La Editorial San Pablo ha editado, al mismo tiempo, dos libros dedicados al Papa Pablo VI. Se producen en el contexto de los avances de su proceso de beatificación, 30 años después de su muerte. Pablo VI, sucesor de Juan XXIII, fue a quien le tocó poner en marcha el Concilio Vaticano II, con sus alegrías, satisfacciones, sinsabores y no poco problemas. Nos ha parecido útil presentar en la misma página las dos obras, las cuales se parecen mucho. Son “manuales de oración” sacados desde lo más hondo de la profunda espiritualidad de Giovanni Battista Montini.


ORAR CON PABLO VI

Por M. Clementina Moro (Ed.)

Colección Biblioteca Clásicos Cristianos

Ediciones San Pablo, Madrid, España

Creo que hemos ido presentando aquí en Betania, en esta sección de “El Libro de la Semana” todas las obras aparecidas en la “Biblioteca Clásicos Cristianos”. Como se recordará son las obras de los grandes autores de la historia de la Iglesia, muy conocidas y muy citadas, pero no siempre disponibles. Ahora le toca a una obra muy especial, editada hace diez años en Italia y en España, y que no es otra cosa que un intento de poner ante los ojos del lector la profunda espiritualidad del Papa Montini. Son, casi, setenta oraciones –presentadas en formato verso—escritas por el Papa Pablo VI, o sacadas de sus diferentes textos: homilías, alocuciones, admoniciones de las audiencias de los miércoles, etc. La edición está a cargo de Clementina Moro y hay textos previos a cargo de Monseñor Pasquale Machi, que fue secretario personal de Pablo VI, arzobispo de Loreto, que falleció en abril de 2006.y de Giorgio Basadonna, sacerdote y docente de la diócesis de Milán autor de números artículos y libros, fallecido también en mayo de este año. Cuenta, además, con una biografía de Pablo VI a cargo del sacerdote Eduardo de la Hera Buedo, profesor del seminario de Palencia, en España, y autor de una biografía de Juan Bautista Montini y de muchos artículos sobre él. En la colección “Biblioteca Clásicos Cristianos” la pieza biográfica es fundamental.

Bien el resto de las páginas son las citadas oraciones de Pablo VI. Todas ellas están datadas, tanto con la fecha en que fueron pronunciadas, como en los textos de donde se han obtenido. Cuenta, además, con una excelente cronología de la vida del Papa Montini que, por supuesto, ayuda bastante para mejor situar vida y obra de Pablo VI. Decir, finalmente, que junto a la originalidad de construir todas esas oraciones –cerca de 70—clasificadas por materias –Padre, Hijo, Espíritu, Cruz, Liturgia, Maria…-- pues nos sirven para organizar nuestros ratos de oración, tanto individual como colectiva. Las cosas que dice Juan Batista Montini tienen una especial sensibilidad espiritual: verdaderamente enganchan. Y por eso estamos ante un libro grande, muy grande…

 

LA AMISTAD CON DIOS

Por Pablo VI

Meditaciones Inéditas de G. B. Montini

Colección Horizontes

Ediciones San Pablo, Madrid, España

Todavía uno sigue sobrecogido por la hondura espiritual que Giovanni Battista Montini desplegó –allá por los años cuarenta y tantos del siglo pasado—en unas catequesis dedicadas a jóvenes universitarias de la FUCI (Federación Universitaria Católica Italiana) de la que el futuro Pablo VI fue consiliario durante unos años. Y, además, de esa hondura, que llega desde su alma de seguidor de Cristo, aparece un profundo conocimiento de la condición humana en su conexión con el hecho cristiano, con el seguimiento de Cristo. Formulo una pregunta que es, además, un ejemplo: ¿No nos ha preocupado e inquietado a todos la tendencia a la pérdida de tiempo en nuestra vida y en nuestro ser cristiano sin, en la mayoría de los casos, no saber clasificar ese problema? Pues Montini lo define maravillosamente como una de las primeras condiciones para organizar nuestra vida. Es decir la determinación del tiempo es el primer ingrediente para acometer una vida buena y encaminarla hacia la perfección. Y el primer examen personal será, en cada uno, si administramos el tiempo convenientemente. Dicen –eso dicen—que el diablo es experto en suscitar la pérdida de tiempo…

Luego en las cuestiones sobre la oración se plantearía el principio necesario de la presencia de Dios en el orante. Y en la expresión esa presencia hay ribetes de fuerza mística enormes, totales, grandiosos, pero insertados en la vida corriente, en el quehacer de todos los días. Sentir que es Dios quien llena el alma, la perfuma, la calienta con su presencia. En el capitulo cuarto, “El Deseo de Santidad”, escrito en 1945, abre un camino para la consagración personal de cada uno, con compromisos no escritos que no es otra cosa que un salto de gigante en la búsqueda de caminos de perfección entre las laicos y que luego se verían proyectados en los llamados Institutos Seculares o en otras agrupaciones o movimientos dedicados especialmente a la santificación en la vida ordinaria. Pero merece la pena leer, con perspectiva histórica, este capítulo y sacar consecuencias.

En el capítulo quinto se toma a Pentecostés como eje de conversión. Luego, desde el capítulo sexto al decimotercero, se habla de la vida consagrada, mejor dicho del alma consagrada, porque el bautismo ya consagra a Dios a todos y cada uno de nosotros, pero será nuestro camino personal el que traerá otra consagración consciente y progresiva. Creo que es muy necesario leer estos siete capítulos con entrega y eficacia, buscando respuestas a la vida con Cristo de cada uno. Es obvio que aventurar –aquí y ahora—más juicios y opiniones al respecto, sería poco realista. Todos –y yo mismo—hemos de leer dichos capítulos buscando respuestas, las cuales no pueden llegar una primera y rápida lectura.

Vienen, después, tres capítulos más. Uno, dedicado a la soledad interior que es formidable. Y en los dos últimos, Juan Batista Montini quiere ejercitarse con el amor a Dios y con el amor a Nuestro Señor Jesucristo. Y como en todo lo anterior, el que lee debe estar muy atento para sacar enseñanzas notables y ejercitarse en esos amores. Quiero decir que estamos ante un libro de enorme dimensión y transcendencia. Pienso, personalmente, que Juan Bautista Montini habría pasado a la historia de la Iglesia, aunque no hubiera llegado a Papa, solo con el conocimiento de estos textos.

Se dice, al principio, en la Nota Histórica que a partir de estos textos, de estas enseñanzas, se formó un grupo de oración que permaneció muchos años utilizando este material dictado por Montini como sistema de oración comunitaria. La introducción de monseñor Severino Pagani, experto en pastoral juvenil, sacerdote italiano autor de varios libros, ve en el libro un camino de ayuda para los jóvenes en su deseo de santidad. Realmente, el libro del Papa Montini abrirá muchas esperanzas y no pocos caminos para todos aquellos que quieran fundamentar mejor su condición de cristianos. Tanto jóvenes, como viejos, mujeres u hombres, laicos y consagrados… Me gustaría volver sobre “La amistad con Dios”, más adelante y desplegar en esta sección una “segunda lectura”.

 

Ángel Gómez Escorial