Miércoles de Ceniza
25 de febrero de 2009

MONICIÓN DE ENTRADA

Es Miércoles de Ceniza y hemos querido reunirnos para iniciar juntos la Cuaresma. Hoy no es domingo. Hoy es un día de trabajo cotidiano. Para nosotros es día es muy especial. La Iglesia nos ofrece un rito de perdón, de reconciliación, de antiguas y entrañables resonancias, que siempre nos resultan nuevas. La imposición de la ceniza es símbolo –sobre todo-- de abrirse a la misericordia divina. En la misa de hoy se omite la preparación Penitencial que se realiza en la imposición de la Ceniza, que llegará luego de escuchar las lecturas bíblicas y la homilía del sacerdote. Tras la explicación de la Palabra de Dios, el celebrante bendecirá la ceniza y comenzará su imposición. La Cuaresma ha empezado.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- En la primera lectura el profeta Joel transmite la Palabra de Dios que pide arrepentimiento y conversión. Pide el Señor que rasguemos los corazones y no las vestiduras. El Señor quiere que nuestra penitencia y reconciliación con Él sea auténtica y no solo de formas y ritos.

S.- El Salmo 50 es muy hermoso y durante siglos ha sido la oración especial de la Iglesia para exhibir arrepentimiento, pero también la alegría por haber recuperado la amistad de Dios. El salmista pide a Dios que el Señor le devuelva la alegría de Su salvación.

2.- Pablo de Tarso nos dice en la segunda lectura –sacada de la Segunda Carta a los Corintios que debemos dejarnos reconciliar con Dios, porque ha llegado el tiempo de gracia. No hemos de ser obstáculo para el perdón y la vuelta a la sintonía con nuestro Dios que nos salva.

3.- El texto del Evangelio de Mateo que vamos a oír es una amplia catequesis de Nuestro Señero Jesús sobre la forma de servir a Dios y a los hermanos. En silencio, sin que lo sepa nadie ya que nuestro Padre que lo ve todo nos recompensará. Y las palabras de Jesús tienen, como siempre gran actualidad, porque también a nosotros nos gustan que nos miren aquí en el templo para que todo el mundo admire nuestra piedad. No es eso. Hemos de convertirnos sinceramente, sin pensar más que en ese Padre bueno que nos recibe como al Hijo Pródigo

 

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

Damos este bello himno de la liturgia de las Horas del que es autor José Luis Blanco Vega. Un jesuita asturiano que ha escrito innumerables himnos y oraciones. El presente himno nos ha parecido muy adecuado para estos momentos finales de la Misa del Miércoles de Ceniza

LIBRA MIS OJOS DE LA MUERTE

Libra mis ojos de la muerte;

dales la luz que es su destino.

Yo, como el ciego del camino,

pido un milagro para verte.

 

Haz de esta piedra de mis manos

una herramienta constructiva;

cura su fiebre posesiva

y ábrela al bien de mis hermanos.

 

Que yo comprenda, Señor mío,

al que se queja y retrocede;

que el corazón no se me quede

desentendidamente frío.

 

Guarda mi fe del enemigo

(¡tantos me dicen que estás muerto!)

Tú que conoces el desierto,

dame tu mano y ven conmigo.


Exhortación de despedida

Iniciemos la Cuaresma con amor, alegría y una determinación de cambiar a mejor, para así servir con más fuerza a Dios y los hermanos.