600 NÚMEROS, MÁS DE 600 SEMANAS

La realidad es que no estaba previsto “celebrar”, para nada, esta llegada al número 600. Hace algo más de dos años celebramos los primeros diez de Betania e, incluso, situamos en nuestra cabecera un “diez”, que lo acreditaba. Pero, obviamente, los números redondos de las publicaciones son como los cumpleaños. Por eso no hemos querido dejarlo pasar sin más

Una reflexión primera es que este número 600 significa más de 600 semanas de presencia ininterrumpida en la Red de Betania. El “desnivel” entre los números y las semanas “en cartel” se debe a que los números especiales de Navidad, Semana Santa y Verano, que tendemos a hacer una edición única con los contenidos válidos para varias semanas, solo ocupan un sitio en el ordinal numérico. Pero seiscientas semanas –o más-- son muchas semanas y ello se ha traducido en una gran cantidad de trabajo para todos los que integramos el equipo de Betania. Pero existe la satisfacción de que aquí seguimos, sin haber parado una vez y con el deseo de que todo siga adelante.

Suelen ser los “cumple-números” motivo para reflexionar un poco y darle a ello a un reflejo público. La pregunta que podía hacerse sería ¿Y qué hacer en las siguientes 600 semanas? Bueno, siempre existen planes o novedades. En estos días estamos dándole vueltas a una página dedicada a los jóvenes, a los más jóvenes, que, desde luego, entran en Betania y tienen sus inquietudes. Nos hemos abierto a nuevas vías de financiación para si por ese camino encontráramos recursos para poner en marcha nuevos proyectos. También deseamos tener un equipo técnico que vaya sustituyendo poco a poco el trabajo en solitario del Editor. Con anterioridad no ingresábamos dinero de nadie. La empresa periodística del Editor soportaba –y soporta—los gastos que produce Betania.

Pero si somos sinceros, al referirnos al tiempo futuro, tendríamos que decir que lo importante era que hubiera “un poco más de los mismo”. Es decir que Betania continuara semana a semana fiel a su cita con los lectores y que ellos encontraran en su espacio cibernético lo que necesitan para mejor vivir como cristianos. Ese es un objetivo más que suficiente. Es hora y momento de agradecer la fidelidad de muchos lectores. El mes de diciembre llegamos a superar la media de 3.300 entradas diarias que es mucho, lo que supone una media también de diez mil páginas vistas cada día que, asimismo, es una cifra muy alta. Nuestra gratitud va pues dirigida a muchos que nos leen. Por supuesto, también a esos lectores que nos escriben y nos sugieren nuevas posibilidades. No podemos olvidar a nuestros colaboradores en las diferentes secciones: como las homilías, el taller de Oración, el estudio del Libro de la Sabiduría, la Misa Familiar, Opinión y muchas secciones más. Esos colaboradores son los que mantienen viva la llama de la transmisión de la Palabra. Y ese es nuestro principal. Trabajo. La próxima cita será el número 1.000. Y ese si que habrá que celebrarle convenientemente. Hasta entonces un fuerte abrazo para todos.