YO SOY EL CAMINO

Por David Llena

En la visión sobrenatural de las cosas, Cristo se presenta a sí mismo como el Camino. Y de pequeño veía a Cristo formando parte de un “asfalto” por el que debíamos transitar para llegar a Dios. Luego comprendí que esta imagen, significaba que Él iba primero, como el guía de un safari, abriendo camino a través de la selva y que si no queríamos perdernos en la selva de este mundo, debíamos ir detrás de Él (cargando con nuestra cruz). Él nos abrió la Puerta del Cielo y allí nos espera, aunque también se quedó entre nosotros como alimento para el camino que recorremos.

Y desde esta perspectiva podemos contemplar la Biblia como la guía de viajes para hacer ese camino. No encontraremos mapas, como tampoco Cristo es la arena a pisar para llegar al cielo, sino que allí encontraremos indicaciones para seguir a Cristo y no desviarnos del camino. Las bienaventuranzas, los mandamientos, son señales que nos indican que yendo más allá nos saldremos del buen camino y nos resultará más difícil caminar.

Estos domingos del Tiempo Ordinario están dedicados a la cotidianidad de la vida de Cristo, ahí aprenderemos nosotros normas que después podremos llevar a la nuestra. Es bueno, por tanto, frecuentar la Palabra y hacerlo a la Luz de la Iglesia. De esta forma iremos conociendo a Cristo, su manera de ser de actuar,… para ir luego reconociéndolo en las personas de este mundo. También ellos nos servirán de guía en el camino que lleva al Padre.

Y si nos desviamos del camino, será el mismo Cristo el que salga a buscarnos y el que nos devolverá la limpieza de “nuestros vestidos” con el Sacramento de la Confesión. Eucaristía y Penitencia para andar el Camino, así pues, no era descabellado pensar en Cristo como algo más que un guía para llegar a la Casa del Padre, es el alimento y la fortaleza para el viaje.

 

A SANTA MARÍA

Por Pedrojosé Ynaraja

Escribí no hace mucho sobre ello. Fue un día que contaba que en Nazaret había visitado una institución dedicada a fomentar universalmente su devoción y que ayuda a mantenerla a diario mediante una reflexión llamada “un minuto con María”. (En Google se encontrará, escribiendo la expresión). Personalmente, cada mañana, después del rezo de la Liturgia de las Horas, voy a Internet y leo el e-mail que me llega. Obviamente, no aseguraré que cada día me resulte un acertado momento de plegaria, pero sí la gran mayoría y que va renovando diferentes aspectos de mi aprecio a la Virgen. Hace poco contaba los orígenes antiguos de Lourdes, en tiempos de Carlomagno a través de la imagen de la “virgen negra” de la Catedral de Le Puy en Velay y ahora, cuando estoy escribiendo, relata parte de las memorias de Don Bosco, donde cuenta sueños marianos que condicionaron su vocación de educador. Mañana, cuando ya haya enviado el artículo, leeré el correspondiente y meditaré otro aspecto.

Voy a recomendar otro recurso. Me llegó, como llegan tantos, un power-point titulado “cántico de María”. Quedé asombrado al conocerlo. Lo he enviado a diferentes personas, como power-point y pasado a DVD para que a cualquiera, con su ordenador o su reproductor, le fuera asequible. He hecho algo más. Pasado a impresora y en papel fotográfico, es un precioso álbum de 9 láminas, que le permite a uno tenerlo en cualquier lugar y meditar el contenido, o regalarlo a una persona amada. Aquí quería llegar. Poco antes de Navidad, una amiga, siguiendo indicaciones mías le envió, el álbum y el DVD, entre otras cosas de mayor valor económico, al insigne obispo Casaldáliga. Copio textualmente un párrafo de su acuse de recibo: “de todo corazón te he de dar las gracias por tanto cariño y recuerdo y regalos. Han sido unos reyes espléndidos. Gracias especiales por este álbum de fotos y CD con el Cántico de María. Al obispo Leonardo le ha gustado mucho…”

Ahora me doy cuenta que he escrito mucho sin explicar nada. Rectifico mi error. Los destinatarios y elaboradores del Magníficat, himno que nos llega en el evangelio de Lucas, eran cristianos de primera hornada, habitantes de Jerusalén y con rico acervo bíblico. Quienes conocemos un poquito el Antiguo Testamento, descubrimos de inmediato los resabios del cántico de Ana la madre de Samuel y sabemos algo del patriarca Abraham. Pero hoy en día hay menos cultura bíblica y el texto puede resultar, en algún momento, difícil de entender. El autor de este power-point, que desearía saber de quien se trata, pues, de seguro habrá elaborado alguna cosa más, no ha tratado de parafrasear ni cambiar el texto revelado. En unas preciosas imágenes bellas y simpáticas, que corresponden con bastante precisión al paisaje y atuendos de la época, ha introducido el texto, que expresa los sentimientos contenidos en el Evangelio. Con seguridad el contenido del Magníficat es mucho más rico, pero con lo que dice el montaje me conformo. En diversos momentos de mi quehacer en el PC, abro el archivo y vuelvo a verlo, arropado en la sencilla música que lo acompaña. Son momentos de oración y me parece que se trate de fotos tomadas a la Virgen y que escucho sus sentimientos personales. Son cuatro o cinco minutos solamente, después prosigo mi trabajo. No desplaza este power point ni el rezo del rosario, ni las peregrinaciones, ni otros recursos. Búsquese en:

http://www.iglesia.cl/especiales/diamujer2008/links.html