V Domingo del Tiempo Ordinario
8 de febrero de 2009

Misa Familiar

Prepara: Javier Leoz


*Objetivo: Descubrir que, en Jesús, nuestros males se pueden corregir y orientar

*Idea: Cristo sufrió por nosotros y, por ello mismo, al final triunfará la vida sobre la muerte, el gozo sobre el llanto.

*No olvidar el lema de la campaña contra el hambre en el mundo “COMBATIR EL HAMBRE PROYECTO DE TODOS”


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Queridos amigos:

¡Seguimos acompañando a Jesús que, en este Domingo, nos libra del mal! Se pone de parte de aquellos hombres que quieren ser salvados. De parte de aquellos que, sufriendo, recurren a El para calmar y curar sus dolores.

También nosotros, en muchos momentos, sentimos que algo dentro de nuestros corazones, pensamientos o deseos no funciona bien. No dejemos que, nada ni nadie, el mal, el bienestar, el poder o el ruido del mundo, apaguen la voz del Señor. Dejemos que, en esta Eucaristía, el Señor nos toque y cure la fiebre de nuestra apatía, tristeza, falta de oración o de caridad.

Además hoy celebramos esta jornada de ayuda a los más hambrientos del mundo con el lema: COMBATIR EL HAMBRE, PROYECTO DE TODOS

Pidamos a Jesús, en esta Eucaristía, que salga de nosotros aquello que no nos deja ser felices.

Nos ponemos de pie.

2. PENITENCIAL

2.1. Pidamos al Señor perdón por las veces en que no nos queremos curar del egoísmo, de la mentira, del camino fácil. SEÑOR, TEN PIEDAD

2.2. Pongamos delante de Jesús nuestros corazones y que tenga misericordia de ellos. CRISTO, TEN PIEDAD

2.3. Presentemos al Señor nuestras almas. Le pidamos perdón porque no siempre les damos la vitamina de la oración o del silencio. CRISTO; TEN PIEDAD

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

El sufrimiento es una realidad en el mundo: no todo es felicidad ni bonito en la vida. Pero, como JOB, es bueno saber esperar en Dios. Comprender que, al final, las pruebas, las guerras, la sangre ha de terminar. La paciencia es importante en la vida de los cristianos.

Por ello mismo, también Jesús, se compromete con los enfermos. Hoy, en el Evangelio, veremos como cura a la suegra de Pedro. No olvidemos en este día a los enfermos.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

4.1. Por la Iglesia. Para que esté siempre cerca de los enfermos. Para que les anime en medio de las lágrimas y de los sufrimientos. Roguemos al Señor.

4.2. Por los médicos. Por los que se dedican al cuidado de los enfermos. Para que lo hagan con vocación, con entrega y con amor. Roguemos al Señor.

4.3. Por los religiosos y religiosas que se dedican especialmente a la enfermería. Para que sepan que, en los que sufren, es Cristo quien sufre. Roguemos al Señor.

4.4. Por todos nosotros. Para que seamos pacientes. Para que pensemos que, Dios, siempre da respuesta a lo que se le pide con fe. Roguemos al Señor.

4.5. Por los que sufren sin esperanza. Por los que prefieren morir cuando la enfermedad les visita. Para que vean el lado bueno de la vida. Roguemos al Señor.

4.6. Por MANOS UNIDAS. Para que nos anime a trabajar como cristianos en contra del hambre del mundo y a favor de la justicia. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1. Con estas GASAS, ALGODÓN Y MEDICINAS queremos simbolizar el sufrimiento de los hombres pero, sobre todo, el deseo de los cristianos de calmar y cuidar las heridas de las personas.

5.2. Con este INCIENSO ENCENDIDO queremos simbolizar la ofrenda de aquellos que sufren. Ofrecemos el llanto y el dolor de los que no se encuentran bien. Que llegue hasta el cielo.

5.3. Representando nuestro deseo de erradicar el hambre en el mundo, presentamos ante el altar estas MANOS UNIDAS (puede también presentarse el cartel de Manos Unidas del 2009)

5.3. Con el PAN Y EL VINO traemos el esfuerzo de los hombres y mujeres que intentan suavizar la situación de muchas personas que viven enfermas.

6. ORACIÓN FINAL

SÁLVAME, SEÑOR

Del dolor y de la enfermedad

Del sufrimiento y del pesimismo

SÁLVAME, SEÑOR

Del cansancio y de la angustia

De la tristeza y del desencanto

SÁLVAME, SEÑOR

De la maldad y del rencor

Del fracaso y de las caídas

SÁLVAME, SEÑOR

Del pecado y de la debilidad

De la muerte y de las lágrimas

SÁLVAME, SEÑOR

De la impaciencia y las prisas

Del quererlo todo sin hacer nada

SÁLVAME, SEÑOR