VII Domingo del Tiempo Ordinario
22 de febrero de 2009

MONICIÓN DE ENTRADA

Sed todos bienvenidos a la Eucaristía, esta reunión de hermanos que se quieren y que esperan la enseñanza permanente de Jesús de Nazaret. En este domingo vamos a asistir a un ejemplo grande de fe. En efecto, cuatro hombres, abren el techo de la casa donde se encontraba el Maestro y hacen bajar unacamilla con un paralítico. El Señor, conmovido por tanta fe –la de los camilleros y la del paralítico, le cura y le perdona los pecados. Poco importa lo que digan los “ortodoxos” de siempre… Es una bella escena de amor y de fe. Y deciros también que estamos a las puertas de la Cuaresma. El próximo miércoles, el día 25, ya es Miércoles de Ceniza. Pensemos ya en la Cuaresma y en la Pascua, ese gran tiempo de conversión.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- La profecía de Isaías, que conforma nuestra primera lectura de hoy, es un mensaje de esperanza sobre la generosidad de Dios, que se adelanta incluso a los sentimientos nobles de los hombres de buena voluntad. También, como no, al arrepentimiento de los pecadores, poniéndoles en línea a recuperar su amistad. Texto interesante este del Capítulo 43 del Profeta Isaías que debemos meditar en nuestro interior.

S.- El salmo, el 40, es fundamental para entender el mensaje total de la eucaristía que celebramos hoy. Su versículo de respuesta lo explica todo perfectamente: “Sáname, Señor, porque he pecado contra ti”. Era este salmo para los judíos contemporáneos de Jesús una oración personal para pedir salud a Dios para todos los enfermos. Para nosotros tiene el mismo significado.

2.- Comenzamos hoy la lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios y que se prologará hasta el domingo catorce de este tiempo ordinario, después, incluso, de la interrupción que la liturgia hace de este tiempo con la llegada de la Cuaresma. Esta carta, toda ella, es un ejercicio de sinceridad total por parte de Pablo y una de las más llamativas de las escritas por el Apóstol de los Gentiles.

3.- San Marcos, en el Evangelio, nos narra el último de los milagros de Jesús de los que hemos ido escuchando en los domingos anteriores y que es una formidable catequesis bautismal para todos aquellos que deseaban acercarse al seguimiento de Jesús. Lo importante de la curación del paralítico es su salvación integral que beneficia a alma y cuerpo y por la cual sus males físicos y sus pecados desaparecen. Y eso hemos de tenerlo en cuenta nosotros, aquí y ahora: la medicina que nos ofrece Jesús en la Eucaristía nos sana del todo. Tengámoslo en cuenta.

 

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

Esta sencilla y bella oración es de San Clemente I, el cuarto Papa de la Historia y, por tanto, el tercer sucesor de San Pedro. Nos ha parecido muy indicada para estos momentos de paz y quietud tras recibir a Jesús Sacramentado

PADRE DE BONDAD

Padre de bondad,

que, con amor y sabiduría,

quisiste someter la tierra

al dominio del hombre,

para que de ella sacara su sustento

y en ella contemplara tu grandeza,

tu providencia,

 

te damos gracias por los dones

que de ti hemos recibido

y te pedimos nos concedas

emplearlos en alabanza tuya

y en bien de nuestros hermanos.

Por nuestro Señor Jesucristo.


Exhortación de despedida

Salgamos contentos del Templo. Hay la Escritura nos ha enseñado lo que es la verdadera fe. Y otra cosa, este próximo miércoles se inicia la Cuaresma con la celebración del Miércoles de Ceniza. Se abre un tiempo de amor y conversión.