Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

 

Domingo XXXI del Tiempo Ordinario
Conmemoración de todos los Fieles Difuntos
2 de noviembre de 2008

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

Betania publica su edición doble con motivo de la solemnidad de todos los Santos, pero como es habitual dedicamos este espacio de los Grupos al domingo que, especialmente, conmemora la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos. Y al releer las lecturas comprobaremos que, nuestro Dios, es un Dios de amor; un Dios capaz de saciarnos de bienes y alegrar nuestro corazón, aún cuando nos sintamos instalados en el padecimiento y el malestar. Porque, Jesús, subió al Padre antes que nosotros, para prepararnos unsitio, donde todo tenga sentido y que nuestra vida se llene de plenitud. Él es el camino y la verdad y la vida; no perdamos esta perspectiva. Él es nuestro Dios, de quien esperamos la salvación, porque la muerte no tiene sentido sobre Él.


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

Nota sobre las lecturas elegidas

La conmemoración litúrgica de hoy se construye a partir de los varios textos de la Misa de Exequias. Nosotros hemos elegido los que se muestran en el Calendario Litúrgico Pastoral de la Conferencia Episcopal Española y que son las siguientes:

Lam 3,17-26. Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.

Sal 129. Desde lo hondo a ti grito, Señor.

Rm 6,3-9. Andemos en una vida nueva.

Jn 14,1-6. En la casa de mi Padre hay muchas estancias.

Por otro lado, Betania ofrece completo en el apartado “Formularios”, menú azul de la izquierda. Ahí pueden consultarse otras opciones.


1.- La primera lectura es del Libro de las Lamentaciones y nos presenta, precisamente, el lamento de quien espera ya, en silencio la salvación del Señor, aunque no hurta explicar su desánimo. Es un texto duro, sin duda.

S.- El Salmo 129 es el conocidísimo “De Profundis” muy usado en exequias. Su primer verso es impresionante: “Desde lo más profundo clamo a ti Señor”. También es uno de los salmos penitenciales que se usan en nuestra liturgia. El salmista, en aquella época, hacía referencia a los males de toda la nación judía, no de sólo una persona, que espera el perdón del Dios misericordioso.

2.- La segunda lectura pertenece al capítulo sexto de la Carta del Apóstol San Pablo a los Romanos. Y ahí hemos podido escuchar unas palabras impresionantes que, desde luego, definen perfectamente la celebración de hoy: “Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él, pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él.”

3.- En el evangelio de San Juan, en su capítulo 14, Jesús nos ha ofrecido la razón de su marcha: va a prepararnos la vida futura. Dice: “En la casa de mi Padre hay muchas estancias, y me voy a prepararos sitio”. La vida futura, la vida tras la muerte es ir a la Casa del Padre a vivir con Jesús para siempre. Y eso es lo que con enorme alegría debemos celebrar hoy.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE LAS LAMENTACIONES 3,17-26.

Me han arrancado la paz y ni me acuerdo de la dicha: me digo: Se me acabaron las fuerzas y mi esperanza en el Señor. Fíjate en mi aflicción y en mi amargura, en la hiel que me envenena; no hago más que pensar en ello y estoy abatido. Pero hay algo que traigo a la memoria y me da esperanza: que la misericordia del Señor no termina y no se acaba su compasión; antes bien se renuevan cada mañana. ¡Qué grande es tu fidelidad! «El Señor es mi lote», me digo, y espero en él. El Señor es bueno para los que en él esperan y lo buscan; es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Sal 129,1-2.3-4ab.4c-6.7-8.

R.- DESDE LO HONDO A TI GRITO, SEÑOR.

Desde lo hondo a ti grito, Señor;

Señor, escucha mi voz;

estén tus oídos atentos

a la voz de mi súplica. R.-

 

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,

¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón,

y así infundes respeto. R.-

 

Mi alma espera en el Señor,

espera en su palabra;

mi alma aguarda al Señor,

más que el centinela la aurora. R.-

 

Aguarde Israel al Señor,

como el centinela la aurora;

porque del Señor viene la misericordia,

la redención copiosa,

y él redimirá a Israel

de todos sus delitos. R.-


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS. 6,3-9.

Hermanos:

Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo, fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte para que, así como Cristo fue despertado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Porque, si nuestra existencia está unida a él en una muerte como la suya, lo estará también en una resurrección como la suya. Comprendamos que nuestra vieja condición ha sido crucificada con Cristo, quedando destruida nuestra personalidad de pecadores, y nosotros libres de la esclavitud al pecado; porque el que muere ha quedado absuelto del pecado. Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él, pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él.

Palabra de Dios.


VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO Jn 11, 25a.26

Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor; el que cree en mi no morirá jamás


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 14,1-6.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: -No perdáis la calma: creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias, y me voy a prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y a donde yo voy, ya sabéis el camino. Tomás le dice:

--Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?

Jesús le responde:

--Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.

Palabra del Señor.


COMENTARIO LITÚRGICO

GOZAR DE LA PRESENCIA DEL PADRE

Por David Llena

El Señor es bueno para los que esperan en Él. Nuestra esperanza está puesta en la nueva Vida que Cristo nos ha ganado con su muerte y resurrección. Tenemos la semilla que nos habla de una eternidad junto al Padre. Cristo es el camino que lleva al Padre, como hemos escuchado que le dice a Tomás. Y también llenos de esperanza están los versículos del Salmo. La redención y el perdón son el lenguaje del Amor y en ese lenguaje vivimos hoy esta celebración en la que recordamos a nuestros seres queridos que ya gozan de la presencia del Padre.


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

SEÑOR, DANOS VIDA PARA SIEMPRE

En este domingo tan especial, Dios Padre, te presentamos nuestras plegarias y respondemos:

R.- SEÑOR, DANOS VIDA PARA SIEMPRE

1.- “En la casa de mi Padre hay muchas moradas” Por la Iglesia, portadora del mensaje de salvación, para que sepa ayudar a cuantos sufren el dolor de una separación, con palabras y gestos: de consuelo, de aliento, de cercanía, de amparo…

OREMOS

1.- “Para que donde yo estoy, estéis también vosotros” Por el Papa, los Obispos, los sacerdotes y todos los que tienen funciones en la Iglesia; para que acojan a tantos como tienen muerta el alma y cansado el cuerpo de tantos golpes, como les proporciona la vida, para que encuentren en ellos la acogida que les daría el Padre.

OREMOS

2.- “Os he hablado de esto para que vuestro gozo sea completo” Por nuestros hermanos difuntos, para que la semilla de su vida, florezca multiplicada en el amor a toda su familia y a todos los que fuimos sus amigos.

OREMOS

3.- “No he venido a ser servido, sino a servir” Para que pasemos, por este mundo, haciendo el bien como nos lo enseñaron los que ya se han ido, sabiendo estar cerca de cualquier necesitado.

OREMOS

4.- “A vosotros ya no os llamo siervos sino amigos” Tú, Señor, que tuviste amigos y lloraste la muerte de Lázaro, consuelaa todos los que hemos perdido a seres muy queridos y, de un modo especial, a esas familias que han tenido muertes trágicas difíciles de superar.

OREMOS

5.- “Yo soy la resurrección y la Vida, el que cree en Mí aunque haya muerto vivirá Tú, Señor, que guiaste a nuestros difuntos, mientras vivieron en este mundo y los rodeaste con tu amor; concédeles a ellos y a todos los que no tienen quien pida por ellos, que compartan contigo la alegría y la paz de la Vida que no tiene fin.

OREMOS

5.- “Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados” Para que el Señor, nos dé un corazón capaz de sentir el dolor de los demás y estemos dichosos, de ser ayuda y consuelo para todos los que están pasando momentos de dificultad.

OREMOS

Escucha nuestras súplicas que con fe, esperanza y amor te presentamos en este día.

Por Jesucristo Nuestro Señor.


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR

En ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación.

1.- Este domingo en que celebramos la Conmemoración de Todos los Difuntos nos deberá servir para reflexionar sin miedo sobre la muerte. Las misas de exequias se producen, siempre, en la cercanía del fallecimiento de un ser querido. Hoy, en general, no es así. Y deberíamos actuar en consecuencia.

2.- ¿Te asusta la muerte? ¿Has tenido recientemente fallecimientos de seres queridos?

3.- ¿Has pensado que en una puerta para llegar a la Casa del Padre y no la desaparición total de un ser querido?

4.- ¿Crees en la Resurrección? ¿Crees que Jesús resucitó?

5.- ¿Crees en la promesa del Salvador cuando dijo que subía a la Casa del Padre para prepararnos alguna de las muchas estancias que allí hay?

6.- ¿Crees en la Comunión de los Santos? ¿Sabes lo que es?


LA MISIÓN

San Francisco de Asís llamaba a la muerte, Hermana Muerte y siguiendo su enseñanza intenta tener una definición cristiana de la muerte y de la Vida Futura.


Nos podéis escribir sobre todo esto. E, incluso, pedirnos ayuda sobre algún tema concreto. Como de costumbre lo publicamos y damos respuesta en la sección de Testimonios. Os repetimos el correo:

betaniamad@yahoo.es