1.- MÁS SOBRE LA VISITA DEL CARDENAL BERTONE

En primer lugar queremos agradecer a varios lectores sus palabras sobre la oportunidad de Betania al publicar aspectos de la visita del Cardenal Bertone a partir del mismo jueves en que terminó su presencia en Madrid. Uno de esos testimonios se publica en la sección de Cartas. También queremos decir que la visita tuvo especial resonancia en los medios de comunicación españoles. Como Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarsicio Bertone, además del ser el “número dos” del Papa, es el jefe de la diplomacia del Estado Vaticano. Por tanto, se encarga de las relaciones con los estados y, por tanto, el nivel de las relaciones con España era fundamental en la visita. Bertone se llevó de España la seguridad de que, en la nueva Ley de Libertad Religiosa, la Iglesia católica tendrá un trato especial en función de su presencia en la sociedad española, de su historia y hasta del arte y la arquitectura muy presente en toda la geografía nacional. Y, también, que el Estado español no denunciará el Concordato (tratado) que mantiene con la Sante Sede. Como se sabe, en los primeros momentos de la llegada del Gobierno socialista del presidente Zapatero –ahora ya hace cerca de seis años—se habló mucho desde las filas del PSOE que el Concordato debería desaparecer. Por otro lado, el mismo Rodríguez Zapatero ya ha afirmado públicamente que el asunto de la eutanasia no será tratado durante esta legislatura.

Y es obvio que en el enfrentamiento entre Gobierno e Iglesia hay personas situadas en los dos lados de esa relación que no desean que la cosa mejore. Hay un profundo enfrentamiento que, desde luego, no parece que pueda resolverse con la diplomacia. Sin embargo, hay otros interlocutores que prefieren que la relación sea fluida y cordial. Es obvio, también, que desencuentros en varios temas y, entre ellos, en la legislación vigente sobre el divorcio y en las futuras leyes sobre el aborto y sobre la Libertad Religiosa. El mismo Cardenal Bertone en un excelente conferencia pronunciada en la sede de la Conferencia Episcopal Española –ver texto íntegro en Números Anteriores (Noticias nº 597) — posicionó perfectamente la postura de la Iglesia universal al respecto, así como en declaraciones para la prensa. Ello trajo el comentario bastante extendido en toda clase de prensa de que las diferencias continuaban.

El resumen de los frutos de esa visita es que las relaciones entre Madrid y el Vaticano son mejores ahora y que desde esa óptica se intentará que mejoren, también, las relaciones entre Gobierno e Iglesia españoles. Eso no quiere decir, por supuesto, que tengan que cambiar posiciones doctrinales de la Iglesia. Para nada. Pero es deseable que haya paz y concordia en esas relaciones.

 

2.- LAS AYUDAS A BETANIA

Desde el número pasado los lectores de Betania habrán observado que aparece en lugar destacado de la página de inicio, un recuadro sobre la posibilidad de ayudar económicamente a Betania. El número de cuenta del Banco Santander que aparecía en la parte baja de la citada página de inicio se ha subido al nuevo emplazamiento y se ha añadido el link para contactar con el formulario de Pay Pal, sistema que permite poner en marcha pequeñas donaciones y que tiene mucho uso, por ejemplo, en Latinoamérica.

Va a hacer tres años que el Editor, Ángel Gómez Escorial, al cumplir los 65 años, planteó la idea de que habría que buscar un equipo periodístico y técnico que le sustituyera a él cuando le llegará la jubilación. También se quiso dar una estructura jurídica más adecuada –se pensó en la Asociación de Fieles—para dar continuidad a Betania. Hay que decir, antes de nada, que a través de la cuenta bancaria consignada han ido llegando donaciones –las cuales agradecemos mucho—pero que no han sido suficientes para dar una solución económica a Betania. El tiempo fue pasando y el Editor siguió con su labor de dirección, edición y “colgado”, no contando con más colaboradores directos para realizar esos trabajos. Es verdad que hay otros colaboradores –de enorme mérito—que escriben todas las semanas en Betania y que sin su concurso esta página no sería posible.

Pero el trabajo interno –todo—está asumido por el Editor y, en algún momento, tendrá que delegar. No ha sido posible encontrar voluntarios que colaboraran con él, en Madrid, en la continuidad de la Web. Por eso cada vez es más importante lograr medios económicos para conseguir un equipo remunerado y que, a su vez, se atienda económicamente a los gastos de mantenimiento que tiene la web y que, desde hace doce año, el Editor paga de su bolsillo a través de la empresa periodística que fundó hace unos años. Hay que buscar otras vías de mantenimiento de Betania porque un día –ya poco lejano—el Editor se jubilará totalmente.

Tenemos alguna experiencia negativa respecto a la petición de ayuda. Más de un lector de Latinoamérica nos dijo, en su momento, que habían dejado de escribir a Betania –a, por ejemplo, la sección de Testimonios-Correos—por miedo a que se les pidiera dinero a sus correos electrónicos. Eso no es así. Todo permanece abierto en Betania y no se va a exigir nada a nadie. Quien quiera donar ahí tiene los instrumentos para enviar algo, si esa es su voluntad.