Martini y el epílogo de Forte el libro queda perfectamente explicado. Solo falta –claro está—leerlo. Y ello es, naturalmente, fundamental. El padre Modena ha realizado un excelente trabajo de “administración” del saber de Martini. El libro, pues, quedaría como un resumen fundamental de la vida y obra de Carlo Maria Martini.

Y en efecto se abre con un primer capítulo llamado Biografía teológica, cuyo contenido explica perfectamente su título. Y es que la enumeración de los títulos de los capítulos nos va a dar buena muestra de la estructura y contenido de la obra. El segundo es “El magisterio episcopal: fuentes”, el tercero, “Dios- Trinidad”. El cuarto: ¿Qué imagen da la Iglesia? Quinto: Antropología: ¿qué es el hombre? Y el sexto: Escatología. Es obvio que la reproducción íntegra del sumario de cada capítulo terminaría por resumir, con exactitud, los contenidos totales de la obra, pero no es esta la misión de una reseña. Merece, pues, la pena que el lector entre y se sumerja en la lectura para descubrir la vida total de Martini. No puedo dejar de decir que es una gran oportunidad la edición de este libro y su cuidada traducción al castellano.

Y como siempre, y al final, una breve reseña biográfica del autor. Damiano Modena es sacerdote y licenciado en Teología Dogmática por la Facultad de Teología de Italia Meridional. Es párroco de tres pequeñas parroquias y ejerce de profesor. Y en experto, también, en Arte Sacra.

 

Ángel Gómez Escorial