I Domingo de Cuaresma
1 de marzo de 2009

Plegarias


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 90, 15-16

Me invocará y le escucharé; lo defenderé, lo glorificaré lo saciaré de largos días.

ACTO PENITENCIAL

Cristo Señor, tú que nos enseñaste en el Padrenuestro a rogar a Dios que no caigamos en la tentación, perdona nuestros pecados si por debilidad hemos caído.

Señor Ten Piedad

Cristo Señor, tú que pasaste cuarenta días en el desierto para profundizar en la oración, disculpa nuestras faltas de dejadez en la oración personal y comunitaria.

Cristo Ten Piedad

Cristo Señor, tú que fuiste en el desierto confortado por los ángeles, no veas nuestras ausencia de fe ante el bien que tus ángeles nos hacen cotidianamente.

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Al celebrar un año más la Santa Cuaresma concédenos, Dios Todopoderoso, avanzar en la inteligencia del misterio de Cristo y vivirlo en sui plenitud.

Por Nuestro Señor Jesucristo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Señor, que tu nos prepares dignamente para ofrecernos en este sacrificio, como auténticas y vivas ofrendas de amor, con el que inauguramos la celebración del camino hacia la Pascua.

Por Jesucristo Nuestro Señor

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor nuestro Dios

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre Santo,

Dios todopoderoso y eterno

 

Porque nuestro Señor Jesús,

al abstenerse durante cuarenta días

de tomar alimento,

inauguró la práctica de nuestra penitencia cuaresmal,

y al rechazar las tentaciones del enemigo,

nos enseñó a sofocar la fuerza del pecado.

De este modo celebrando con sinceridad

el misterio de esta Pascua

podremos pasar un día la Pascua que no acaba

Por eso con los ángeles y los santos

te cantamos el himno de alabanza

diciendo sin cesar

SANTO, SANTO, SANTO

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Mt, 4, 4

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

ORACIÓN DE DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que este alimento de eternidad nos sirva, Dios nuestro, para recuperar fuerzas en el camino de la conversión que la Cuaresma nos procura

Por Jesucristo Nuestro Señor