BENEDICTO XVI: “ESTAMOS EN DEUDA CON EL CONCILIO VATICANO II”

BENEDICTO XVI ANUNCIA QUE VIAJARÁ A CAMERÚN Y ANGOLA EL PRÓXIMO MARZO

HOMILÍA DEL PAPA AL CLAUSURAR EL SÍNODO DE LOS OBISPOS SOBRE LA PALABRA

PROPOSICIONES AL PAPA APROBADAS POR EL SÍNODO (6 A 10)

CARDENAL MARTINO: ABANDONAR LA LÓGICA ECONÓMICA DEL MÁXIMO BENEFICIO

LLAMAMIENTO DE UN OBISPO CALDEO: MOSUL SE VACÍA DE CRISTIANOS

III CONGRESO DE ECUMENISMO

CÁRITAS: EL VI INFORME FOESSA CONSTATA QUE LOS NIVELES DE POBREZA Y EXCLUSIÓN EN ESPAÑA NO HAN VARIADO EN LOS ÚLTIMOS DIEZ AÑOS


BENEDICTO XVI: “ESTAMOS EN DEUDA CON EL CONCILIO VATICANO II”

Mensaje a los participantes en un Congreso sobre Juan Pablo II y el Concilio

CIUDAD DEL VATICANO (ZENIT.org/ Por Inma Álvarez).- "Los documentos conciliares no han perdido actualidad con el paso del tiempo ", sino que al contrario "se revelan particularmente pertinentes en relación a las nuevas instancias de la Iglesia y de la presente sociedad globalizada". Así lo afirma el Papa Benedicto XVI, en un extenso mensaje a los participantes en el Congreso Internacional "El Vaticano II en el Pontificado de Juan Pablo II", organizado por la Pontificia Facultad Teológica "San Buenaventura" - Seraphicum y por el Instituto de Documentación y de Estudio sobre el Pontificado de Juan Pablo II. Según el Papa, "todos nosotros somos verdaderamente deudores de este extraordinario acontecimiento eclesial", en el que recuerda que tuvo "el honor de participar como experto".

El fin principal del Concilio fue, explica el Papa, "hacer accesible al hombre de hoy la salvación divina fue para el Papa Juan el motivo fundamental de la convocatoria del Concilio, y fue esta perspectiva con la que los Padres trabajaron". En este sentido, el Papa elogió la figura y obra del Papa Juan Pablo II, "que en aquel Concilio dio una contribución personal significativa como Padre conciliar, del que se convirtió después, por voluntad divina, en ejecutor primario durante los años de su pontificado". Juan Pablo II "acogió prácticamente en todos sus documentos, y aún más en sus decisiones y en su comportamiento como Pontífice, las instancias fundamentales del Concilio Ecuménico Vaticano II, del que se convirtió en intérprete cualificado y testigo coherente", afirma.

El Concilio, añade, "brotó del corazón de Juan XXIII, pero es más exacto decir que en último término, como todos los grandes acontecimientos de la historia de la Iglesia, brotó del corazón de Dios, de su voluntad salvífica".

"La múltiple heredad doctrinal que encontramos en sus Constituciones dogmáticas, en las Declaraciones y en los Decretos, nos estimula aún ahora a profundizar en la Palabra del Señor para aplicarla al hoy de la Iglesia, teniendo muy presentes las necesidades de los hombres y mujeres del mundo contemporáneo, extremamente necesitado de conocer y experimentar la luz de la esperanza cristiana". El pontífice augura a los congresistas que se acerquen "a los documentos conciliares para buscar en ellos respuestas satisfactorias a los muchos interrogantes de nuestro tiempo", a imitación de san Buenaventura, patrón del Seraphicum, la institución que ha organizado este congreso.

"El ansia por la salvación de la humanidad, que animaba a los Padres conciliares orientando su empeño en la búsqueda de soluciones a tantos problemas actuales, no estaba menos viva en el corazón de san Buenaventura frente a las esperanzas y a las angustias de los hombres de su tiempo", añade. "La meta última de todas nuestras actividades debe ser la comunión con el Dios viviente. Así también para los Padres del Concilio Vaticano II, el fin último de todos los elementos de la renovación de la Iglesia fue guiar al Dios vivo revelado en Jesucristo", concluye el Papa.


BENEDICTO XVI ANUNCIA QUE VIAJARÁ A CAMERÚN Y ANGOLA EL PRÓXIMO MARZO

Se convoca un sínodo especial para África dentro de un año

CIUDAD DEL VATICANO (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI anunció hoy su intención de realizar un viaje pastoral a África el próximo mes de marzo, así como la convocatoria, para octubre de 2009, de la II Asamblea Especial del Sínodo para África. El pontífice hizo este doble anuncio tanto en la Misa de clausura del Sínodo, celebrada en la Basílica de San Pedro, como en su intervención durante el rezo del Ángelus, con los peregrinos reunidos en la Plaza. Según explicó el Papa, está prevista una visita a dos países africanos: “en primer lugar Camerún, donde entregaré a los obispos del continente el Instrumentum laboris del Sínodo, y después Angola, con ocasión del 500º aniversario de la evangelización de ese país”. Tanto en la homilía como posteriormente al término del Ángelus, el Papa confió a la intercesión de la Virgen “en particular las perspectivas del Sínodo de África”.


HOMILÍA DEL PAPA AL CLAUSURAR EL SÍNODO DE LOS OBISPOS SOBRE LA PALABRA

CIUDAD DEL VATICANO (ZENIT.org).- Publicamos la homilía que pronunció Benedicto XVI este domingo durante la celebración eucarística presidida en la Basílica de San Pedro para clausurar el Sínodo de los Obispos sobre "La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia".

TEXTO ÍNTEGRO

Hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, queridos hermanos y hermanas:

La Palabra del Señor, proclamada poco antes en el Evangelio, nos ha recordado que en el amor se resume toda la Ley divina. El Evangelista san Mateo narra que los fariseos, después de que Jesús respondiera a los saduceos tapándoles la boca, se reunieron para ponerlo a prueba (cfr. 22, 34-35). Uno de éstos, un doctor de la ley, le preguntó: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?" (Mt 22, 36). La pregunta deja adivinar la preocupación, presente en la antigua tradición judaica, por encontrar un principio unificador de las distintas formulaciones de la voluntad de Dios. No era una pregunta fácil, si tenemos en cuenta que en la Ley de Moisés se contemplan 613 preceptos y prohibiciones. ¿Cómo podemos discernir, entre todos éstos, el más grande? Pero Jesús no titubea y responde con prontitud: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el mayor y el primer mandamiento" (Mt 22, 37-38) En su respuesta, Jesús está citando el Shemá, la oración que el fiel israelita reza varias veces al día, sobre todo por la mañana y por la tarde (cfr. Dt 6, 4-9; 11, 13-21; Nm 15, 37-41): la proclamación del amor íntegro y total debido a Dios, como único Señor. El acento se pone sobre la totalidad de esta dedicación a Dios, con la enumeración de las tres facultades que definen al hombre en sus estructuras psicológicas profundas: corazón, alma y mente. El término mente, dianoia, contiene el elemento racional. Dios no es solamente objeto de amor, de compromiso, de voluntad y de sentimiento, sino también de intelecto, y por tanto no debe ser excluido de este ámbito. Nuestro pensamiento debe debidamente adaptarse al pensamiento de Dios. Sin embargo, Jesús añade luego algo que, la verdad, el doctor de la ley no había pedido: "El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mt 22, 39). El aspecto sorprendente de la respuesta de Jesús consiste en el hecho de que Él establece una relación de semejanza entre el primer y el segundo mandamiento, definido también en esta ocasión con una fórmula bíblica sacada del código levítico de santidad (cfr. Lv 19, 18). De esta forma, así pues, en la conclusión del pasaje los dos mandamientos se unen en el papel de principio fundamental en el que se apoya toda la Revelación bíblica: "De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas" (Mt 22, 40).

La página evangélica sobre la que estamos meditando evidencia que ser discípulos de Cristo es poner en práctica sus enseñanzas, que se resumen en el primero y más grande de los mandamientos de la Ley divina, el mandamiento del amor. También la primera Lectura, del libro del Éxodo, insiste en el deber del amor; un amor testimoniado concretamente en las relaciones entre las personas: tienen que ser relaciones de respeto, de colaboración, de ayuda generosa. El prójimo al que debemos amar es también el forastero, el huérfano, la viuda y el indigente, esos ciudadanos que no tienen ningún "defensor". El autor sagrado se detiene en detalles particularizados, como en el caso del objeto dado en prenda por uno de estos pobres (cfr. Ex 22, 25-26). En este caso es Dios mismo quien tutela la situación de este prójimo.

En la segunda Lectura podemos ver una concreta aplicación del supremo mandamiento del amor en una de las primeras comunidades cristianas. San Pablo escribe a los Tesalonicenses, y les da a entender que, aunque los conozca desde hace poco, los aprecia y los lleva con cariño en su corazón. Por este motivo él los indica como "modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya" (1 Ts 1, 6-7). Por supuesto, no faltan debilidades y dificultades en aquella comunidad fundada poco tiempo antes, pero el amor todo lo supera, todo lo renueva, todo lo vence: el amor de quien, consciente de sus propios límites, sigue dócilmente las palabras de Cristo, divino Maestro, transmitidas a través de un fiel discípulo suyo. "Por vuestra parte, os hicisteis imitadores nuestros y del Señor -escribe san Pablo-, abrazando la Palabra con gozo del Espíritu Santo en medio de muchas tribulaciones". "Partiendo de vosotros -prosigue el Apóstol-, ha resonado la Palabra del Señor y vuestra fe en Dios se ha difundido no sólo en Macedonia y en Acaya, sino por todas partes" (1 Ts 1, 6.8). La enseñanza que sacamos de la experiencia de los Tesalonicenses, experiencia que en verdad acomuna a todas las auténticas comunidades cristianas, es que el amor por el prójimo nace de la escucha dócil de la Palabra divina y acepta también las duras pruebas por la verdad de la Palabra divina y, de este modo, crece el verdadero amor y se vuelve resplandeciente la verdad.. ¡Qué importante es, entonces, escuchar la Palabra y encarnarla en la existencia personal y comunitaria!

En esta celebración eucarística, que cierra los trabajos sinodales, advertimos de manera singular el especial vínculo que existe entre la escucha amorosa de la palabra de Dios y el servicio desinteresado hacia los hermanos. ¡Cuántas veces, durante estos días pasados, hemos oído experiencias y reflexiones que evidencian la necesidad, hoy cada vez mayor, de escuchar más íntimamente a Dios, de conocer más profundamente su palabra de salvación, de compartir más sinceramente la fe que en la mesa de la palabra divina se alimenta constantemente! Queridos y venerados Hermanos, gracias por la contribución que cada uno de vosotros ha ofrecido a la profundización del tema del Sínodo: "La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia". A todos os saludo con afecto. Dirijo un especial saludo a los Señores Cardenales Presidentes delegados del Sínodo y al Secretario General, a quienes agradezco su constante dedicación. Os saludo a vosotros, queridos hermanos y hermanas, que habéis venido de todos los continentes aportando vuestra enriquecedora experiencia. Cuando regreséis a casa, transmitid a todos el saludo afectuoso del Obispo de Roma. Saludo a los Delegados Fraternos, a los Expertos, a los Oyentes y a los Enviados especiales: a los miembros de la Secretaría General del Sínodo, a todos los que se han ocupado de las relaciones con la prensa. Un recuerdo especial va para los Obispos de la China continental, que no han podido estar representados en esta Asamblea sinodal. Deseo ser aquí el intérprete, y doy gracias a Dios por ello, de su amor por Cristo, de su comunión con la Iglesia universal y de su fidelidad al Sucesor del Apóstol san Pedro. Ellos están presentes en nuestras oraciones, junto con todos los fieles que se han confiado a sus cuidados pastorales. Pedimos al "Mayoral" de la grey (1 P 5, 4) que les dé alegría, fuerza y celo apostólico para guiar con sabiduría y amplitud de miras a la comunidad católica de China, a todos nosotros así querida.

Todos nosotros, que hemos participado en los trabajos sinodales, nos llevamos consigo la renovada conciencia de que la tarea prioritaria de la Iglesia, desde el inicio de este nuevo milenio, es ante todo la de alimentarse de la Palabra de Dios, para hacer eficaz el compromiso de la nueva evangelización, del anuncio en nuestros tiempos. Ahora es menester que esta experiencia eclesial sea llevada a todas las comunidades; es menester que se comprenda la necesidad de traducir en gestos de amor la palabra escuchada, porque sólo así se vuelve creíble el anuncio del Evangelio, a pesar de las fragilidades humanas que marcan a las personas. Ello exige en primer lugar un conocimiento más íntimo de Cristo y una escucha de su palabra siempre dócil.

En este Año Paulino, al hacer nuestras las palabras del Apóstol: "Ay de mí si no predico el Evangelio" (1 Co 9, 16), deseo de corazón que en cada comunidad se considere con una más sólida convicción este anhelo de Pablo como vocación al servicio del Evangelio para el mundo. Al comienzo de las labores sinodales recordaba la llamada de Jesús: "la mies es mucha" (Mt 9, 37), llamada a la cual nunca debemos cansarnos de responder, a pesar de las dificultades que podamos encontrar. Mucha gente está buscando, a veces hasta sin darse cuenta, el encuentro con Cristo y su Evangelio; muchos sienten la necesidad de encontrar en Él el sentido de sus vidas. Dar un testimonio, claro y compartido, de una vida según la Palabra de Dios, garantizado por Jesús, se convierte, por tanto, en un indispensable criterio de verificación de la misión de la Iglesia.

Las lecturas que la liturgia ofrece hoy a nuestra meditación nos recuerdan que la plenitud de la Ley, como la de todas las Escrituras divinas, es el amor. Quien entonces cree haber comprendido las Escrituras o, por lo menos, alguna parte de éstas, sin comprometerse a construir, mediante su inteligencia, el doble amor de Dios y del prójimo, demuestra en realidad que está todavía lejos de haber captado su sentido profundo. Pero, ¿cómo podemos poner en práctica este mandamiento?, ¿cómo podemos vivir el amor de Dios y de los hermanos sin un contacto vivo e intenso con las Sagradas Escrituras? El Concilio Vaticano II afirma que "es conveniente que los cristianos tengan amplio acceso a la Sagrada Escritura" (constitución Dei Verbum, 22) para que las personas, cuando encuentren la verdad, puedan crecer en el amor auténtico. Se trata de un requisito que hoy se hace indispensable para la evangelización. Y, ya que no pocas veces el encuentro con la Escritura corre el riesgo de no ser "un hecho" de Iglesia, sino que está expuesto al subjetivismo y a la arbitrariedad, se vuelve indispensable una promoción pastoral robusta y creíble de la conciencia de la Sagrada Escritura, para anunciar, celebrar y vivir la Palabra en la comunidad cristiana, dialogando con las culturas de nuestro tiempo, poniéndose al servicio de la verdad y no de las ideologías del momento e incrementando el diálogo que Dios quiere tener con todos los hombres (Cfr. ibid., 21). Con esta finalidad debe tenerse en cuenta de manera especial la preparación de los pastores, dispuestos a la necesaria acción de difundir la práctica bíblica con las ayudas oportunas. Deben estimularse los esfuerzos actuales para suscitar un movimiento bíblico entre los laicos, la formación de animadores de grupos, con especial atención hacia los jóvenes. Debe sostenerse el esfuerzo para hacer conocer la fe a través de la Palabra de Dios, también para quien está "lejos"y especialmente para quienes están a la búsqueda sincera del sentido de la vida.

Muchas otras reflexiones podrían añadirse, pero, para concluir, me limito a destacar que el lugar privilegiado en el que resuena la Palabra de Dios que edifica la Iglesia como ha sido dicho muchas veces en el Sínodo, es, sin duda, la liturgia. En ésta se evidencia que la Biblia es el libro de un pueblo y para un pueblo; una herencia, un testamento entregado a los lectores, para que apliquen en sus vidas la historia de la salvación testimoniada en lo escrito. Existe, por lo tanto, una relación de recíproca y vital dependencia entre pueblo y Libro: la Biblia es un Libro vivo con el pueblo que es su sujeto que lo lee; el pueblo no subsiste sin el Libro porque en éste encuentra su razón de ser, su vocación, su identidad. Esta mutua dependencia entre pueblo y Sagrada Escritura es celebrada en cada asamblea litúrgica, la cual, gracias al Espíritu Santo, escucha a Cristo, ya que es Él quien habla cuando en la Iglesia se lee la Escritura y se acoge la alianza que Dios renueva con su pueblo. Escritura y liturgia convergen, entonces, con el único fin de llevar al pueblo al diálogo con el Señor, a la obediencia de la voluntad del Señor. La Palabra que sale de la boca de Dios y que testimonian las Escrituras regresa a Él en forma de respuesta orante, de respuesta vivida, de respuesta al amor (Cfr. Is 55, 10-11).

Queridos hermanos y hermanas, oremos para que de la escucha renovada de la Palabra de Dios, bajo la acción del Espíritu Santo, pueda brotar una auténtica renovación de la Iglesia universal en todas las comunidades cristianas. Confiamos los frutos de esta Asamblea sinodal a la materna intercesión de la Virgen María. También a Ella confío la II Asamblea Especial del Sínodo para África que tendrá lugar en Roma en octubre del próximo año. Tengo la intención de ir a Camerún el mes de marzo para entregar a los representantes de las Conferencias Episcopales de África el Documento de trabajo de dicha Asamblea sinodal. De allí proseguiré, si Dios quiere, hacia Angola para celebrar solemnemente el 500 aniversario de la evangelización del país. Que María Santísima, que ofreció su vida como "sierva del Señor" para que todo se cumpliese en conformidad a los divinos deseos (Cfr. Lc 1, 38) y que exhortó a hacer todo lo que dijera Jesús (Cfr. Jn 2, 5), nos enseñe a reconocer en nuestra vida el primado de la Palabra, la única que nos puede ofrecer la salvación. ¡Que así sea!

[Traducción del italiano por la secretaría general del Sínodo de los Obispos © Libreria Editrice Vaticana]


PROPOSICIONES AL PAPA APROBADAS POR EL SÍNODO (6 A 10)

Patrística, Palabra y Eucaristía, reconciliación, Antiguo Testamento

CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org).- Publicamos la traducción al español de las Proposiciones 6 a 10 de la última Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos --cuyo texto oficial está en latín--, objeto de voto personal por parte de los padres sinodales, y destinadas al Sumo Pontífice.

El texto en latín, por su naturaleza, es reservado y no será publicado, para respetar el carácter consultivo de la asamblea sinodal. Este texto, como su nombre indica, tiene carácter propositivo.

Proposición 6/ Lectura patrística de la Escritura

Para la interpretación del texto bíblico, no se debe descuidar la lectura patrística de la Escritura, que distingue dos sentidos: literal y espiritual. El sentido literal es el significado por las palabras de la Escritura y encontrado a través de los instrumentos científicos de la exégesis crítica. El sentido espiritual concierne también a la realidad de los eventos de los que habla la Escritura, teniendo en cuenta la Tradición viviente de toda la Iglesia y la analogía de la fe, que comporta la conexión intrínseca de las verdades de la fe entre ellas y en la totalidad del diseño de la Revelación divina.

Proposición 7/ Unidad entre Palabra de Dios y Eucaristía

Es importante considerar la profunda unidad entre la Palabra de Dios y la Eucaristía (cf. Dei Verbum 21), como se expresa en algunos textos concretos, como Juan 6, 35-58; Lc 24, 13-35, de modo que supera la dicotomía entre las dos realidades, que a menudo existe en la reflexión teológica y en la pastoral. De este modo se hará más evidente la relación con el Sínodo anterior sobre la Eucaristía. La Palabra de Dios se hace carne sacramental en el evento eucarístico y lleva a su cumplimiento la Sagrada Escritura.

La Eucaristía es un principio hermenéutico de la Sagrada Escritura, así como la Sagrada Escritura ilumina y explica el misterio eucarístico. En este sentido, los padres sinodales se auguran que se pueda promover una reflexión teológica sobre la sacramentalidad de la Palabra de Dios. Sin el reconocimiento de la presencia real del Señor en la Eucaristía, la inteligencia de la Escritura queda incumplida.

Proposición 8/ Palabra de reconciliación y conversión

La Palabra de Dios es Palabra de reconciliación porque en ella Dios reconcilia consigo todas las cosas (cf. 2 Cor 5, 18-20; Ef 1, 10). El misericordioso perdón de Dios, encarnado en Jesús, realza al pecador. Debe subrayarse la importancia de la Palabra de Dios en los sacramentos de sanación (penitencia y unción). La Iglesia debe ser la comunidad que, reconciliada por aquella Palabra que es Jesucristo (cf. Ef 2, 14-18; Col 1, 22), ofrece a todos un espacio de reconciliación, de misericordia y de perdón. La fuerza sanadora de la Palabra de Dios es una llamada viva a una constante conversión personal a la misma escucha y un incentivo para un anuncio valiente de la reconciliación ofrecida por el Padre en Cristo (cf. 2 Cor 5, 20-21).

En estos días de conflictos de todo tipo y de tensiones interreligiosas, en fidelidad a la obra de reconciliación realizada por Dios en Jesús, los católicos están empeñados en dar ejemplo de reconciliación, tratando de compartir los mismos valores humanos, éticos y religiosos en su relación con Dios y con los demás. Así traten de construir una sociedad justa y pacífica.

Proposición 9 / Encuentro con la Palabra en la lectura de la Sagrada Escritura

Este Sínodo vuelve a proponer con fuerza a todos los fieles el encuentro con Jesús, Palabra de Dios hecha carne, como evento de gracia que vuelve a acontecer en la lectura y la escucha de las sagradas Escrituras. Recuerda san Cipriano, recogiendo un pensamiento compartido por los Padres: "Asiste con asiduidad a la oración y a la Lectio divina. Cuando oras hablas con Dios, cuando lees es Dios el que habla contigo (Ad Donatum, 15).

Por tanto, esperamos vivamente que de esta asamblea derive una nueva etapa de mayor amor a la Sagrada Escritura por parte de todos los miembros del Pueblo de Dios, de manera que de su lectura orante y fiel en el tiempo, se profundice la relación con la misma persona de Jesús. En esta perspectiva, se augura -en cuanto sea posible- que cada fiel posea personalmente la Biblia (cf. Dt 17, 18-20) y goce de los beneficios de la especial indulgencia ligada a la lectura de las Escrituras (cf. Indulgentiarum Doctrina, 30).

Proposición 10/ El Antiguo Testamento en la Biblia cristiana

Jesús oró los Salmos y leyó la Ley y los Profetas, citándolos en su predicación y presentándose a sí mismo como el cumplimiento de las Escrituras (cf. Mt 5, 17; Lc 4, 21; 24, 27; Jn 5, 46). El Nuevo Testamento ha extraído constantemente del Antiguo Testamento las palabras y las expresiones que le permiten narrar y explicar la vida, la muerte y la resurrección de Jesús (cf. Mt 1-2 y Éxodo passim; Mc 6, 3; Lc 24, 25-31). Al mismo tiempo, por lo demás, su muerte y resurrección "dieron a estos mismos textos una plenitud de significado antes inconcebible" (Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia, III A 2).

En consecuencia, la fe apostólica en Jesús es proclamada "según las Escrituras" (cf. 1 Cor 15), y presenta a Jesucristo cono el "sí" de Dios a todas las promesas (cf. 2 Cor 1, 20). Por estas razones, el conocimiento del Antiguo Testamento es indispensable a quien cree en el Evangelio de Jesucristo, porque -según la palabra de San Agustín- el Nuevo Testamento está escondido en el Antiguo y el Antiguo se manifiesta en el Nuevo (cf. Quaestiones in Heptateucum, 2, 73). Quaestiones in Heptateucum

Por tanto, auguramos que, en la predicación y en la catequesis, se tengan en su debida cuenta las páginas del Antiguo Testamento, explicándolas adecuadamente en el contexto de la historia de la salvación, y se ayude al Pueblo de Dios a apreciarlas a la luz de la fe en Jesús el Señor.

Traducido del italiano por Nieves San Martín


CARDENAL MARTINO: ABANDONAR LA LÓGICA ECONÓMICA DEL MÁXIMO BENEFICIO

Globalización significa que todos colaboramos al bien de todos”

CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org/ Por Inma Álvarez).- Es necesario volver a pensar las reglas de una economía y de un sistema financiero que han olvidado poner en el centro de sus preocupaciones al hombre y al bien de toda la humanidad. Así lo afirmó el cardenal Renato Martino, presidente del Consejo Pontificio "Justicia y Paz", a los micrófonos de Radio Vaticano el pasado viernes, al término de una reunión de expertos de varios países, convocada en la Santa Sede ante la crisis financiera mundial. Esta reunión, que tuvo lugar en el Palacio de San Calixto de Roma, estuvo dirigida por Óscar de Rojas, director de la Oficina de la ONU para la financiación al desarrollo, del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, con vistas a elaborar propuestas para la próxima reunión a nivel mundial, convocada por la ONU en Doha (Qatar) para el miércoles 29 de octubre. Según explicó el cardenal Martino, incluso en la crisis actual, los Gobiernos deben mantener los compromisos adoptados en temas de desarrollo. Lo que hay que cambiar es "la lógica del mercado".

Esta lógica, explicó, "era hasta ahora la de la máxima ganancia, y por tanto de las más inversiones posibles dirigidas a obtener el máximo beneficio. Y esto, según la Doctrina Social de la Iglesia, es inmoral", pues el mercado "debe poder beneficiar no sólo a quien pone el capital, sino también en quien participa a la hora de hacerlo crecer, es decir, a los que trabajan". En este sentido, añadió el purpurado, "el colapso financiero de las últimas semanas nos ha inducido a reconocernos en una única humanidad", y expresó su confianza en que "estos eventos, que seguirán teniendo efectos sobre tantas vidas, nos hagan encontrar juntos un camino común para acrecentar el bienestar de todos los pueblos".

"Todos debemos colaborar al bien de todos. Esto es la globalización: el reflejo que tienen estas crisis en todo el mundo y, por otro lado, la necesidad que se impone de solidaridad con los países más pobres", añadió. El purpurado recordó que, aún 8 años después de la Declaración del Milenio, "demasiadas familias siguen viéndose obligadas a emigrar, siguen estando oprimidas por la pobreza absoluta y siguen viviendo en países donde la deuda les hace imposible alcanzar el acceso a los servicios básicos, incluso al agua potable".


LLAMAMIENTO DE UN OBISPO CALDEO: MOSUL SE VACÍA DE CRISTIANOS

RAK (OMPRESS-) La situación de Mosul, en el norte de Irak, sigue siendo terrible. En pocas semanas ha habido 14 muertos y más de 10.000 cristianos han huido. Las autoridades se achacan unas a otras la responsabilidad mientras continua la masacre. Mons. Rabban Al Qas, obispo caldeo de Arbil, ha hecho llegar a la Agencia Asia News el siguiente llamamiento: "Mediante la Agencia Asia News quiero invitar a todos los hombres de buena voluntad, aquellos que respetan al hombre y todos los creyentes en Dios, a condenar con fuerza los crímenes que se cometen contra los cristianos en Irak, y en especial, los que tienen lugar en Mosul en estos últimos días. Me conforta el llamamiento que el Santo Padre Benedicto XVI ha lanzado ayer en el Ángelus. El Papa es el único que no nos olvida y sus palabras muestran cuán cercanos estamos a su corazón. Su llamamiento de ayer exigía también un compromiso decidido de 'las autoridades civiles y religiosas' para restablecer la legalidad y la convivencia. Lo que ocurre hoy en Mosul es fruto precisamente de este inmovilismo estatal junto con una mentalidad errónea, fanática e integrista.

Esta tragedia -que recuerda la situación de los cristianos en los primeros siglos- comenzó justo después de la caída de Saddam Hussein en el 2003. Miles de cristianos y de kurdos musulmanes han sido perseguidos, asesinados, secuestrados, obligados a abandonar Mosul. Ya queda menos de un cuarto de la población cristiana de otros tiempos. Las amenazas, las sanciones, las discriminaciones, la propaganda islámica en las escuelas, las pintadas en las paredes, han llevado incluso a los musulmanes moderados a no defender ya de la intolerancia a sus hermanos cristianos. Antes abrían sus casas a los cristianos, ahora por miedo al fanatismo y al terrorismo, no se atreven siquiera a mostrarse como amigos o conocidos de cristianos.

Lo que sucede en estos días es fruto de un largo silencio del primer ministro iraquí y de su gobierno de Bagdad, incapaz de parar la oleada de violencia contra los cristianos. Lo que sucede en estos días es su responsabilidad, sin olvidar las responsabilidades de las Naciones Unidas. Lo que sucede en Mosul tiene lugar ante sus ojos: los terroristas asesinan, ponen bombas en las casas y en las iglesias, arrojan fuera a los cristianos sin que las autoridades de Mosul hagan el mínimo gesto en defensa de aquellos cuya única culpa es sólo la de ser discípulos de Jesucristo.

Ante este triste y terrible cuadro, renuevo mi llamamiento al premier al-Maliki, que declara a 'Al Qaeda responsable de todo'. Sin embargo le toca a él, como autoridad, restablecer la paz sin descargarse de sus responsabilidades hacia los cristianos. La constitución debe reconocer y asegurar los derechos de todos, también de los cristianos. Hasta ahora el único asilo seguro de los cristianos irakíes ha sido la zona del Kurdistán. Mi llamamiento se dirige también al mundo musulmán para que denuncien lo que ocurre en Mosul, para que el amor y el respeto al otro pueda hacer a todos los hombres más felices viviendo en la paz".


III CONGRESO DE ECUMENISMO

Organizado por las Misioneras de la Unidad se celebrará en Madrid del 14 al 16 de noviembre

MADRID (IVICON).- "La III Asamblea Ecuménica de Sibiu, un reto para el Ecumenismo en España" será el lema del III Congreso Ecuménico organizado por el Centro Ecuménico "Misioneras de la Unidad", que se celebrará en Madrid del 14 al 16 de noviembre. El Congreso, que tendrá lugar en la Residencia Nuestra Señora de la Anunciación en la madrileña calle de Arturo Soria, estará abierto a todas las Iglesias Cristianas, sacerdotes, pastores y laicos, Centro Ecuménicos, Entidades Ecuménicas y Asociaciones ecuménicas. La conferencia de apertura correrá a cargo del Doctor Nicolae Dura, profesor de la Universidad de Bucarest-Constanza sobre "La III Asamblea Ecuménica de Sibiu, vista desde la Iglesia Ortodoxa".

El segundo día del congreso, ofrecerán un análisis de la "La III Asamblea Ecuménica de Sibiu" desde las Iglesias Reformadas y desde la Iglesia Católica, el Director de la Comisión de Información de la Conferencia Europea de Iglesias (KEK), Luca Negro, y la profesora de la cátedra de las tres religiones de Valencia, Lucía Ramón Carbonell. Concluirá el encuentro con una "Recapitulación de los puntos más importantes del III Congreso de Ecumenismo" ofrecida por el religioso Agustino y profesor de la Facultad Teológica de San Dámaso de Madrid Pedro Langa Aguilar.


CÁRITAS: EL VI INFORME FOESSA CONSTATA QUE LOS NIVELES DE POBREZA Y EXCLUSIÓN EN ESPAÑA NO HAN VARIADO EN LOS ÚLTIMOS DIEZ AÑOS

MADRID (CÁRITAS).- A pesar del proceso de crecimiento económico sostenido que se ha registrado en España en la última década, los índices de desigualdad y de pobreza apenas se han reducido. No sólo eso, sino que sus niveles se han mantenido constantes a lo largo de todo el período, a espaldas del proceso de extraordinaria generación de riqueza al que hemos asistido en los últimos años. Esta es una de las principales constataciones del VI Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España 2008 que se ha presentado esta mañana en Madrid y en el que se hace una radiografía de la realidad social de nuestro país entre 1994 y 2007.

La pobreza afecta a la quinta parte de los hogares españoles

“Se ha consolidado en la estructura social una pobreza severa que se encuentra sin variación entre un 3 y un 4 % de la población, lo que supone un déficit estructural de distribución a los sectores más vulnerables de la sociedad de los bienes y servicios necesarios para garantizar el pleno ejercicio de los derechos sociales”. Este ha sido el mensaje de alerta lanzado por Silverio Agea, director ejecutivo de la Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada) y secretario general de Cáritas Española en la rueda de presentación del citado Informe.

Sus datos no tienen vuelta de hoja: la pobreza sigue afectando a una quinta parte de los hogares españoles y en la estructura social española permanece enquistado, además, un segmento de pobreza extrema que afectaría a entre un 2,6 y un 4% de la población. A lo largo de más de 800 páginas, el VI Informe FOESSA hace un preocupante diagnóstico de la situación social actual al señalar que la precariedad alcanza a una amplia capa social, que la exclusión social es una realidad constatada en más de un 17% de los hogares españoles, y que las situaciones de exclusión severa afectan a un 5.3% de los hogares.

Mayores, mujeres, niños e inmigrantes, los más vulnerables

Los datos de la investigación revelan, además, que existen grupos de población que hoy en día son considerablemente más vulnerables que al principio de los años 90. En concreto, algunas de las “viejas” formas de pobreza, que se consideraban superadas, vuelven a manifestarse con notable crudeza: es el caso de las personas mayores, cuyas tasas de pobreza superan la de la media de la población y que se han visto afectados por la incapacidad del sistema de prestaciones para acercar el crecimiento de sus rentas al de la media de la población española.

Una de las notas más sobresalientes del Informe es el redescubrimiento de la pobreza infantil, al confirmar que la tasa de pobreza infantil en España no sólo es mayor que la de la media de la población –uno de cada cuatro niños vive con rentas por debajo del umbral– sino que es una de las más altas de la UE-25. Esta realidad es especialmente visible en el caso de los hogares monoparentales o de las familias numerosas.

Por sexos, el VI Informe FOESSA llama la atención sobre la persistencia de tasas mayores de pobreza en el caso de las mujeres que de los hombres, un fenómeno asociado no sólo a determinadas tipologías de hogar –hogares monoparentales sustentados por una mujer o mujeres mayores de 65 años que viven solas–, sino a características muy concretas del mercado de trabajo, como las brechas en salarios, tasas de actividad y empleo, que siguen siendo muy elevadas. De hecho, en la investigación se constata que en algunos grupos, como los hogares monoparentales, se reduciría sustancialmente la pobreza si el trabajo femenino fuese retribuido como el masculino.

El Informe analiza también la emergencia de la inmigración como uno de los colectivos con mayor riesgo de pobreza. Se constata que varias nacionalidades duplican las tasas de pobreza de los ciudadanos españoles y casi las triplican en el caso de la pobreza extrema. Los inmigrantes presentan también unos indicadores de privación, especialmente en vivienda, muy superiores a los de los hogares españoles.

Pobreza “de ida y vuelta”

Los resultados de FOESSA confirman que España registra un alto porcentaje de pobres transitorios, en comparación con otros países que tienen niveles similares de pobreza e, incluso, con aquellos que registran tasas de pobreza más altas. Este problema está relacionado con las singularidades de nuestro mercado de trabajo y suscita serios interrogantes respecto a las implicaciones de la flexibilización de los mercados de trabajo sobre el bienestar de las familias que dependen de los ingresos laborales de individuos que son activos. Los datos del Informe indican que los contratos temporales suponen un incremento de la probabilidad de experimentar pobreza no sólo a corto sino también a medio y largo plazo.

La distribución territorial de la renta

En lo que se refiere a la incidencia de los niveles de desigualdad a nivel estatal, FOESSA constata que existe un grupo de Comunidades Autónomas que destaca por presentar niveles de desigualdad considerablemente inferiores al conjunto nacional. En este grupo se incluirían Navarra, País Vasco, Murcia y Castilla-La Mancha. En otras regiones, por el contrario, el proceso distributivo interno se ha traducido en niveles de desigualdad que superan el promedio nacional. Se trata de regiones como Andalucía, Canarias, Cantabria y Madrid, aunque sus indicadores son sólo ligeramente más elevados que los del conjunto español.

En cualquier caso, hay un grupo bastante uniforme de regiones que presentan los mayores niveles de desigualdad y que incluye a Ceuta y Melilla, Canarias, Extremadura, Andalucía y, con algo más de sensibilidad a la encuesta utilizada, Madrid. En el extremo opuesto se sitúan las regiones con menores diferencias internas en la distribución de ingresos y que son, básicamente, La Rioja, País Vasco, Baleares, Navarra y, dependiendo más de cada fuente, Asturias y Aragón.

Tres colectivos que deberían ser objeto de diferentes políticas sociales

El Informe constata que se dan tres situaciones que combinan la pobreza y la exclusión social con diversidad de grado e intensidad. Pobreza integrada: sectores integrados socialmente, pero con ingresos insuficientes que les sitúan por debajo del umbral de pobreza, y suponen el 12,2% de los hogares. Para mejorar su situación, las políticas redistributivas, basadas en los mecanismos clásicos de la fiscalidad y la seguridad social, deberían ser suficientes.

Excluidos ‘con dinero’: uno de cada 10 hogares (el 9,8%) se encuentra situado por encima del umbral de pobreza y que presenta diversos problemas de integración social por lo que no deberían quedar al margen de la intervención de los servicios sociales. Excluidos pobres: estos hogares, que suponen el 7,2%, deberían ser los destinatarios principales de las políticas de activación unidas a la garantía de ingresos mínimos. De ellos, poco menos de la mitad, medio millón de hogares aproximadamente, se encontrarían en pobreza extrema y exclusión social. La carencia de una auténtica malla de seguridad hace que la situación de estas familias se muestre especialmente delicada y es posiblemente el mayor reto para la cohesión social en España.

Un Informe para el Desarrollo Social en España en la perspectiva de 2010

Junto a Silverio Agea, en la rueda de prensa de presentación del VI Informe FOESSA han intervenido el coordinador del Informe y responsable del Servicio de Estudios de Cáritas, Víctor Renes; y dos de sus autores, los profesores Luis Ayala, de la Universidad Rey Juan Carlos, y Miguel Laparra, de la Universidad Pública de Navarra. Durante su intervención, Silverio Agea aseguró que la diagnosis del VI Informe FOESSA suponen una llamada a redoblar la acción de Cáritas en la perspectiva del 2010, Año Europeo de Lucha contra la Pobreza en el que, además, España asumirá la presidencia de UE. Para el secretario general de Cáritas, los resultados del estudio representan “un reto para todos, tanto para los agentes sociales como para los poderes públicos”. “Es necesario que tomemos plena conciencia de cuáles son nuestros déficits sociales y que se dé la máxima prioridad en la agenda social y política de cara a 2010 a las reflexiones y propuestas del informe FOESSA”, añadió.

Este estudio, elaborado por un equipo integrado por más de 70 expertos vinculados a diferentes Universidades y grupos de investigación, y de reconocido prestigio de todo el país, sale a la luz dentro del sello Cáritas Española Editores. Aporta una visión de la realidad estatal en torno a la estructura social, la desigualdad y la pobreza, las relaciones sociales y la cooperación internacional, entre otras cuestiones. Los contenidos están estructurados en ocho capítulos:

1. La visión del desarrollo social en el siglo XXI

2. Desigualdad, pobreza y privación

3. La exclusión social en España: un espacio diverso y disperso en

transformación

4. Políticas y bienes sociales: procesos de vulnerabilidad y exclusión social

5. Actores institucionales y sociales en las políticas sociales

6. Capital social y capital simbólico como factores de exclusión y desarrollo

social

7. El modelo de inmigración y los riesgos de exclusión

8. España en el mundo

La Fundación FOESSA se constituyó en 1965, con el impulso de Cáritas Española. Fruto de sus actividades ha sido la realización y publicación de diversos estudios sociológicos y cinco Informes sobre la situación y el cambio social de España, que vieron la luz, respectivamente en 1967, 1970, 1975, 1980-83 y 1994.