Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

 

 

VI Domingo del Tiempo Ordinario
15 de febrero de 2009

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

Jesús de Nazaret cura a un leproso. Su capacidad de sanación se eleva por encima de la ley hebrea que no permitía ni la cercanía del leproso, y mucho menos tocarlo. Un impulso maravilloso y profundo lleva al leproso a no cumplir la injusta ley. Y el amor total de Jesús por sus hermanos produce el milagro. Meditemos en todo ello con el deseo de que también el Señor nos libre de todas las enfermedades del cuerpo y del alma.


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- El libro del Levítico, que es nuestra primera lectura, nos muestra la terrible ordenación jurídica y religiosa sobre los leprosos. Ni siquiera podían vestir con decoro. Era la enfermedad más contagiosa conocida hasta entonces y la Ley ponía inhumanos medios para evitar su propagación. La venida de Cristo cambiará radicalmente esa Ley tan dura.

S.- Salmo Penitencial este número 31 que proclamemos hoy. Si reconocemos nuestro pecado seremos perdonados. Si, por el contrario, nuestra soberbia ciega a naturaleza de nuestra falta el perdón no llegará. No pide este salmo que dejemos la soberbia y acudamos cerca de Dios, que, como Padre Bueno, perdona y olvida todas nuestras faltas.

2.- La lección de Pablo en el breve fragmento que hemos oído de la primera Carta los fieles de Corinto es singular. Y dice que todo lo hay en el mundo es bueno y sirve para dar a gracias a Dios. Somos nosotros los que distinguimos absurdamente viendo cosas malas donde solo hay buenas. Tendríamos que hacer todo, como nos dice la segunda lectura, para gloria de Dios, pero vemos que eso no es así. Y de ahí los muchos problemas que sufre nuestro mundo.

3.- Jesús rompe la durísima ley que separaba a los leprosos del mundo. La curación es sin duda la solución universal al problema. Pero a nosotros la enseñanza que recibimos de este texto evangélico es que debemos reconocer nuestras limitaciones, faltas y problemas y como el leproso del Evangelio ponernos ante el Señor para decirle: “si quieres puedes limpiarme”. Encomendar a Él la solución de nuestras angustias. Y, eso sí, cuando nos veamos limpios no dejemos de dar gracias a Dios. No lo olvidemos.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DEL LEVÍTICO 13, 1-2.44-46

El Señor dijo a Moisés y Aarón:

-- Cuando alguno tenga una inflamación, una erupción o una mancha en la piel y se le produzca la lepra, será llevado al sacerdote de Aarón o cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un hombre con lepra, y es impuro. El sacerdote lo declarará impuro de lepra en la cabeza. El que haya sido declarado enfermo de lepra, andará harapiento y despeinado, con la barba rapada y gritando: "¡Impuro, impuro!" Mientras le dure la lepra, seguirá impuro: vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento.

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

SALMO 31

R.- TÚ ERES MI REFUGIO; ME RODEAS DE CANTOS DE LIBERACIÓN

 

Dichoso el que está absuelto de su culpa,

a quien le han sepultado su pecado;

dichoso el hombre a quien el Señor,

no le apunta el delito. R.-

 

Había pecado, lo reconocí,

no te encubrí mi delito;

propuse: "Confesaré al Señor mi culpa",

y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R.-

 

Alegraos, justos, con el Señor;

aclamadlo, los de corazón sincero. R.-


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 10, 31-11, 1

Hermanos:

Cuando comáis o bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios. No deis motivo de escándalo a los judíos, ni a los griegos, ni a la Iglesia de Dios. Por mi parte, yo procuro contentar en todo a todos, no buscando mi propio bien, sino el de ellos, para que todos se salven. Seguid mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo.

Palabra de Dios


ALELUYA Lc 7, 16

Un gran profeta ha surgido entre nosotros, y Dios ha visitado a su pueblo.


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 1, 40-45

En aquel tiempo se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas:

-- Si quieres, puedes limpiarme.

Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó diciendo:

-- Quiero: queda limpio

La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. Él le despidió encargándole severamente:

-- No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés.

Pero cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aún así acudían a él de todas partes.

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

SOMOS POBRES PECADORES

Por David Llena

En el tema de la lepra está representado el pecado. Nos hemos contagiado y el destino es la muerte. La única solución es presentarnos ante Jesús y suplicarle de rodillas: “Si quieres puedes curarme”. La angustia del pecado en nuestra alma, y el poder que este influye en nuestro ánimo, sólo Jesucristo, que es Dios, puede curarlo. Él es el único que tiene el poder de sanar y así nos lo recuerda San Pablo, cuando nos advierte que todo lo hagamos para gloria de Dios. Esa es pues la enseñanza, somos pobres pecadores que lo poco que hacemos ha de ser para gloria de Dios.


la oraciÓN DE LOS FIELES

LO ESPERAMOS TODO DE TI, SEÑOR

Postrados ante al supremo amor y poder de Dios Padre, pedimos que nos ayude en todo lo que necesitamos: la salud, la paz, la alegría...

Y respondemos:

R.- LO ESPERAMOS TODO DE TI, SEÑOR

1.- Por el Papa Benedicto para que mantenga viva la antorcha renovadora del Concilio Vaticano II.

OREMOS

2.- Por los obispos, sacerdotes y diáconos de todo el mundo, para que no olviden jamás que han escogido el camino permanente de ser servidores y nunca de ser servidos

OREMOS

3.- Por los enfermos graves y crónicos, contagiosos y terminales, por todos los que sufren en el cuerpo los estragos de la enfermedad

OREMOS

4.- Por los enfermos de la mente y del alma, por los tristes, por los que se sienten fracasados, por los que están solos, por aquellos que no tienen a nadie que les visite o los cuide

OREMOS

5.- Por los médicos e investigadores para que jamás les falte el sentido de la caridad y el servicio a los demás y no hagan de su trabajo una carrera tras el dinero

OREMOS

6.- Por nosotros, presentes en la Eucaristía para que recibamos la gracia de la curación y de la alegría

OREMOS

Concédenos, Dios Padre Nuestro, todas estas peticiones que te hacemos con fe

Por Nuestro Señor Jesucristo

Amén


Las preguntas del Editor

En ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Las cuestiones son las siguientes:

1.- El mensaje de Pablo nos dice que todo es susceptible de convertirse en alabanza de Dios. Y así nuestro trabajo cotidiano, nuestros problemas, alegrías y tristezas sirven para agradecer a Dios lo que somos y lo que queremos ser. No podemos hacer una raya en el suelo y separar las formas, los tiempos, las cosas que son de Dios y las que no son de Dios. Todo es de Él y con todo quiere que seamos felices.

2.- La lepra es una enfermedad terrible, fea, que aun existe y que está presente en muchas partes del mundo, sería interesante que hoy intentáramos en nuestros trabajos parroquiales o de grupo intentar concienciar con esta enfermedad y con las organizaciones que siguen luchando contra ella. Este domingo es, sin duda, una gran ocasión.

3.- Tanto la primera lectura como el Evangelio tratan de la lepra. En la primera vemos la dureza de las prescripciones de la ley judía sobre la enfermedad. En la segunda, Jesús de Nazaret se las salta a la torera y cura al leproso aun dejando de hacer cosas que marcaba le ley. ¿Somos nosotros así? ¿Nos saltamos a la torera las convenciones que nos hacen mirar “mejor” al enfermo rico que al pobre, al de cáncer que al que padece SIDA? ¿También pensamos nosotros, como los judíos de tiempo de Jesús, que la enfermedad y la pobreza llegan por el pecado, por la falta de diligencia o de dinero?

4.- La Iglesia siempre ha tenido una tradición en la curación y en la atención a los enfermos, ¿la tenemos nosotros? ¿Colaboramos de la mejor manera posible para paliar el sufrimiento de nuestros hermanos? ¿O preferimos no pensar en la enfermedad porque es fea y nos incomoda?

5.- ¿Hemos pensado por qué Jesús curaba? No lo hacia por demostrar que era capaz de hacer milagros, pretendía acabar con el sufrimiento de los hermanos. ¿Hemos pensado pues que todo lo que tenemos o sabemos no tiene importancia alguna si no sirve para pasar haciendo el bien y curar a los oprimidos por el mal, la enfermedad, la pobreza…?


LA MISIÓN

Visitemos a los enfermos, a los que conocemos y a los que no. Seguro que hay muchos hermanos nuestros de nuestra propia parroquia que esperan una palabra de aliento y, sobre todo, nuestra compañía.


Nos podéis escribir sobre todo esto. E, incluso, pedirnos ayuda sobre algún tema concreto. Hemos recibido varios correos en las últimas semanas. Como de costumbre los publicamos y damos respuesta en la sección de Testimonios. Os repetimos el correo:

betaniamad@yahoo.es