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SIGAN ADELANTE

Es motivo de dar infinitas gracias al Señor por estos doce años de servicio, que el SEÑOR les siga dando fortaleza y sabiduría para poder seguir extendiendo su Reino de Amor por medio del Internet, la obra que Uds. hacen es maravillosa, todos los días tengo la oportunidad de leer la palabra de Dios, también son de gran ayuda las moniciones de los domingos. Sigan adelante.

Lilian Mayen,

Guatemala.

NOTA DEL EDITOR.- Muchas gracias. Agradecemos siempre mucho estos testimonios que, sin duda, nos sirven para mejor hacer nuestro trabajo. Gracias.


AGRADECIMIENTOS A JULIA MERODIO

Hace mucho que no entro en Betania, pero hoy lo hago para animar a Julia Merodio y que siga haciendo lo de la Lectio Divina. Ya sé que no escribimos diciendo nuestra opinión pero hoy quiero que sepan que para nosotros ha sido algo estupendo. Llevábamos mucho tiempo queriendo hacer un grupo de Lectio Divina en la parroquia y no nos era posible, pero con estos guiones que manda Julia lo hemos conseguido y estamos encantados de ello. Julia no lo dejes por favor. Pedimos por todos los que forman Betania y que tanto bien hacen a todos.

Saludos.

Julián

España

NOTA DEL EDITOR.- Hemos remitido este correo a Julia que, sin duda, contestará a este lector. La próxima semana. Julia no desfallece. Lleva ya muchos años haciendo su sección dedicada a la oración, intentando mejorarla siempre. Por eso ahora ha iniciado su serie sobre la Lectio Divina. Lo que recomendamos a Julián que no deje de entrar en Betania.


SOBRE LA MÚSICA EN BETANIA

Estimados Señores:

Es menester, lo primero de todo, agradecerles y felicitarles por la web Betania que como sacerdote me está haciendo un gran servicio de cara a la preparación de la liturgia dominical, hace unos años en el Seminario Menor de Cuenca, ahora en una parroquia de Barcelona. Sin duda me parece un material de gran calidad, amén de la diversidad magnífica que encuentro en los comentarios homiléticos que me son de una gran utilidad práctica. En mi parroquia me encargo de un modo especial de la música y su preparación con la asamblea, para lo cual viene muy bien el conjunto de cantos que semana tras semana ponen ustedes a nuestra disposición como sugerencias. El problema es que dichas partituras están en un formato no accesible para todo el mundo, la extensión de los archivos es *.MUS, propia del software propietario "Finale". Yo lo he usado durante años, siempre de forma pirata, como es habitual con muchos otros programas. Actualmente uso otro que es software libre, no sólo por las cuestiones legales sino sobre todo por su ductilidad y calidad, algo que considero importante como músico y organista. Lo relevante en el asunto es que si no se dispone de Finale no se pueden leer ni imprimir los archivos que adjuntan para las partituras. Les sugiero que una vez escrita la partitura la cuelguen en la red en un formato que todo el mundo pueda leer en su ordenador como lo es, sin duda, el PDF. Este formato está muy generalizado para cualquier tipo de documento imprimible y resulta de una alta calidad. El único inconveniente que puede surgir es que no es editable, pero eso no creo que llegue a ser ningún problema para nadie, aunque en ese caso se podría plantear el colgar ambos formatos juntos. Si en algo necesitaran una aclaración de lo dicho o cualquier otra cosa al respecto, cuenten con mi humilde ayuda. Por lo demás, les animo a seguir trabajando como lo están haciendo. Muchas gracias por todo.

Atentamente.

Carlos A. Guerra Parra

Sacerdote adjunto a la parroquia de San Rafael (Barcelona)

y estudiante de órgano en la Escuela Superior de Música de Cataluña

NOTA DEL EDITOR.- Música Litúrgica nos dice “que los cantos que semanalmente ofrecemos desde esta página a Betania, se encuentran en ese formato, y únicamente puede accederse a ellos con el Programa Finale, que por otra parte consideramoses lo suficientemente conocido y está fácilmente al alcance de todos, además ofrece unas prestaciones comoeditar las partituras- bajar o subir la tonalidad-oírla partitura, etc., muy superiores a las que ofrecería solo en formato de PDF. Por otra parte ofrecerlo en las dos formas no podemos hacerlo, pues significaría tener que volcar en la WEB cientos de archivos y esta labor no es posible por ahora. Desde Música Litúrgica ayudamos y orientamos a los muchos que se dirigen a esta página pidiendo cómo hacer en cada caso”. Por parte del Editor de Betania decir que agradecemos a este joven sacerdote sus puntualizaciones y decirle que las hemos recibido con mucho agrado.


¿PUEDE DIOS DESAPARECER EL MAL?: EL PARTIDO DE FUTBOL DECISIVO

Recibí un simpático mensaje sobre el relato de un autor anónimo en el que explica realidades profundas sobre la relación que se da entre la omnipotencia de Dios y el mal.

Sucede que en una escuela una maestra, enseñando religión a niños, uno le preguntó: “¿Por qué Dios, que todo lo puede, no desaparece a los malos, termina con las injusticias y nos hace a todos buenos y santos?” La maestra se quedó desconcertada, y buscó a un amigo que le ayudara a explicar a sus niños, de manera sencilla, este tema tan importante de Dios y el mal. Su amigo pensó que la mejor manera era con un ejemplo cercano a ellos como es el futbol. Esta fue su explicación.

Podemos comparar a éste mundo con un partido de futbol en el que hay dos equipos en la cancha: el equipo blanco que defiende el bien, es el equipo de Dios, que se enfrenta al equipo negro del pecado, el de Satanás. Jesús es el Árbitro del partido que vela para que se respeten las reglas. Él corre a nuestro lado y sigue cada jugada para asegurarse de que todo ocurra en justo modo. El Espíritu Santo es el Director Técnico, quien dirige, alienta y organiza el partido. Dios Padre es el Presidente del equipo, es quien provee de todo lo necesario para que se que se lleve a cabo el partido.

Dios quiere que ganemos este partido contra el mal, pero respetando el reglamento del fútbol y demostrando nuestra capacidad individual y colectiva frente al oponente. Claro que Dios podría dar por terminado el partido de inmediato y declararnos vencedores, ¿pero qué mérito tendríamos en ese caso? También podría Jesús, como Juez, ignorar las faltas que cometemos y atribuirnos goles que no convertimos, pero ¿qué clase de árbitro sería en ese caso? Dios sí puede vencer y hacer desparecer el mal, pero el mérito de un equipo de fútbol consiste en derrotar a su oponente bajo las reglas establecidas. Así, se declara un justo vencedor y la celebración y premio tiene un sentido.

Ahora bien, ¿qué responsabilidad tienen los jugadores, que cuentan con el mejor Director Técnico, y la garantía del más Justo Arbitro que se pueda tener? Su responsabilidad es jugar y poner el mejor esfuerzo utilizando las habilidades que Él mismo dio, y así ganar. Se podría uno imaginar que en las gradas están todos los ángeles, los santos y las almas del purgatorio aclamando al equipo, deseando que derrotemos al oponente. El equipo del pecado, mientras tanto, tiene a una multitud de demonios en las gradas gritando e insultando, presionando para que el pecado se imponga a nuestro equipo.

Dios nos llama a su equipo y quiere que lo hagamos con compromiso y le demostremos con goles de amor nuestra pertenencia a Su Escuadra. Quiere que venzamos al equipo del pecado, porque en caso contrario nos iríamos al descenso. El premio es ganarse el Cielo, ni más ni menos. Además, Dios nos ha dado todo para que podamos hacerlo.

Lo más curioso es que todos los jugadores somos hermanos, y hermanos del Árbitro también. Su Madre lo aclama desde la tribuna, porque sabe que Él ha sido y es el mejor jugador y con su triunfo aseguró que nuestro equipo participe en el torneo de la Salvación. Ahora Él es Juez, pero ninguno de nosotros puede olvidar sus méritos como jugador, que son infinitos, y le valen el Nombre de Jesús, El que Salva.

Pbro. José Martínez Colín

NOTA DEL EDITOR.- Un lector, de nombre Ángel y que vive en Toledo nos envía este artículo firmado por el padre José Martínez Colín. Con mucho gusto lo publicamos.


DIFICULTADES EN LA CONEXIÓN

Buenas tardes:

Todos los domingos acceso su pagina y no saben todo lo que sirve todo lo contiene para vivir mi eucaristía de mejor manera. La comparto cada martes con mi grupo de Cursillos de Cristiandad, sin embargo este domingo cuando intento abrir la parte de homilías me dice que no puedo porque utilizaron un formato de comprensión no valido o admitido. ¿QUE PASARÍA?Ojala que el próximo domingo no tenga problemas. Gracias a todos los que hacen posible esta belleza de información, de lecturas y meditación. Que Dios los bendiga en abundancia.

Marta Núñez

NOTA DEL EDITOR. Creemos que esta lectora nos escribe desde Estados Unidos. No hemos tenido incidencia alguna con la conexión de Betania desde hace mucho tiempo, así que tenemos que pensar que sería problema de su propio ordenador. En estos casos, lo ideal es reiniciar el ordenador, pues muchas veces se producen problemas varios.


EL MIÉRCOLES DE CENIZA

Me interesa saber sobre el Miércoles Ceniza, en que consiste está celebración.Quiero Saber ¡TODO!

Gracias,

Sandra A. Cárdenas B.

México

NOTA DEL EDITOR.- De momento damos a Sandra estos datos que esperamos que les sean suficientes. La Cuaresma comienza en el Miércoles de Ceniza. ¿Y por qué en miércoles? Pues para “sumar” los cinco días que contando en semana darían cuarenta días de la cuaresma. Son cinco semanas, pues. En cuanto a la ceniza. Vestirse de saco y rociarse con ceniza eran los símbolos de la penitencia entre los judíos de tiempos de Jesús. Y ha quedado la ceniza como expresión de penitencia para nosotros. La ceniza se impone los Miércoles de Ceniza a los fieles mientras que se dice “Conviértete y cree en el Evangelio”. Esta es la formula nueva. Pero también se sigue empleando la tradicional: “Polvo eres y en polvo te convertirás”. La ceniza que se impone a los fieles en la frente, haciendo el trazo de la cruz, se obtiene de quemar las palmas que se utilizaron, el año anterior, en la procesión del Domingo de Ramos. Es un pues una simbología penitencial. Para cualquier otra aclaración pues quedamos a disposición de Sandra.