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DÍAS DE GRAN LUTO EN ESPAÑA

Sin duda, la peor catástrofe aérea de la historia de España, de la que se ha hecho eco la prensa mundial, la hemos vivido desgraciadamente en Madrid, éste 20 de Agosto, cuando un avión de spanair despegaba del Aeropuerto de Barajas y apenas levantado el vuelo se desmoronaba hacia la tierra partiéndose en dos mitades e incendiándose a continuación.

El balance de víctimas ha tenido calificativo de gran tragedia. 153 viajeros han perdido la vida y 19 supervivientes han resultado con heridas tan graves que hasta hoy día, hacen temer por su vida. Dios quiera que todos éstos puedan un día alegrarse de haber vencido a la muerte, ganando la vida.

Sin embargo, uno, se llena de dolor, cuando piensa en la angustia, en los gritos desesperados y en el llanto por el horror de verse envueltos en llamas que soportarían esas 153 víctimas del avión siniestrado, al percibir la tragedia que estaban viviendo.

Y le embarga la tristeza al pensar en esos momentos de lucidez, cuando interiormente se despedían de sus familias a las que no volverían a ver, implorando por ellas a ese Dios que estando muy cerca de ellos, les recibía en su Reino.

Por todo ello y contemplando la procesión de cadáveres (muchos de ellos irreconocibles) que realizaban ese último viaje que no tiene regreso, acompañados de familiares y amigos sumidos en el mayor de los dolores y sin llegara a asumir el motivo que les había cortado la vida, uno no se atreve a consolar a quien acaba de sufrir ese gran dolor o pronunciar palabras que resulten retóricas, porque a veces no siempre resulta fácil expresar con palabras lo que profundamente siente el corazón.

Así sucede, que si he de ser sincero tengo que confesar que dentro de la crueldad de la vida, dentro de la forma de vivir doliente que sufre la humanidad, la respuesta que a veces damos a los que sufren, son como posturas impregnadas en ese derrumbamiento de amargura y rebeldía ante hechos que hemos de aceptar con las que tratamos de consolar a los que profundamente la padecen y tienen que resignarse ante la angustia que les produce su dolor.

Un dolor que aceptarán con serenidad, ante una dificultada que deben combatir para tranquilizar su espíritu, con un relajamiento interior para llegar a la conclusión esperanzada de que si ha llegado el problema a su vida, han de tratar de llevarlo con la mayor vitalidad posible entregándose en las manos de Dios, de ese Dios Todopoderoso que a la vez es Misericordioso.

Así las cosas, este humilde hermano de todas esas víctimas, desearía enviar un mensaje de solidaridad a todos los que pertenecemos a la comunidad cristiana, para unirnos a las familias dolientes y expresar nuestro amor y apoyo incondicional ante la separación física de nuestros queridos hermanos, teniendo presente que nuestra esperanza nos debe consolar sabiendo que morir es empezar a vivir según las propias palabras Jesucristo que nos dijo “Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera vivirá y ninguno de los que tienen fe en Mí, morirá para siempre.

Y juntos, todos unidos, enviar hasta ese Cielo situado más allá de las estrellas, nuestras mejores oraciones por esas 153 víctimas del fatal accidente suplicando a Dios perdone sus pecados y los acoja en su Reino por toda la Eternidad.

José Guillermo García Olivas

Madrid, España

NOTA DEL EDITOR.- José Guillermo envío el artículo a las pocas horas de producirse la catástrofe. Nos parece interesarlo darlo hoy, por la enorme repercusión –y gran dolor—que ha tenido esta terrible tragedia. Como se dice en el Editorial de la presente edición, se modificó el 21 de agosto la página de inicio del extra de Verano, dando noticia del accidente, publicando un editorial y añadiendo sendas plegarias en los dos formularios de Oración de los Fieles que ofrecíamos el domingo 21 del Tiempo Ordinario.


EL ACCIDENTE DE BARAJAS

Ya vimos que habían cambiado ustedes las páginas con motivo del triste suceso del Aeropuerto de Barajas. Utilizamos al domingo siguiente, el 21 las preces escritas especialmente para recordar a las víctimas y sus familiares. Muchas gracias.

Manuel Alonso

Madrid, España

NOTA DEL EDITOR.- Pues gracias a Manuel. Era lógico que hiciéramos ese cambio.


EL DESIERTO

Pertenezco a una comunidad soy ecuménica, podrían explicarme el tema Desierto, gracias.Quisiera una explicación que les pueda llegar a mis hermanos como a mi que entendamos que es el desierto para nosotros, como se manifiesta en la vida cotidiana como es, de antemano te doy las gracias su amiga ó hermana,

Esther Goicoechea

NOTA DEL EDITOR.- Esther no nos dice desde que país nos escribe, pero suponemos que lo hace desde Latinoamérica. La explicación que vamos a dar aquí es breve, pero animamos a otros lectores que deseen ampliar la cuestión nos escriban y lo publicaremos aquí en la página de Testimonios. Fue Antonio, un cristiano de Egipto quien decidió, a los 20 años, vender todo y retirarse al desierto, fue quien instituyó la costumbre de ir al desierto para mejor encontrar a Dios. Y eso fue en torno al año 270 de nuestra era. San Agustín menciona en “Las Confesiones” su ejemplo y el deseo de Santo Obispo de Hipona de fundar una comunidad eremítica. El ejemplo está en los cuarenta días y cuarenta noches que Jesús de Nazaret pasó en soledad, en el desierto, preparándose para su futura misión. Al final de esos días fue tentado por el diablo. La idea de ir al desierto es abandonar este mundo y sus encantos y atractivos para dedicarse por entero a la meditación y contemplación de la vida y obra de Cristo Jesús y seguir su ejemplo radicalmente.


FELICITACIONES SOBRE EL NÚMERO EXTRA

Un año más he podido utilizar los contenidos del número extra para organizar mi verano pastoral. Me parece una gran idea adelantar los textos de julio y agosto porque las vacaciones imponen muchas necesidades y también pastorales. Sé, además, que un grupo de chicas jóvenes que viajan en grupo se llevan los textos del diurnal, pero rezar laudes y vísperas en sus desplazamientos. Espero, además, que hayan descansado todo ustedes.

Un afectuoso saludo

Padre José

Sevilla, España

NOTA DEL EDITOR.- Agradecemos al padre José su nota –ya nos ha escrito otras veces—y la realidad es que el adelanto es siempre aprovechado por algunos lectores. Decíamos en el Editorial de este número que no decrece en demasía el número de entradas en los días habituales de más tráfico –sábados y domingos—lo que, por otro lado, demuestra que muchos otros lectores siguen acudiendo en la página en los días habituales.


LA EDICIÓN DE VERANO, VISTA DESDE AMÉRICA

En primer lugar, saludar muy respetuosamente al señor Editor. En segundo lugar, ofrecer mi opinión sobre el número de verano de Betania que, lógicamente, coincide con el verano en el hemisferio norte. Es cierto que el Editor siempre cita que hay lugares, donde se lee Betania, que no es verano. Aunque comprendemos esa cuestión, no aparecen algunas de las secciones habituales, aunque algunas de ellas se han concentrado en esta ocasión en la primera página. La cuestión –yo ya lo he expresado varias veces—es que Betania es cada vez más española, dando menos información y artículos de América y, sobre todo, de Sudamérica. Deberían ustedes tener más en cuenta a muchos esos lectores incondicionales que siempre ven Betania desde lugares donde su verano es nuestro invierno.

Respetuosamente

Fernando Pérez

Santiago de Chile.

NOTA DEL EDITOR.- Damos muchas noticias de América en nuestra sección de Noticias. Probablemente no hay ninguna publicación religiosa radicada en España que dé tantas. En cuanto a los artículos estamos siempre pidiendo a los lectores de allá que nos envíen sus informaciones y opiniones. Recientemente, nos escribió un joven de México DF hablando de las dificultades que existen ahora en México entre los poderes públicos y la Iglesia, y le ofrecimos que podía escribir todas las semanas, o cuando pudiera, sobre ese tema. No contestó. En fin, es solo un ejemplo. Pero no tenemos el apoyo de esa zona del Atlántico, aunque sí, muchas veces, se nos dice que no prestamos atención a América, lo cual no es cierto. Animamos a Fernando a que nos escriba de lo que quiera sobre Chile o sobre el continente americano. Y valga este texto de ofrecimiento para otras personas de Latinoamérica que quieran expresar su opinión.


SOBRE MONICIONES

Disculpen mi osadía, pero necesito con urgencia, las citas bíblicas del día 11/09 y si es posible moniciones, para esta fecha, porque tengo una celebración muy especial para esa fecha y me gustaría tener todo preparado lo antes posible. Me gustaría que me ayuden según vuestra posibilidad, soy asidua visitante de vuestra página, de hecho las moniciones de todos los domingos las obtengo de vuestra página porque me gusta mucho el sentido y la reflexiones que contienen. Soy paraguaya y estoy encargada de la liturgia de mi capilla. Esperando una respuesta favorable, y deseándole la bendición de Jesús Sacramentado y nuestra Madre María Santísima me despido de Uds.

Lidia Almirón

(Respondimos por E-mail que no teníamos posibilidad de cumplimentar ese encargo. Y Lidia nos respondía)

Que pena, comprendo, que no puedan ayudarme, yo entiendo el tema de ser pocos para estos tipos de trabajo, ya me arreglaré. Verdaderamente se trata de una visita que va a realizar nuestro Arzobispo de Asunción, Paraguay, a los paraguayos que están en Madrid. Y paraguayos que están viviendo ahí, hoy me estaban pidiendo auxilio para que les ayude a preparar una linda liturgia, digna de la ocasión, por lo menos la monición de entrada y el de las lecturas me solicitaron. Gracias de todos modos, por haberte tomado el tiempo de responderme, me despido con la bendición del Señor

Lidia Almirón

Asunción, Paraguay

NOTA DEL EDITOR.- Digamos que es una “secuencia” habitual en Betania. Nos piden ayuda para realizar moniciones y siempre les respondemos que aquí hay solo una persona redactando moniciones y que sólo construimos las de los domingos y las solemnidades. Pero en la primera nota ni siquiera se nos daba el detalle del motivo de la celebración eucarística solicitada. Se lo demandamos a Lidia y ya nos dijo el destino de las mismas. Realmente, sentimos no poder atender a tantas y tantas peticiones de moniciones, pero, sinceramente, no es posible. De todos modos creemos que no es difícil redactarlas. Se trata de, tras leer las escrituras de la eucaristía y documentarse un poco sobre los textos y decir lo que sale del corazón.