La Epifanía del Señor
6 de enero de 2009

MONICIÓN DE ENTRADA

Os deseamos la más cordial bienvenida a la Eucaristía en esta fiesta de la Manifestación de Dios, que es lo que significa Epifanía. La presencia de los Reyes Magos en el Portal de Belén es la presentación del Niño Dios a los pueblos gentiles, a los no judíos. La Iglesia de occidente siempre le ha dado este significado a la fiesta de la Epifanía. Pero, es, además, el Día de los Niños, el Día de las ilusiones. Y puede que ese contenido infantil de la celebración sea lo mejor de todo. Ya sabéis que el mismo Cristo dijo que si no somos como niños no entraremos en el Reino de los cielos.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- El signo que muestran las lecturas de hoy es el de la luz. El profeta Isaías no deja de gritar, anunciando un amanecer luminoso, a ese pueblo que, como nosotros, siente la oscuridad de la condición humana; y les hace ver que la claridad se extiende a todo el universo.

S.- El salmo 71 fue compuesto en su origen para festejar a un gran rey de Israel, pero con el tiempo se le fue dando un sentido de profecía mesiánica que es como lo interpretamos nosotros hoy en este día de la Epifanía del Señor.

2.- Todos los hombres serán adoradores de un mismo Dios, nos dice la segunda lectura. San Pablo en su Carta a los Efesios habla de la revelación del Espíritu Y es ya hora de que, unidos, nos sentemos a la misma mesa y compartamos el mismo pan. Pues, sólo así, la comunidad cristiana iniciará una vida nueva a través de los sacramentos; siendo en todo momento testimonio de la Epifanía de Cristo.

3.- La manifestación de Dios a los hombres sabios y lejanos es lo que nos cuenta Mateo en el Evangelio. Y el asombro de quienes no quisieron ver al Señor en Belén se hace manifiesto cuando los Magos preguntan por Él. Ojalá, nosotros veamos también la estrella, nuestra estrella, la que nos conduce directamente a cumplir nuestra misión como cristianos.

 

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

Brevísima oración para el momento final de nuestra celebración, cuando interiorizamos el haber recibido el Cuerpo de Cristo. Breve oración pero de gran profundidad.

LA ESTRELLA

Ayer, en leve centella,
te vio Moisés sobre el monte;
hoy no basta el horizonte
para contener tu estrella.

Los Magos preguntan:
y ella de un Dios niño responde
que en duras pajas se acuesta
y más se nos manifiesta
cuanto más hondo se esconde.
Amen


Exhortación de despedida

Marchad contentos. Dios se nos ha manifestado. Conocemos su luz y su poder. Y la manifestación solo pudo ser en la figura de un Niño pacífico, indefenso y lleno de gracia. Tal vez, sea hoy el mejor día para hacer caso de un consejo muy especial de Jesús y hacernos todos como niños y aprovechar los juguetes nuevos de los más pequeños. No para quitárselos. Solo para que ellos, los niños, sepan que todos debemos ser como ellos. Que paséis un feliz día de Reyes.