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LA LITURGIA DE LAS HORAS

Muy señor mío:

En primer lugar quiero agradecer a la dirección de esta pagina lo bien estructurada, su realización y temas atractivos que contiene. Les agradecería encarecidamente, me confirmaran que estoy en un sitio Católico de la Iglesia de Roma.

Este sitio lo he conocido en el camino que hacia nuestro Padre Dios, llevo desde hace años. Ya que mi oración está basada en la Lectio Divina y poco a poco necesito más, el estar en contacto con Dios. Aunque ejerzo mi profesión como autónomo y estoy casado y con hijos, no tengo mucho tiempo para hacer oración, pero pensé que el rezo de la horas sería un tema interesante. Así, que me compré un librito de edición mensual titulado "Magnificat" y a partir de ahí me enteré lo que es un diurnal y éste último ha sido el que me ha traído hasta aquí.

Por último, me gustaría me aclaran, si no fuese mucha molestia, ¿que son los Himnos que se recitan en las Horas, y si hay alguna forma ó enfoque para leerlos? Ya que me es un poco áspera su lectura, y encuentro mucha sequedad. Perdonen si abuso de confianza con respecto a las preguntas. Muy agradecido por todo. Pido a Nuestro Señor que nunca se olvide de nosotros. Que Dios os Bendiga.

Don Alonso

NOTA DEL EDITOR.- Betania es una página católica, aunque independiente. No pertenece a ningún grupo, ni parroquia. La sostiene y “soporta” este Editor que es católico, periodista, casado y ya abuelo. Esta radicada en España y lleva 13 años de existencia que en Internet es mucho tiempo. En cuanto al Diurnal es un libro abreviado de la Liturgia de las Horas. Es similar, para entendernos, al “breviario” que utilizan los sacerdotes. Lo fundamental es que se trata de unos formularios para rezar Laudes, Vísperasy Completas. A su vez, en lo que ahora se llama Hora Intermedia están el rezo de Tercia, Sexta y Nona y guarda relación con la forma romana –y latina—de llamar a ciertas horas del día. Todo eso está, por ejemplo, en el amplio prólogo que publicamos en nuestra sección del Diurnal. Decir que nosotros hemos hecho una transcripción de dicho libro. Y que está editado –se vende en librerías religiosas—por un conjunto de editores religiosos, bajo los auspicios de la Comisión de Liturgia de la Conferencia Episcopal española. Conocemos la revista mensual “Magnificat”. Es de origen francés y es un buen logro al incluir los rezos más significativos que un católico puede hacer a lo largo del día, incluyendo algunas “horas” de la Liturgia de las Horas y los textos de la misa de cada día, entre otras cosas. En cuanto a los himnos –que son piezas literarias de diferentes épocas y autores—han sido también incluidos por la Conferencia Episcopal entre los textos litúrgicos que componen los rezos de la Liturgia de las Horas. En cuanto a la sequedad es una característica del ánimo oracional. No siempre es fácil hacer oración. Pero la sequedad no es mal síntoma. No sabemos desde donde nos escribe Don Alonso. Pero suponemos que es desde España. Decirle también que, habitualmente, respondemos en la página de Testimonios porque de esa forma es de utilidad para todos los lectores.


RESPUESTA DE PEDROJOSÉ YNARAJA A JOSÉ LUIS SANZ

Mi querido joven lector:

Te estoy escribiendo a las 8.30 de la tarde de hoy 16 de marzo. Espero que el amigo director de betania.es te haga llegar esta carta. La tuya ha tenido para mí un gran significado. Hoy he cumplido 76 años. Esta mañana, cuando como siempre he entrado a la iglesita que tengo junto a mi casa, lo he hecho especialmente para darle gracias a Dios de la vida que me ha concedido y de la clase de vida que me ha permitido gozar. No he sido afortunado dentro del “engranaje clerical” pero la imaginación portentosa del Señor me ha dado oportunidad de cumplir con la vocación que empezó a suscitar en mí cuando en Burgos cursaba bachillerato. Me sentí inclinado y me comprometí entonces ante mi mismo, que cuando fuera mayor ayudaría a los chicos a ser felices. Para nada pensaba en hacerme sacerdote. Te diré que a mis doce años ya una chiquilla se enamoró de mí y gocé de aquel amor idealista. Aunque te rías, no puedo ocultarte, que este primer enamoramiento, como todos, me enriqueció. Y para más inri, supe años más tarde, que la chica, estudiante ya de filosofía y letras, murió de leucemia. Estarás pensando en una “love story”, pues sí, pero, evidentemente, sin ninguna experiencia erótica. Trasladado a Cataluña, continué mis estudios y entregué mi vida al servicio de los demás, como estimulaba el movimiento scout al que pertenecí y al que tanto le debo cristianamente. Sin dejar por eso de continuar gustándome las chicas. Pero llegado el momento, opté por renunciar a enamorarme en exclusiva, a ser padre y a gozar de los encuentros íntimos matrimoniales. Cumplí 23 años y recibí la ordenación sacerdotal al día siguiente. Hoy dirían que era una imprudencia, que a esta edad se es inmaduro. De lo que estoy seguro es que mi inmadurez continúa todavía hoy. No maduraré, estoy seguro, hasta la entrada en la eternidad. Por eso continúo siendo joven y feliz.

Nunca ninguna autoridad eclesiástica, me ha dado encargo alguno respecto a la vocación que me movió a hacerme sacerdote. Pero siempre el Señor me ha facilitado la oportunidad de colaborar con Él en la tarea que me inspiró. Hubo una época en que nuestros “encuentros de búsqueda y amistad de orientación cristiana”, que refleja el escrito de Semana Santa,tuvieron una asistencia numerosa. Lo más extraordinario es que brotaron de allí, vocaciones de servicio religioso o laical total. Se acuerdan de aquellos encuentros en el Congo, en Camerún, en Brasil, en algún convento y en alguna abadía. Mas que escribir memorias de lo que he hecho en mi vida, debería escribir relatos de lo que Dios me ha permitido experimentar.

Vuelvo al hoy. En mi abrazo al sagrario esta mañana, le he dicho ¿Qué me vas a regalar el día de mi cumpleaños? Sabía que betania.es, esta semana, saldría hoy lunes y también le he dicho: a mis queridos jóvenes lectores, ¡buenos días les des Dios!. He debido trasladarme a otra población. Cuando he vuelto, me he encontrado tu carta en la correspondiente sección de la “hoja dominical del espacio cibernético”. Ha sido el regalo del Señor y le estoy muy agradecido. Pero debo también, para ser fiel al mandato de Pablo, agradecértelo a ti.

Hasta ahora sabía que sacerdotes o catequistas, utilizaban los textos que yo escribía. También tenía noticia de que los leían personas a las que se los envío. Adultos, amigos desde hace años. Pero siempre pensaba: mis queridos jóvenes lectores ¿son pura imaginación mía? La nota publicada me ha dado la respuesta. Por lo que me dices las recibes tú y las entregas tal como las escribo yo, y añades que os son de utilidad, de utilidad a vosotros jóvenes reales. ¡Cuanta felicidad me procuráis! ¡Muchas gracias por contármelo!

Si el “dire” os envía la presente, me gustaría que me facilitaseis vuestra dirección postal. Os enviaría algo que os puede gustar y ayudar a cultivar Fe, ilusión y emoción. Me dices cuantos sois aproximadamente (supongo sois chicos y chicas). No importa que seáis pocos o muchos.

Nada más. Estoy solo en casa y, como la mayoría de los días de labor, celebraré ahora la misa yo sólo. Hoy especialmente dando gracias a Dios por la vida y felicidad concedida. Mañana por el sacerdocio gozado durante 53 años. Añadiré muy sinceramente mi súplica por “mis queridos jóvenes lectores” que, en este caso, ahora, ya tienen nombre concreto.

Cordialmente

Pedrojosé Ynaraja

Barcelona. España

NOTA DEL EDITOR.- En efecto, este editor envió en su momento la respuesta de Pedrojosé Ynaraja a José Luis Sanz. Todavía no ha contestado así que nos parece importante publicar el testimonio de nuestro colaborador para que sirva a todos los jóvenes que, sin duda, le llaman. La cuestión más general es que, en efecto, los jóvenes escriben una primera vez y luego no hay continuidad. Pero siempre ha pasado así. Es posible que Betania les parezca demasiado “mayor” y por eso no insisten. Pero la realidad es que siguen leyéndola. De todos modos hay que decir que es siempre una minoría –muy pequeña—la que escribe a los medios de comunicación. Lo que nos alegra es saber como es Pedrojosé Ynaraja y como vive su vida de discípulo del Señor Jesús.