I Domingo de Cuaresma
1 de marzo de 2009

MONICIÓN DE ENTRADA

Recibid nuestra más emocionada bienvenida. Vamos a recorrer juntos el tiempo de Cuaresma que ya iniciamos hace unos días con la imposición de la Ceniza. En este primer domingo de Cuaresma, Marcos con su habitual laconismo nos va mostrar el episodio de las tentaciones de Jesús en El desierto. Él también fue tentado como lo somos nosotros, todos los días y a todas las horas. Deciros que la Palabra de Dios nos muestra --hoy y siempre-- su fuerza para hablarnos de reconciliación, de paz, de amor. El viejo pecado que nos separa de Él debe desaparecer. Y por ello, nos regala el arco iris de su amor para recordarnos su alianza: siempre estará con nosotros, aunque a veces nuestras obras vayan contra Él. La cuaresma es tiempo de conversión, de vuelta a Dios, de mayor amor a los hermanos… y es lo que nos va a mostrar esta Eucaristía.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.-Tras el diluvio, Dios pacta con Noé que no habrá otro diluvio y que la destrucción nunca mas alcanzará a la Tierra. Este episodio del Libro del Génesis que vamos a escuchar hoy es una parte más del plan universal de Dios para la salvación del género humano, lo cual llegará de forma plena con la encarnación de Jesús como hombre verdadero y Dios presente entre nosotros.

S.- El salmo 24 es una oración personal pidiendo a Dios su amparo y su guía por los caminos que Él mismo ha marcado a sus criaturas. El mismo salmista reconoce que son caminos de verdad y de justicia. Y de los versículos de este salmo –uno de los más bellos del salterio—se desprende que todo lo malo del género humano, todos sus problemas y enfermedades son recuperables. Es, para nosotros, hoy, el mejor mensaje que podemos recibir en el inicio de esta Cuaresma.

2.- El apóstol Pedro, en su Primera Carta –que es nuestra segunda lectura de hoy—hace referencia, también, al pacto de Dios Padre con Noé y ve en las aguas purificadoras del diluvio un anticipo liberador del agua del bautismo. Todo ello es muestra de la misericordia y paciencia de Dios con sus criaturas y de la acción salvadora definitiva de Jesús Nazaret que, con su muerte, nos salvó a todos.

3.- Si hay algo común a todo hombre y en toda mujer es la tentación. Y sin embargo nos cuesta mucho aceptarlo. Todavía no nos damos cuenta que en las pruebas de la vida Dios está a nuestro lado. Él ha hecho con nosotros un compromiso, una Alianza, y Dios no puede fallar jamás. Por eso nos envía su Espíritu para que nos sostenga contra el poder del mal. Ese mismo Espíritu que ya habita dentro de nosotros desde el día de nuestro bautismo. San Marcos nos habla hoy en el Evangelio de todo eso. De las tentaciones de Jesús que son como las nuestras y de que el Espíritu le asistía, como a nosotros si le invocamos con fe.

 

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

Gabriela Mistral, la gran poetisa chilena, nos regala hoy este himno, inmerso en la Liturgia de las Horas, que nos llena de paz y amor en estos momentos de quietud tras recibir la Sagrada Comunión. Escuchemos:

 

EN ESTA TARDE, CRISTO DEL CALVARIO

En esta tarde, Cristo del Calvario,

vine a rogarte por mi carne enferma;

pero, al verte, mis ojos van y vienen

de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

 

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,

cuando veo los tuyos destrozados?

¿Cómo mostrarte mis manos vacías,

cuando las tuyas están llenas de heridas?

 

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,

cuando en la cruz alzado y solo estás?

¿Cómo explicarte que no tengo amor,

cuando tienes rasgado el corazón?

 

Ahora ya no me acuerdo de nada,

huyeron de mi todas mis dolencias.

El ímpetu del ruego que traía

se me ahoga en la boca pedigüeña.

 

Y sólo pido no pedirte nada,

estar aquí, junto a tu imagen muerta,

ir aprendiendo que el dolor es sólo

la llave santa de tu santa puerta. Amén.


Exhortación de despedida

Salgamos con alegría del templo. Iniciamos una nueva cuaresma y nuestro pensamiento debe ser que no la dejemos pasar, que nos sirva para ser mejores y situarnos en el único camino posible: el que nos muestra Jesús de Nazaret.