VII Domingo del Tiempo Ordinario
22 de febrero de 2009

Misa Familiar

Prepara: Javier Leoz


*Objetivo: El perdón de Dios hace que caminemos con más alegría y sin tantas esclavitudes

*Idea: Jesús, además de la salud, nos ofrece el perdón de Dios


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Amigos: ¡Bienvenidos en este Domingo a la casa del Señor!

Cada vez que participamos en la Eucaristía, como el paralítico del Evangelio de este día, nos descolgamos hasta la misma presencia del Señor.

De verdad es grande pensar que, en la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, podemos encontrar fuerzas y suficiente alegría para seguir luego siendo cristianos y dando la cara por Jesús.

Sintamos, además, el perdón del Señor. Pensemos un poco en aquello que, durante la semana, no hemos realizado bien de palabra o de obra.

Y, ahora sí, iniciemos esta celebración dando gloria y alabanza al Señor.

2. PENITENCIAL

2.1 Pidamos al Señor perdón porque no siempre nuestra fe es fuerte ni valiente. Señor, ten piedad

2.2. Pidamos al Señor perdón porque no siempre nuestra fe es clara ni decidida. Cristo, ten piedad

2.3. Pidamos al Señor perdón porque, a veces, pensamos que son los demás los que se siempre se equivocan y no nosotros. Señor, ten piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Isaías, en la primera lectura, nos invita a olvidar el pasado (pues Dios nos perdona) y a comenzar de nuevo desde la esperanza y con el amor y el perdón de Dios.

En el Evangelio escucharemos un precioso relato de la curación del paralítico. Nos sorprenderá la fe de los cinco: los cuatro que llevaban la camilla y el paralítico. Escuchemos con atención.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

4.1. Por la Iglesia. Para que además de promover el bien social en el mundo y la protección de los más desfavorecidos, nos ayude a ponernos en paz con Dios por el Sacramento del Perdón. Roguemos al Señor.

4.2. Por todos nosotros. ¿Cuánto hace que no nos hemos confesado? ¿No estaremos paralizados –de palabras y de obras- porque el maligno se adueña de nuestro corazón? Roguemos al Señor.

4.3. Por todas las personas que se encuentran paralíticas. Por los que están en sillas de ruedas. Para que sientan nuestra oración, nuestro cariño y nuestro recuerdo. Roguemos al Señor.

4.4. Por todos los que viven como si Dios no existiera. Por los que se sienten perfectos y seguros de sí mismos. Para que se abran a Dios. Roguemos al Señor.

4.5. Todos los que estamos aquí, tal vez, tenemos algo con alguien. Para que nos pidamos perdón y lo ofrezcamos en el nombre del Señor. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1. Con estas CUERDAS representamos el sufrimiento de muchas personas que no pueden moverse con libertad. Ayúdales, Señor.

5.2. Con estas VENDAS simbolizamos a las personas que ayudan a sobrellevar la enfermedad de tantos hombres y mujeres que se encuentran postrados en cama o en sillas de ruedas.

5.3. Con el PAN Y EL VINO traemos hasta el altar nuestro deseo de mejorar. El esfuerzo que estamos llamados a realizar como cristianos para estar en comunión con Dios y con los demás.

6. QUIERO ANDAR, SEÑOR

Por las sendas del bien

y descubrirte junto a mí

Por la línea de la verdad

y saber que Tú eres la Verdad

QUIERO ANDAR, SEÑOR

Libremente y con paz

Con alegría y en hermandad

De pie y con la cabeza bien alta

QUIERO ANDAR, SEÑOR

Empujado con el viento de la fe

Arropado con la brisa de la esperanza

Apoyado en el bastón de la caridad

QUIERO ANDAR, SEÑOR

Con la tranquilidad de tu perdón

Con la respuesta de mi fe

Siempre, en mis caminos,

contigo como amigo

Amen