BENEDICTO XVI PREPARA SU PEREGRINACIÓN A TIERRA SANTA

YA PUEDE RESERVARSE EN INTERNET LA PRÓXIMA ENCÍCLICA DE BENEDICTO XVI

LA EUCARISTÍA DE LA FAMILIA EN MADRID

HACIA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD DE MADRID, 2011

CUATRO AÑOS DESPUES DEL TSUNAMI, CARITAS INICIA UNA ETAPA DE DESARROLLO A LARGO PLAZO EN EL SUDESTE ASIÁTICO


BENEDICTO XVI PREPARA SU PEREGRINACIÓN A TIERRA SANTA

Abriendo espacio a la paz, en medio de nuevas amenazas

CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org).- Benedicto XVI, que debería peregrinar a Tierra Santa el próximo mes de mayo, ha implorado repetidamente paz para esa región en esta Navidad. Durante la misa del Gallo de Nochebuena, en la Basílica de San Pedro del Vaticano, el pontífice dedicó un pasaje de su homilía al pueblo de Belén y al país "en el que Jesús ha vivido y que tanto ha amado". "Roguemos para que allí se haga la paz --exhortó--. Que cesen el odio y la violencia. Que se abra el camino de la comprensión recíproca, se produzca una apertura de los corazones que abra las fronteras". "Qué venga la paz que cantaron los ángeles en aquella noche", afirmó.

Al presentar su mensaje de Navidad a la prensa, su beatitud Fouad Twal, patriarca latino de Jerusalén, anunció la intención del Papa de visitar Jordania, Israel y los territorios palestinos el próximo mes de mayo. El pontífice volvió a hablar de la tierra de Jesús durante su mensaje navideño, pronunciado ante los miles de peregrinos que llenaban la plaza de San Pedro."Que la luz divina de Belén se difunda en Tierra Santa, donde el horizonte parece volverse a oscurecer para israelíes y palestinos", afirmó. Poco después felicitaba por la Navidad hablando tanto en árabe como hebreo.


YA PUEDE RESERVARSE EN INTERNET LA PRÓXIMA ENCÍCLICA DE BENEDICTO XVI

Sobre doctrina social, “Caritas in Veritate”

CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org).- Editores y distribuidores de libros en Internet han publicado ya en red la portada de la próxima Encíclica de Benedicto XVI, ofreciendo la posibilidad de reservar el volumen on line, un hecho sin precedentes. Varias páginas web en inglés proponen encargar el documento dedicado a la ética social, confirmando lo que anunció en meses pasados el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, y cuyo título será "Caritas in Veritate" ("El amor en la verdad").

Uno de los editores que distribuirán la encíclica especifica que ésta "estará disponible en abril de 2009". El 11 de diciembre, en el transcurso de una rueda de prensa, el cardenal Renato R. Martino, presidente del Consejo Pontificio "Justicia y Paz" confirmó que el texto será publicado a principios del 2009.

Según la recensión del editor, la tercera encíclica del Papa Benedicto XVI "aplica los temas de las dos primeras encíclicas -amor y esperanza ("Deus Caritas est", "Spe salvi") - a las principales cuestiones sociales del mundo".

"Recurriendo a las verdades morales abiertas, en principio, a cualquiera (la ley natural), así como a las enseñanzas evangélicas (revelación), el Papa Benedicto XVI se dirige a los católicos y a los no católicos, desafiando a todos a reconocer y a afrontar los males sociales de hoy", afirma en el texto en inglés.

"La primera parte de la encíclica examina la enseñanza dinámica de los predecesores del Papa Benedicto, los papas Pablo VI y Juan Pablo II". "Ambos han dado una gran contribución al cuerpo de la doctrina conocido como 'doctrina social católica'. Ambos han desafiado la visión simplista de las perspectivas políticas que se dividen en 'conservadora' y 'liberal', en 'derecha' e 'izquierda'". "Ambos estaban convencidos de que la ley moral natural y la enseñanza del Evangelio eran indispensables para un mundo en desesperada búsqueda de esperanza y significado", añade el editor.

"En la segunda parte, el Papa analiza las cuestiones sociales que la raza humana afronta hoy -ataques a la dignidad de la persona humana, como el ataque a la vida, la pobreza, cuestiones de guerra y paz, terrorismo, globalización y preocupación por el medio ambiente". "El pontífice ofrece algunos principios morales para afrontar estos problemas sociales y económicos y promover una cultura de la vida y de la auténtica paz".

En su obra, el Papa "nos muestra por qué tantos observadores lo consideran la principal voz moral del mundo, así como uno de los más perspicaces y profundos pensadores sociales y políticos de nuestro tiempo", concluye el editor.


LA EUCARISTÍA DE LA FAMILIA EN MADRID

MADRID (BETANIA).- El pasado domingo 28 de diciembre fiesta de la Sagrada Familia se celebró en la Plaza de Colón de Madrid, España, una eucaristía al aire libre precisamente para celebrar a la Familia de Nazaret y, por ende, a toda la familia cristiana. Asistieron, según los organizadores, un millón de personas venidas de toda España. La mañana, no obstante era muy. Creemos que el mejor resumen que podemos dar de esa celebración es la publicación, integra, de la homilía del Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela, que pocos medios han publicado en toda su extensión.

HOMILÍA DE ROUCO VARELA, TEXTO ÍNTEGRO

Mis queridos hermanos y hermanas en el Señor:

1. - De nuevo, este año, hemos venido a celebrar la Fiesta de la Sagrada Familia, la Familia de Jesús, María y José, a la madrileña Plaza de Colón, unidos a todas las familias cristianas de España en comunión de fe, esperanza y amor. Se ha iniciado nuestra celebración escuchando y acogiendo con afecto y gratitud filial las luminosas y estimulantes palabras que nuestro Santo Padre ha querido dirigirnos una vez más desde la Plaza de San Pedro en el marco del rezo dominical del Ángelus. El Papa, extraordinariamente sensible a las necesidades humanas y espirituales de la familia en estos momentos tan críticos por los que atraviesa la humanidad, ha querido alentarnos a todos los presentes, pero de un modo muy especial a las familias que formáis esta magna Asamblea eucarística, a ser testigos valientes e incansables del Evangelio de la Familia, con obras y palabras, en la Iglesia y en el mundo, porque del bien integral de la familia depende la suerte de toda la familia humana. En el corazón de este Evangelio se encuentra una verdad fundamental: la familia es gracia de Dios. Y un modelo para vivirla: la Sagrada Familia de Nazareth. Gracia de Dios quiere decir: la familia es fruto del amor creador y redentor de Dios. Y, el modelo de Nazareth, la posibilidad de vivir la familia en la integridad y belleza de su ser como comunidad indisoluble de amor y de vida, fundada en la donación esponsal del varón a la mujer y de la mujer al varón y, por ello, esencialmente abierta al don de la vida: a los hijos.

2.- Esta verdad y este modelo de la familia, comprendida en toda su belleza, natural y sobrenatural, que ilumina la fe cristiana esplendorosamente, es lo que queremos vivir y celebrar hoy en esta Eucaristía, ¡“el Sacramento del Amor de los Amores”!, con el gozo de saberse hijos de Dios, destinados a vivir la existencia por los caminos del mundo y de la historia como una vocación para el amor. Esta verdad y este modelo de la verdadera familia, cuya actualidad no pasa nunca, es lo que queremos anunciar y presentar de nuevo hoy al mundo con nuestra celebración eucarística en la Plaza de Colón, no olvidando lo que tantas veces Juan Pablo II recordaba como “la regla de oro” de toda evangelización, la última vez, en aquella memorable Vigilia mariana de “Cuatro Vientos” con los jóvenes de España, el 3 de mayo del 2003, víspera de la canonización de cinco santos españoles del siglo XX, en esta misma plaza: “Testimoniad con vuestra vida –les decía– que las ideas no se imponen, sino que se proponen”. El Concilio Vaticano II había enseñado ya antes, en 1965, que “la verdad no se impone sino por la fuerza de la misma verdad, que penetra, con suavidad y firmeza a la vez, en las almas” (DH 1).

3.- Estamos convencidos, por la gracia de Dios –la gracia que a todos se ofrece y que a nadie rechaza, a no ser que ella misma sea rechazada– de que no sólo es posible concebir, ordenar y vivir el matrimonio y la familia de forma muy distinta a la que en tantos ambientes de nuestra sociedad está de moda y que dispone de tantos medios y oportunidades mediáticas, educativas y culturales para su difusión, sino que, además, es la que responde a las exigencias más hondas y auténticas de amor y de felicidad que anidan en el corazón del hombre. ¡El futuro de la humanidad pasa por la familia!, insistía Juan Pablo II. La familia “es la principal agencia de paz”, afirmaba Benedicto XVI.

4.- Es, por ello, una gran alegría poder saludaros a tantas familias venidas de todos los rincones de España, junto a las familias madrileñas, en nombre de los Sres. Cardenales, Arzobispos y Obispos, que concelebran conmigo en esta solemnísima Eucaristía de la Fiesta de la Sagrada Familia, y, también, en nombre de los numerosísimos sacerdotes concelebrantes, venidos no sólo de Madrid, sino de muchas otras Diócesis de España. ¡Os saludo, queridas familias, con aquel afecto pastoral que renace en cada Navidad al calor del Niño Jesús recién nacido en la cuna de Belén, muy cerca de María y de José, y os agradezco vuestra respuesta a la invitación para celebrar “eucarísticamente” el día de la Sagrada Familia en este lugar, vinculado por tantos y tan memorables acontecimientos a la más reciente historia de la Iglesia en España ¡Respuesta sacrificada y generosa!

El saludo se dirige, en primer lugar, con respeto y emoción agradecida a los abuelos, protagonistas callados pero decisivos hoy y tantas veces de la educación cristiana de sus nietos: los niños y los jóvenes en los que se cifra el inmediato futuro de la sociedad y de la Iglesia. Nuestro saludo se vuelve también cercano, afectísimo y animoso a los matrimonios, a los padres y madres de familia que llenáis con vuestros hijos la Plaza de Colón en este día tan señalado para las familias cristianas de España. ¡Estamos a vuestro lado con nuestra oración y nuestros desvelos de Pastores de la Iglesia en esta coyuntura histórica, excepcional por tantos motivos, en la que vuestros esfuerzos por hacer de vuestras familias santuarios de la vida, hogares del amor y testimonios de esperanza para los hombres y la sociedad de nuestro tiempo, resulta una tarea tan difícil como hermosa! Saludamos también con mucho afecto a los numerosos jóvenes que participan en la celebración con la alegría y el compromiso cristiano que hoy de nuevo han puesto a prueba con su desprendida y pronta colaboración para el mejor desarrollo de esta celebración; haced vuestro hoy, renovados en el amor a Jesús, José y María, el comportamiento en vuestras casas al que os exhorta la Palabra de Dios: “el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha” (Eclo 3, 2-6). Y, finalmente, nuestro más entrañable saludo va dirigido a los numerosos niños que tomáis parte, sin duda muchos por primera vez, en esta Fiesta de la Familia cristiana en la Plaza de Colón, rodeando el Altar de la Eucaristía. ¡Vosotros sois los preferidos del Señor! Jesús se lo decía y lo continúa diciendo en primer lugar a los mayores, pero también hablándoos a vosotros, queridos niños. Decía Jesús: “Dejad que los niños vengan a mí porque de ellos es el reino de los Cielos”. Los niños necesitan de sus padres. Necesitan del amor de un padre y de una madre para poder ser engendrados, traídos al mundo, criados y educados conforme a la dignidad que les es propia desde el momento en el que son concebidos en el vientre materno: la dignidad de personas, llamadas a ser hijos de Dios. ¡De todos ellos, desde ese primer instante de su existencia, es el Reino de los Cielos! No podemos, ni queremos olvidarlos en esta celebración solemnísima de la Sagrada Familia. Estremece el hecho y el número de los que son sacrificados por la sobrecogedora crueldad del aborto, una de las lacras más terribles de nuestro tiempo tan orgulloso de sí mismo y de su progreso. Ellos son los nuevos “Santos Inocentes” de la época contemporánea. Por otro lado, el Santo Padre en su Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz del 1 de enero del 2009, “Compartir la pobreza, Construir la paz”, llama la atención de la comunidad internacional sobre el dramatismo de los datos que se refieren a la pobreza de los niños y de cómo es a ellos a quienes golpean en primer lugar las situaciones de pobreza de sus familias: “Cuando la pobreza afecta a una familia –nos dice el Papa–, los niños son las víctimas más vulnerables: casi la mitad de quienes viven en pobreza absoluta son niños” (n. 5).

5.- Queridas familias: si quisiéramos cifrar la verdad del Evangelio de la Familia en un aspecto central que la inspira e ilumina en su totalidad, habríamos de afirmar: la función esencial de la familia es ejercer de cauce primordial para que el hombre descubra que su vocación, la que constituye la razón de ser de su existencia, es el amor: ¡participación en el amor verdadero, en el tiempo y en la eternidad!; por lo tanto ¡la participación en el amor que viene de Dios y a Dios lleva! “El hombre no puede vivir sin amor”, enseñaba Juan Pablo II en su primera Encíclica “Redemptor Hominis” (n. 10). Y añadía: el hombre “permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente”. Benedicto XVI, por su parte, también en su primera Encíclica “Deus caritas est” (n. 28, b), recordaba que “quien intenta desentenderse del amor se dispone a desentenderse del hombre en cuanto tal”. Cuando el varón y la mujer se entregan mutuamente para toda la vida en el verdadero matrimonio, se aman. Cuando no impiden que de la donación mutua de sus personas –de sus cuerpos y de sus almas– brote una vida nueva, la de sus hijos, pro-creados con Dios, están amando profundamente. Cuando los crían y educan con sacrificios sin cuento, siguen ejerciendo el amor bajo el signo de la Cruz gloriosa de Jesucristo. Y, los hijos… los hijos aprenden a amar experimentando cómo son amados gratuitamente, por sí mismos, y correspondiendo, de su parte, al amor de sus padres con su propio amor, desprendido y entregado sin reservas en la obediencia filial y en la compañía y sostén que deben prestarles durante todos sus días.

6.- Muchas son en las actuales circunstancias, queridas familias, las dificultades de toda índole –económicas, sociales, jurídicas y culturales, morales y espirituales– que se interponen en el camino de la plena realización de vuestra vocación de esposos y de padres cristianos. ¿Cómo afrontarlas? ¡Mirando y siguiendo al modelo de la Sagrada Familia de Nazareth, siempre luminoso y siempre actual!

¿Cómo se enfrenta María con aquella situación, humanamente vista, insoluble, que resultaba de concebir al Hijo del Altísimo sin haber conocido varón? El repudio era la respuesta de la ley de su Pueblo. Y ¿cómo lo hace José, su esposo, ante la constatación de la evidencia del embarazo de su joven esposa antes de que viviesen juntos? María se confía totalmente a la voluntad de Dios. Se fía sin reserva alguna de las palabras del Ángel Gabriel que le asegura la plenitud de la gracia del Señor. “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”, es su respuesta. José, “que era bueno”, resuelve no denunciarla y repudiarla en secreto; pero cambia inmediatamente de opinión ante lo que le revela el Ángel, y la lleva a su casa, aceptando una paternidad, también desde el punto de vista humano, heroica. José obedece igualmente sin vacilar a la voluntad de Dios.

Ese sí confiado y entregado de ambos esposos a lo que quiere de ellos el Señor y a su gracia amorosa es su común respuesta: la que mantendrán firme y fielmente durante toda la vida, pese a que pronto se les iba a desvelar cuál sería el camino y el destino de aquel hijo intensa y piadosamente amado como no lo había sido nunca ningún hijo de los hombres ni lo sería después. Simeón, el anciano justo y piadoso que esperaba ver al Mesías antes de su muerte, al encontrarse con ellos en la entrada del Templo, adonde los padres del Niño Jesús le traían para ofrecérselo al Señor según la ley de Moisés, se lo predice con una escalofriante exactitud, dirigiéndose expresamente a María: “Mira éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y, a ti, una espada te traspasará el alma” (Lc 2,34-35). En definitiva, el amor a Dios y a aquel Hijo divino, que se les había confiado a pesar de su pequeñez y debilidad –¡amor de una ternura inigualable!- y la conciencia clara de que ese amor implicaba el estar dispuestos, sin ahorrar sacrificio alguno, a servirle en su obra salvadora de amor infinitamente misericordioso para con el hombre pecador, amenazado de ruina inminente, de muerte temporal y eterna, es lo que les inspira, impulsa y sostiene en la respuesta. ¡Una respuesta, finalmente victoriosa! ¡Una respuesta que vence al mundo!

7.- ¡Ése es el modelo, queridos padres y madres de familia cristiana! ¿Queréis ser fieles a vuestra vocación? Imitad a María y a José. Confiaros a su amorosa intercesión. Es cierto que vivir vuestro matrimonio como os lo pide la voluntad de Dios, Creador y Redentor del hombre, fundar, mantener y cuidar a vuestra familia según la ley de Dios, antigua y nueva, confiados en su gracia, supone hoy un reto formidable. La cultura del relativismo egoísta, del interés y de la competencia de todos contra todos, y la cultura de la muerte son muy poderosas. El lenguaje de la creación es claro e inequívoco respecto al matrimonio: un varón y una mujer, el esposo y la esposa que se aman para siempre y ¡dan la vida! “Es necesario que haya algo como una ecología del hombre, entendida en el sentido justo”, nos enseñaba el Papa hace pocos días en su discurso de Navidad a la Curia Romana y refiriéndose al valor insustituible de la ley natural como garantía del bien de la persona humana y de la familia. El lenguaje de la Palabra, hecha carne en el seno de la Virgen María, Palabra redentora que sana, eleva y santifica la creación, es de una claridad insuperable. ¡El amor de Dios ha triunfado para siempre por la Cruz y la Resurrección de Cristo! Es posible, más aún, es bello vivir el matrimonio y la familia como la Sagrada Familia de Nazareth. Es posible y es necesario dar testimonio ante el mundo de la alegría honda y duradera que trae la familia cristiana. Es posible y urgente vencer la cultura de la muerte con la cultura de la vida. Se puede y urge vencer la cultura de la dura y egoísta competencia, ¡de la egolatría!, con la cultura del amor verdadero. La familia cristiana puede y podrá asegurarse la victoria anunciando la verdad del Evangelio de la Familia con obras y palabras según el modelo de la Sagrada Familia de Nazareth, celebrando su Misterio en la Eucaristía y orando unida en comunión con la Iglesia, la nueva Familia de los Hijos de Dios. ¡No hay duda! ¡el futuro de la humanidad pasa por la familia, la familia cristiana!

A Jesús, María y José se la encomendamos fervientemente en esta piadosa y emocionante celebración eucarística con toda la fuerza y el amor de nuestra plegaria. ¡Dales tú, Señor, a estas familias, congregadas en tu nombre para celebrar el Sacrificio de tu Amor públicamente en esta plaza madrileña y universal de Colón, y a todas las familias de España, vivir la gracia de Dios que es su matrimonio y su familia con el gozo y la esperanza de ser testigos de tu alegría!

Amén.


HACIA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD DE MADRID, 2011

Entrevista con el jefe de la sección de Juventud del Consejo Pontificio para los Laicos

CIUDAD DEL VATICANO, Por Anita S. Bourdin, traducido del francés por Nieves San Martín (ZENIT.org).- El mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2009 debería hacerse público a comienzos del próximo año. Pero ya desde ahora han sido dados a conocer los temas de los tres próximos años en marcha hacia la JMJ de 2011 en Madrid.

El nuevo responsable de la sección de Juventud del Consejo Pontificio para los Laicos, el sacerdote francés Eric Jacquinet, nos presenta estos tres próximos temas y el espíritu con el que en la Santa Sede ya se está preparando el encuentro de la capital española que tendrá lugar del 16 al 21 de agosto de ese año.El lema de la próxima JMJ, que se celebrará el Domingo de Ramos de 2009 en Roma y en cada diócesis, es: "Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo" (1Tm 4, 10).

El de la siguiente Jornada, que se celebrará también a nivel diocesano en el Domingo de Ramos del año 2010, será "Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?" (Mc 10, 17).El de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud 2011, que tendrá lugar en Madrid, será "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe" (Cf. Col 2, 7).

--¿Qué dinámica siguen estos tres temas?

--Padre Eric Jacquinet: Cada uno de los temas tiene su propia lógica. El primero, para 2009, habla de la esperanza. El Papa invita a los jóvenes a entrar en la verdadera esperanza, la "gran esperanza", que sólo Cristo puede dar. Y esta esperanza la recibimos en la Iglesia. Esto es vital para los jóvenes, en el contexto actual de crisis social y económica.

En principio porque la juventud es el tiempo de la esperanza por definición: es el tiempo de los proyectos y de la formación inicial para entrar en la vida. Además, pertenece a los jóvenes cristianos la misión de ser testigos de la esperanza ante sus contemporáneos. Y por último porque, en todas las épocas, la sociedad se ha beneficiado de la aportación de los jóvenes.

Basta mirar el impacto de los jóvenes monjes en la Europa medieval o el trabajo de un san Francisco de Asís. Más recientemente, el joven Frédéric Ozanam fundó las Conferencias de San Vicente de Paúl a la edad de veinte años. Numerosos jóvenes han participado en la vida de nuestro mundo. Lo hacían porque tenían una gran esperanza. Esta esperanza se encuentra en Cristo, el Dios viviente, como afirma san Pablo, tras hacer la experiencia en el camino de Damasco. Y, hasta su muerte, será un testigo apasionado de la misma.

El tema de 2010 parte de la pregunta de un joven rico a Jesús: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?". En 2010, festejaremos el 25 aniversario de la bella carta de Juan Pablo II a los jóvenes (1985). Y esta carta era el comentario a este encuentro del joven rico --que representa en cierta manera a todos los jóvenes--, con Jesús. La pregunta concierne a la acción: "Qué debo hacer?". Este tema llevará al compromiso cristiano en el mundo. Y el objeto de este compromiso es "obtener la vida eterna". Así entendemos que este tema es la prolongación del precedente sobre la esperanza en la vida eterna.

Por último, el tema de la JMJ de Madrid, en 2011, lleva al arraigo en la fe en Cristo. El Papa anima regularmente a los jóvenes a cultivar una fe cristiana que se haga madura, sólida. Les exhorta a formarse, para "dar cuenta de la esperanza que está en ellos". Es pues todo un camino el que el Papa ofrece a los jóvenes cristianos hacia Madrid, durante tres años de preparación.

--¿Cómo ayudar a los jóvenes a vivir en nuestras diócesis?

--Padre Eric Jacquinet: El Papa dirigirá un mensaje a los jóvenes sobre cada uno de estos temas. El próximo mensaje se publicará a principios de 2009. ¡Que lo lean los jóvenes! El Papa les escribe. Que intercambien sobre este importante texto. Además, el Papa anima a los jóvenes de las diócesis a organizarse cada año para vivir la JMJ de su país, en torno al Domingo de Ramos, o en otro momento. Se exhorta por tanto a los responsables de la pastoral juvenil a organizar algo, según sus posibilidades. Pero los jóvenes no deben esperar pasivamente las propuestas. ¿No pueden también hacer proyectos, presentar propuestas a sus obispos, a sus sacerdotes, a sus responsables?

--¿La fórmula de la JMJ tiene todavía futuro o se agota?

--Padre Eric Jacquinet: Los ecos de las últimas JMJ en Colonia y Sydney muestran que la fórmula está lejos de agotarse. Por el contrario, se desarrolla y toca cada vez más a las nuevas generaciones de jóvenes. Los grandes encuentros internacionales tienen una forma general semejante: una semana en una metrópoli, con la presencia del Papa, delegaciones de casi todos los países, catequesis por la mañana, un festival de la juventud que ofrece expresiones diversas de la fe, un Vía Crucis, tres intervenciones del Santo Padre, siendo la cumbre la vigilia del sábado y la misa de clausura del domingo.

Antes de esta semana, numerosos grupos hacen escala en una diócesis acercándose a lo que también es muy importante: la acogida de las familias y parroquias renueva a los jóvenes peregrinos y también a las diócesis de acogida. Todo esto produce muchos frutos, por la gracia del Espíritu Santo. Estos frutos están ligados también al hecho de que los jóvenes se preparan durante varios meses a la JMJ, y a que sus grupos continúan después. Y se constata que, durante todos estos años desde 1986, las JMJ han formado a generaciones de jóvenes, hoy empeñados en la Iglesia, con una cosecha de vocaciones sacerdotales y religiosas, ¡aparte de las parejas casadas que se han conocido en la JMJ! Además, las JMJ han dado un impulso a la pastoral juvenil en muchos países del mundo. ¡La fórmula de la JMJ tiene pues todavía un brillante porvenir!


CUATRO AÑOS DESPUES DEL TSUNAMI, CARITAS INICIA UNA ETAPA DE DESARROLLO A LARGO PLAZO EN EL SUDESTE ASIÁTICO

Entre 2004 y 2008 Cáritas Española ha invertido en India, Sri Lanka, Indonesia y Tailandia cerca de 17 millones de euros

MADRID (CÁRITAS).- Cuando se cumplen cuatro años del devastador tsunami que arrasó el 26 de diciembre de 2004 las costas del Golfo de Bengala de India, Sri Lanka, Indonesia y Tailandia, Cáritas Española, además de rendir cuentas sobre la vasta labor de ayuda a los damnificados y reconstrucción de las zonas devastadas, pone en marcha una nueva etapa de trabajo en la región dirigida a impulsar proyectos de desarrollo a largo plazo en cada uno de los cuatro países afectados. Desde 2004, la red internacional de Cáritas y cada una de las Cáritas nacionales de los países afectados han impulsado una intensa labor de ayuda humanitaria para paliar los efectos de una catástrofe natural que dejó tras de sí más de 220.000 fallecidos y unos 22.000 desaparecidos, provocó el desplazamiento de 1.500.000 personas y afectó a una población estimada entre 4 y 6 millones de personas en todo el Sudeste Asiático.

La acción de Cáritas se ha desarrollado en el marco de los Planes de Emergencia y Reconstrucción diseñados por cada una de las Caritas locales y que han supuesto una inversión de 100.173.000 dólares en Sri Lanka, de 6.180.000 dólares en Tailandia, de 261.770.000 dólares en Indonesia y de 117.500.000 dólares en India. En total, en los últimos cuatro años la red internacional de Cáritas ha destinado a los programas a favor de las victimas del maremoto un total de 485.623.000 dólares (unos 373 millones de euros).

MÁS DE 18 MILLONES DE EUROS INVERTIDOS POR CÁRITAS ESPAÑOLA

Cáritas Española ha sido uno de los miembros de la red internacional de Cáritas que ha asumido mayor liderazgo en la respuesta a esta emergencia. Desde 2004, viene ofreciendo un importante apoyo económico y técnico a los planes nacionales de emergencia y reconstrucción a través de la campaña “Cáritas con el Sudeste Asiático”. En India, Cáritas Española ha invertido en el último cuatrienio 7,8 millones de euros; en Indonesia, 3,2 millones; en Tailandia, 3 millones; y en Sri Lanka, 4,1 millones. En total, las ayudas canalizadas entre 2004 y 2008 por Cáritas Española a las zonas afectadas ascienden a 16.680.344 euros.

Los destinatarios que han sido objeto de opción preferente de Cáritas han sido las mujeres, los niños, los ancianos, los discapacitados, los pescadores, los inmigrantes, y los refugiados y desplazados. Y, en todos los casos, aquellas personas a las que no ha llegado la acción de otras redes y organizaciones. Todas las acciones desarrolladas para responder a las necesidades de cientos de miles de damnificados se ha basado en los principios que inspiran el trabajo de Cáritas en el terreno de la cooperación: solidaridad, subsidiariedad, fraternidad, transparencia, independencia, austeridad y eficiencia.

Por sectores de actividad, el apoyo de Cáritas Española se ha dirigido de forma prioritaria a la recuperación de los medios de vida de los damnificados y a garantizar aspectos básicos como la alimentación, la salud, la atención psicosocial, la educación, el alojamiento temporal y la construcción de viviendas, el suministro de agua y el saneamiento, además de la formación de las comunidades afectadas en programas de prevención de desastres y la creación de cooperativas.

COLABORACIÓN CON CONGREGACIONES RELIGIOSAS

En el marco de los programas de reconstrucción del maremoto en el Sudeste Asiático, Caritas Española ha venido desarrollando una estrecha colaboración con diversas congregaciones religiosas presentes en el terreno desde antes del tsunami y que sumaron su acción misionera a paliar los efectos de la catástrofe entre los damnificados. La coordinación ha sido especialmente intensa con la Compañía de Jesús en Indonesia; con los Carmelitas, los Claretianos y los Hermanos del Amor Misericordioso en India; y con los Religiosos Camilos en Tailandia. Todas estas congregaciones han aportado a la reconstrucción en los últimos cuatro años un total de 2,12 millones de euros.

NUEVA FASE DE DESARROLLO

Una vez culminados los objetivos y plazos de ejecución identificados en cada uno de los planes nacionales de reconstrucción, Caritas Española va a mantener su colaboración activa y fraterna con las Cáritas de India, Sri Lanka, Indonesia y Tailandia a través del apoyo y el acompañamiento de las siguientes líneas estratégicas de desarrollo a largo plazo:

Fortalecimiento comunitario y desarrollo integral sostenible

Formación en prevención y reducción de riesgos al desastre

Estrategias de mediación ante conflictos

onsolidación de las organizaciones locales

Informe y fotos sobre el 4º aniversario del tsunami disponible en:

http://www.caritas.es/emergencias/index.php?NA%3D%3D&MTUy&Mw%3D%3D&RG9jdW1lbnRvcw%3D%3D