Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

 

 

IV Domingo del Tiempo Ordinario
1 de febrero de 2009

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

A los coetáneos de Jesús les admiraba que enseñara con autoridad. Y es que muchas veces los “profesionales de la religión” –antes y ahora—solo repiten lo que ya dijeron otros, sin discernir la importancia de un texto sagrado o de un mensaje de Dios. Cuando el pueblo en la sinagoga de Cafarnaún apreciaba la autoridad de Jesús, igualmente se daba cuenta del poco peso de las palabras de los otros maestros. Siempre deberemos tener en cuenta ese hecho. Y no ser como aquellos “profesionales” de tiempos de Jesús.


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- En la primera lectura, que procede del capítulo 18 del Libro del Deuteronomio, Moisés anuncia la futura llegada, por decisión de Dios, de un gran profeta que, influido muy directamente, por el Padre hablará con sus palabras. Pero Moisés anuncia también que ese profeta tendrá el destino de otros hombres de Dios: la incomprensión y hasta la muerte.

S.- El Salmo 94 es uno de los muchos que reconocen en Dios el creador de todo. El salmista se asombra ante la magnificencia de la creación e irrumpe con un canto vibrante y lleno de esperanza. Pero también el autor del salmo 94 recuerda la obstinación del género humano ante la misericordia permanente del Señor. Y así evoca los episodios de Meribá y Masá cuando el pueblo se rebeló contra el camino marcado por Dios. Los salmos tienen siempre su traducción a nuestros tiempos y tampoco nosotros hemos de ser desagradecidos con un Padre que siempre es amoroso y tierno con sus criaturas.

2.- El párrafo que vamos a escuchar de la Primera Carta de San Pablo a los fieles de Corinto –que es nuestra segunda lectura de hoy—sólo se puede entender desde el contexto que escribía el Apóstol. Se esperaba la segunda venida del Señor y no parecía muy oportuno cambiar en esos tiempos de provisionalidad. De todos modos, no dejan de ser las palabras de Pablo un buen argumento para la doctrina del celibato eclesial. Eso no significa –de manera alguna—que el Apóstol de los gentiles sea contrario al matrimonio.

3.- La autoridad en la enseñanza de Jesús contrasta con la palabrería habitual de escribas y doctores acostumbrados a hablar mucho y a decir poco. En el Evangelio de Marcos que se proclama hoy se advierte la especial percepción de la gente sencilla que ve en Jesús de Nazaret una capacidad de enseñanza directa, fuerte y asequible. Por otro lado, el ejemplo puesto por el reconocimiento de esa misma autoridad por parte de los demonios pone en primer plano la existencia del demonio frente a la hay muy polémica tendencia que la niega. El Evangelio nos enseña a creer en la suprema autoridad de Jesús, nuestro maestro.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DEL DEUTERONOMIO 18, 15-20

Moisés habló al pueblo diciendo:

-- El Señor, tu Dios, te suscitará un profeta como yo, de entre sus hermanos. A él le escucharéis. Es lo que pediste al Señor, tu Dios, en el Horeb, el día de la Asamblea. "No quiero volver a escuchar la voz del Señor, mi Dios, ni quiero volver a escuchar la voz del Señor, mi Dios, ni quiero ver más ese terrible incendio, no quiero morir." El Señor me respondió: "Tienen razón, suscitaré un profeta de entre tus hermanos, como tu. Pondré mis palabras en su boca y les dirá lo que yo lo mande. A quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. Y el profeta que tenga la arrogancia de decir mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, ese profeta morirá"

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

SALMO 94

R.- OJALÁ ESCUCHÉIS HOY LA VOZ DEL SEÑOR; NO ENDUREZCÁIS VUESTRO CORAZÓN.

 

Venid, aclamemos al Señor,

demos vítores a la Roca que nos salva;

entremos en su presencia dándole gracias,

aclamándole con cantos. R.-

 

Entrad, postrémonos por tierra,

bendiciendo al Señor, creador nuestro.

Porque él es nuestro Dios

y nosotros su pueblo,

el rebaño que él guía. R.-

 

Ojalá escuchéis hoy su voz:

"No endurezcáis el corazón como en Meribá,

como el día de Masá en el desierto:

cuando vuestros padres me pusieron a prueba

y me tentaron, aunque habían visto mis obras." R.-


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 7, 32-35

Hermanos:

Quiero que os ahorréis preocupaciones: el célibe se preocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar al Señor; en cambio, el casado se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido. Lo mismo, la mujer sin marido y la soltera se preocupan de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos en cuerpo y alma; en cambio, la casa se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su marido. Os digo esto para vuestro bien, no para poneros una trampa, sino para induciros a una cosa noble y al trato con el Señor sin preocupaciones.

Palabra de Dios


ALELUYA

El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una intensa luz; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte una luz les brilló


EVANGELIO

LECTURA DEL EVANGELIO SEGUN SAN MARCOS 1, 21-28

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la Sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su enseñanza, porque no enseñaba como los letrados, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar:

-- ¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quien eres: el Santo de Dios.

Jesús le increpó:

-- Cállate y sal de él.

El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos:

-- ¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta los espíritus inmundos les manda y le obedecen.

Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

JESÚS NOS ENSEÑA

Por David Llena

Jesús continúa desarrollando su labor, enseñando en las sinagogas y, como hemos visto en el evangelio expulsando demonios. La Iglesia nos va mostrando los pasajes del Antiguo Testamento en los que se anunciaba esta labor del Mesías, en la primera leemos que Dios promete un profeta como Moisés que nos hablará con las palabras Dios. De ahí que, la gente que oía a Jesús, quedaba sorprendida pues enseñaba con autoridad. Ahora que hemos visto las obras de Dios por medio de Jesús, no hagamos como “nuestros padres en Meribá, como el día de Masá en el desierto”, no tentemos al Señor; como nos aconseja S. Pablo, cada cual en el puesto designado por Él: el célibe como célibe, pendiente de las cosas de Dios, el casado pendiente de las cosas de Dios en su familia.


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

CÚRANOS, SEÑOR

Señor, al igual que tu Hijo sanó a aquel hombre en la sinagoga de Cafarnaún, nosotros te pedimos que tu amor y bondad nos sirva para ser curados de todo el mal físico y espiritual que nos afecta.

Y respondemos:

R.- CÚRANOS, SEÑOR

1.- Por el Papa Benedicto para sirva a la Iglesia a él confiada con amor, autoridad y entrega total.

OREMOS

2.- Por todos los miembros de la Iglesia –obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados, religiosos, religiosas y laicos—para que sepan ver en la enseñanza de Jesús un camino de total liberación. Y lo transmitan a los hermanos

OREMOS

3.- Por los gobernantes, y por todos aquellos con responsabilidades en la economía, para que trabajen para evitar la crisis económica y la pobreza debida al abuso económico.

OREMOS

4.- Por los enfermos, especialmente, hoy, por aquellos que sufren en la mente y en el espíritu, para que el Señor Jesús los cure y todos los hermanos les atiendan con entrega y amor.

OREMOS

5.- Por todos nosotros, presentes en la Eucaristía, para que sepamos apreciar, día a día, la enseñanza de Jesús, que da forma y fondo a nuestras vidas.

OREMOS

Concédenos, Padre, estas peticiones que te hacemos con fe, esperanza y amor.

Por Jesucristo Nuestro Señor

Amén.


Las preguntas del EDITOR

En ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Las cuestiones son las siguientes:

1.- ¿Somos como los maestros de Cafarnaún? Palabras y palabras sin contenido. ¿Cualquier cosa nos sirve? ¿No profundizamos, jamás y por nuestra cuenta, en la Palabra que nos enseña el Señor Jesús?

2.- La realidad es que hemos de asumir e interiorizar toda la enseñanza que recibimos de la Iglesia, y hacerla nuestra. Y no conformarnos con repetirla día a día, sin esfuerzo, sin entrega, sin, apenas, saber lo que decimos. ¿Es así?

3.- La Iglesia –parece—ha olvidado su capacidad de sanación. Jesús envió a los Doce y a los Setenta y dos a enseñar la Buena Nueva y a curar enfermos. ¿Nosotros prestamos la atención que se merecen los enfermos de nuestra parroquia o de nuestro grupo?

4.- San Pablo nos hace reflexionar sobre el matrimonio y el celibato. Pero lo ideal es que fuéramos capaces –todos—de responder con viveza a Jesús de Nazaret desde nuestro estado. Da igual que seamos solteros, casados, curas o consagrados. Lo importante es que demos respuesta a los que Jesús nos pide.


LA MISIÓN

Como decimos en una de las preguntas: atendamos, cuidemos, acompañemos a los enfermos de nuestra parroquia o de nuestro barrio. No hace falta que sea el Día del Enfermo.


Nos podéis escribir sobre todo esto. E, incluso, pedirnos ayuda sobre algún tema concreto. Hemos recibido varios correos en las últimas semanas. Como de costumbre los publicamos y damos respuesta en la sección de Testimonios. Os repetimos el correo:

betaniamad@yahoo.es