IV Domingo del Tiempo Ordinario
1 de febrero de 2009

Plegarias


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 105, 47

Sálvanos, Señor Dios nuestro, reúnenos de entre los gentiles. Daremos gracias a tu santo nombre, alabarte será nuestra gloria.

ACTO PENITENCIAL

Jesús, amigo y Maestro, tú que nos quieres pobres en el espíritu, perdona nuestro egoísmo y nuestra veneración por el dinero

Señor Ten Piedad

Tú, Señor Jesús, cabeza de la Iglesia, que nos quieres puros de corazón, disculpa nuestras continuas traiciones y falsedades dirigidas a Ti y a los Hermanos

Cristo Ten Piedad

Jesús de Nazaret, que elegiste a tus colaboradores de entre gente del pueblo, perdona nuestra soberbia y violencia y haznos mansos y cordiales con todos.

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Señor: concédenos amarte con todo el corazón y que nuestro amor se extienda, en consecuencia, a todos los hombres.

Por Jesucristo Nuestro Señor

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te presentamos, Dios Padre de todos y de todo, estas ofrendas. Y al situarlas en tu altar, queremos que las aceptes y, por la fuerza del Espíritu, se conviertan en sacramento de paz, vida, amor y redención.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

PLEGARIA EUCARÍSTICA:

El Señor esté con vosotros.

Levantemos el corazón.

Demos gracias al Señor, Nuestro Dios.

 

Nos has llamado Jesús, a continuar la obra de anuncio del Reino,

que inauguraste en la Sinagoga de Nazaret.

Nos pides que no extrañemos a nadie que te ama

que no busquemos una exclusividad

que es impropia de tu Evangelio

y que nuestra vida sea ejemplar, sin escandalizar a los más débiles.

 

Quisiéramos tener la valentía de gritar que estamos aquí

Anunciar a todos que Tú eres el Dios del amor.

Tú, amigo, conoces bien toda nuestra vida,

Nuestras dudas, fragilidades, nuestros pasos vacilantes.

Sólo queremos contar contigo,

y con los demás, para así dar nuestra vida.

Señor, haz que siempre estemos dispuestos:

para seguirte, para anunciar,

Que la Verdadera felicidad está en darse a los demás.

 

Danos fuerzas, Jesús, para caminar juntos,

La alegría de sabernos unidos,

El gozo del hermano al lado,

Danos Jesús, la paz de los que buscan en grupo,

Y quieren llevar una vida auténtica, una vida entregada.

Enséñanos a lanzarnos al agua, sin seguridades,

Que nos demos para vivir, y vivamos para darnos,

Para poder caminar alegres en la entrega.

Y valentía para caminar.

Y a ejemplo de tantos santos anónimos,

que tuvieron el corazón desinstalado,

Despojado y pobre,

te aclamamos llenos de alegría:

SANTO, SANTO, SANTO...

 

ANTIFONA DE COMUNIÓN Sal 30, 17-18

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, sálvame por tu misericordia, Señor, que no me avergüence de haberte llamado.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados por este auténtico manjar del Cielo te pedimos que la recepción frecuente del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo Unigénito nos lleve a la paz presente y a felicidad eterna.

Por Jesucristo Nuestro Señor