Solemnidad de Santiago Apostol
25 de julio de 2008

La homilía de Betania


1.- SOMOS TESTIGOS DE ALGUIEN QUE HA DADO SU VIDA POR NOSOTROS

Por José María Martín OSA

2.- LO IMPORTANTE ES SERVIR

Por Antonio García-Moreno

3.- PEREGRINAR ES BUSCAR A ALGUIEN

Por José María Maruri, SJ

4.- ¿SU CAMINO, ES EL NUESTRO?

Por Javier Leoz

5.- SANTIAGO EN EL ORIGEN DE NUESTRA FE.

Por Ángel Gómez Escorial


LA HOMILÍA MÁS JOVEN


SANTIAGO

Por Pedrojosé Ynaraja


1.- SOMOS TESTIGOS DE ALGUIEN QUE HA DADO SU VIDA POR NOSOTROS

Por José María Martín OSA

1- Ser testigos. Jesús encontró a dos pescadores Santiago y Juan. Estaban repasando las redes con su padre, Zebedeo. Les llamó y, sin hacerles ninguna promesa, siguieron a Jesús inmediatamente y sin pedirle explicaciones. Después recorrieron con El los arduos caminos de Galilea y subieron con El a Jerusalén. Escucharon sus palabras y vieron lo que hacía y cómo trataba a la gente. Quizá cuando estaban con El no comprendían bien el significado de lo que estaban viendo y oyendo. Pero después de la Resurrección y la llegada del Espíritu se les abrieron los ojos para comprender. En la primera lectura de los Hechos encontramos una idea clave “Ser testigos”. Los apóstoles comprendieron desde la experiencia que había supuesto en sus vidas el contacto, el contagio con Jesús, que no podían callar, que no podían guardarse el tesoro. Ellos sabían de peligros y dificultades, habían visto morir al Maestro, ya habían visto morir a Juan Bautista, a Esteban, pero la fuerza que les empujaba era mayor, y así entendieron que dar testimonio de Jesús era darse como Él, hasta el final. Fueron auténticamente “mártires”, testigos de Cristo.

2.- Hoy el mensaje es el mismo, el del Amor. El rechazo al mensaje, sin embargo, sigue existiendo. Ciertamente que cada país o cada continente tiene sus características: en unos lugares nos encontramos con mucho fundamentalismo, mucha intolerancia, mucha represión; por el contrario, en otros la oposición tiene otro color, el color gris de la indiferencia con trazos más oscuros de rechazo, aunque conviva con muchas ganas de búsqueda en otras personas ¿Seguimos, como entonces, marginados? Tal vez, pero con la misma esperanza de encender las brasas que todavía quedan vivas, y por supuesto de ser antorchas nuevas. Jesús cuenta con nosotros, para luchar por la paz que perdura, por un mundo más justo, para apostar por la civilización del amor, que despliegue velas y arrase con todo lo que es egoísmo, tristeza, angustia y frustración.

1.- No importa ocupar los primeros o los últimos puestos en la tarea de la evangelización. Lo que importa es servir a Jesucristo y estar dispuesto a beber el cáliz con El. Lo que importa de verdad es servir como Jesús, amar como Jesús y entregarnos como El a la misión de transformar este mundo y anunciar su mensaje de Amor. Ahora como entonces, hay tarea, y la necesidad de la “eficacia” no deja lugar a los intereses particulares, a los primeros puestos, a los lugares de honor. Ser cristiano es mucho más que un título. Venimos a ser y a servir, y somos fuertes porque Él ha puesto su mirada de amor en cada uno de nosotros para que seamos sal de la tierra y luz del mundo. Somos vasijas de barro, pero con un gran regalo, con un gran tesoro en nuestro interior. La vasija puede estropearse, tal vez el calor, y la dificultad hasta la resquebraje, puede que los golpes del camino rompan cualquier esquinilla, pero tenemos que recordar que somos portadores de algo grande, ser testigos, de aquel que ha dado la vida por nosotros.


2.- LO IMPORTANTE ES SERVIR

Por Antonio García-Moreno

1.- Gloria a los testigos. "En aquellos días los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor con mucho valor..." (Hch 4,33). Testigos de vista fueron. Haberlo sido fue una condición indispensable para forma parte del Colegio Apostólico, como sabemos por el relato de la elección de Matías para sustituir a Judas el traidor. Ellos lo tenían muy claro desde el principio. Si iban a ser testigos de cuanto había dicho y hecho Jesús, se requería que aquello que iban a testificar lo hubieran presenciado con sus propios ojos, lo hubieran vivido.

Es cierto que la fe en Cristo resucitado será un don divino que se concede a los humildes y a los que el Señor quiere. Pero el contenido de la fe está respaldado por unos acontecimientos que avalan la verdad y la sinceridad de los mensajeros de la Buena Nueva. Son los llamados motivos de credibilidad. Razones claras y convincentes para el que escucha sin prejuicios y con buena voluntad, con deseos sinceros de conocer la Verdad.

2.- Vasijas de barro.- "Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro..." (2 Co 4,7). Cuántas veces alude S. Pablo a su propia debilidad, a su flaqueza, a sus fallos. Cuánto hay que agradecerle su sencillez y su sinceridad. A todo nos consuela saber que los santos tuvieron defectos, incluso que algunas veces llegaron al pecado. Y que se levantaron enseguida, que pidieron con humildad perdón al Señor, aunque otra vez volvieran a caer. Y lo mismo que Pablo, nuestro patrono Santiago el de Zebedeo y los demás apóstoles era hombres rudos con frecuencia, débiles, cobardes, ambiciosos.

No acabamos de entender lo que Dios quiere de nosotros. Y pensamos que para ser santos hay que vivir una existencia singular, entendemos eso de vivir en grado heroico las virtudes cristianas como si fuera algo reservado para unos pocos elegidos. No estamos persuadidos de que el Señor vivió con toda sencillez su vida oculta, sin llamar la atención lo más mínimo, sin esas "heroicidades" en que muchos ponen la santidad, privándonos de aspirar a ella a cuantos, la mayoría, somos pobres hombres, vasijas de barro, que a pesar de todo quieren amar y servir al Señor.

3.- La madre de los Zebedeos.- "En aquel tiempo se acercó a Jesús la madre de los Zebedeo con sus hijos y se postró..." (Mt 20,20) Jesús se llenaría de ternura al ver a aquella mujer postrándose ante El, pidiendo con insistencia los primeros puestos para sus hijos en ese Reino que estaba para llegar. El Señor se acordaría quizá de su propia madre, aquella bendita mujer que lo llevó en su seno y lo amamantó a sus pechos, aquella que ahora estaba lejos, o al menos discretamente oculta y callada, pensando en ese Hijo suyo que tan admirado era y también tan odiado.

Escucha Jesús, quizás sonriendo por el atrevimiento de aquella madre, y ante la audacia y ambición de sus jóvenes hijos. Como en otra ocasión los demás se indigna y acaloran, pues cada uno quiere estar lo más arriba posible, como nos ocurre a nosotros, a mi desde luego. Y Jesús responde con serenidad. Les arranca la promesa de que le serán fieles y luego les hace comprender que lo importante es servir, esa es la grandeza en ese Reino único y definitivo que Él ha venido a instaurar.


3.- PEREGRINAR ES BUSCAR A ALGUIEN

Por José María Maruri, SJ.

1.- Para hablar de Santiago Apóstol habría que hacerlo luciendo una concha y el bordón de peregrino, que además me daría un aspecto episcopal. Pero como no he ido este año a Santiago, vamos a hablar de otra peregrinación, la del seguimiento del Señor.

Sígueme, y lo malo es que el Señor no nos da un folleto con el itinerario comenzando en Jaca y terminando en Santiago de Compostela. Sígueme y te basta, ven detrás de mí y yo me encargo de la brújula y del itinerario. Seguir al Señor es una aventura.

Me dicen que en un monasterio cuyo nombre me callo, hay un monje que dice que está allí gracias a mí. Solo recuerdo que a un joven al que le iba muy bien su negocio y que tenía novia, como le vi con la cabeza tan embrollada, le dije que le vendría bien poner sus ideas en orden y le di el teléfono de ese monasterio, que yo no conozco. Y fue, vio y se quedó. Lo único que me debe es un número de teléfono, hice de telefonista. Por eso os digo que seguir al Señor es una aventura.

2.- La peregrinación siguiendo al Señor es ir ligero de equipaje. Los que no vamos de peregrinación cuantos vagones capitonés necesitamos para andar por el mundo. Nos parece que necesitamos de tantas cosas y en realidad una sola es necesaria, nos dijo que el Señor. ¿Qué vamos a hacer cuando nos toque entrar por la puerta estrecha del Último Santiago de Compostela y nos obliguen a dejar allí tirados todos nuestros trastos a los que estamos tan aferrados?

3.- Peregrinar de verdad es ir tras algo o tras alguien que se estima más que a nada en este mundo. Es ir en busca de la perla preciosa, del tesoro escondido y toda nuestra vida iremos tras ese algo o ese alguien, hasta que podamos darlo todo por conseguido.

Los mismos apóstoles no habían entendido esa necesidad de dar a cambio del Reino todo. Por eso querían participar en el Reino pero cada uno con una cartera ministerial bajo el brazo (poco ha cambiado el mundo). Juan, vicepresidente y Santiago, ministro de Economía. Como nosotros. Tratamos de hacer compatibles cosas incompatibles: servir a Dios y al dinero. Adorar a Dios los domingos y a tantos diablejos de colores el resto de la semana y más en verano.

4.- La petición de Juan y Santiago sentó mal a los otros diez y también a Jesús, pero no menos mal le sentó la indignación de los diez. Aquella petición era tráfico de influencias y esta indignación era no haber comprendido que en el Reino del Señor el que sirve es mayor que el que es servido.

Autoridad en el Reino no hace sentir al de abajo que uno puede más, que tiene más fuerza, sino en ganarle con amor, no es mangonearlo todo y tener en todo la última palabra. Es dar libertad, es confiar, es esperar. Aquello es tiranía y su autoridad de muñeco de museo de cera vestido de Napoleón.

Que no es verdadero peregrino el que exige que le alberguen, el que cacarea su peregrinación, el que se viste con plumas ajenas, el que va por el camino dando ánimos, compartiendo todo lo que tiene, caminando haciendo el bien a los demás peregrinos.

Pues seamos peregrinos del Reino, que a lo que nos invita Santiago, que buena peregrinación hizo de Jerusalén a Santiago de Compostela.


4.- ¿SU CAMINO, ES EL NUESTRO?

Por Javier Leoz

1.- La festividad del apóstol Santiago tiene muchas connotaciones para nuestra tierra y, por supuesto, para todo el orbe católico y cristiano.

Para España, por ser su Patrón, alcanza también a otras vertientes culturales, sociales, políticas y, por supuesto, religiosas.

Para España, aunque algunos lo obvien, supone homenajear y festejar al primer evangelizador de nuestra tierra. A él le debemos los inicios del gran edificio espiritual que, con el paso de los siglos, hemos ido levantando a través de diversas generaciones de creyentes.

2.- El Camino de Santiago es una ruta que recorren los peregrinos procedentes de España y de toda Europa para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor. Durante toda la Edad Media fue muy concurrido, después fue ligeramente olvidado y en la época actual ha vuelto a tomar un gran auge. El Camino de Santiago fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad; Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa y recibió el título honorífico de Calle mayor de Europa

Flaco favor sería, entender y acercarse a la figura de Santiago Apóstol, desde los aledaños puramente culturales o artísticos que han ido gestándose al borde del Camino. Entre otras cosas porque, ponerse en camino, no es ir hacia Santiago: es ir con Santiago hacia el encuentro con Cristo. Celebrar su fiesta, entre otros sentimientos, supone escuchar la voz del Señor como Santiago la percibía a las orillas de Tiberiades

3.- Honrar, la figura de Santiago, es creer firmemente en la Resurrección de Cristo. No podemos ponernos en marcha hacia el sepulcro del Apóstol y pensar que, nuestro objetivo, ha sido cumplido: besar su sepulcro, abrazar su efigie es abrazar la fe en Cristo muerto y resucitado.

Avanzar hacia Santiago Apóstol es pedir, por su intercesión, el vivir la experiencia que él tuvo en el Monte de la Transfiguración.

Rezar al Apóstol es crecer, ahondar y perseverar en la oración como él lo hizo con Jesús en el Huerto de los Olivos

Seguir las huellas de Santiago es saber que, evangelizar, anunciar a Cristo, puede empujarnos a no ser afamados y sí despreciados o marginados.

4.- ¿Es el camino espiritual de Santiago el nuestro? ¿No estaremos dando excesiva importancia al camino material desnudándolo de lo que fue genuino, origen y medular en él? ¿Es el camino hacia Santiago un camino hacia Cristo o un incentivo puramente cultural? ¿Es el camino de Santiago kilómetros de oración y de conversión o deporte sano y bueno?

Sí; amigos. Orientarse hacia Santiago es sentir la llamada de Jesús maestro: ¡Ven y sígueme!

No podemos consentir que, el camino que algunos pretenden y promueven –camino hacia ninguna parte- esconda, disimule o maquille el tesoro que llevamos en vasijas de barro. El tesoro que vamos buscando. El tesoro que, Santiago, sembró en estas tierras para que fuera descubierto, conocido y amado: JESUS HOMBRE SALVADOR.

5.- Hoy, en España, se vislumbra una nueva y segunda evangelización. Por cierto; los secretarios de todas las Conferencias Episcopales de Europa, se reunían recientemente en Covadonga. Una de las conclusiones que llegaron fue precisamente a ésta: estamos en condiciones de presentar, de nuevo y con fuerza, el mensaje de Jesucristo.

Santiago Apóstol nos da algunas pistas para ello:

a) No podemos quedarnos cómodamente sentados. Hay que salir a evangelizar. Tal vez “ese salir” sea empezar por los de casa

b) La Evangelización es compromiso pero, no lo olvidemos, es también presentar a una sociedad egoísta y hedonista, el amor gigantesco de Dios. No somos ninguna ONG

c) En la comunión estará nuestra fuerza. Una Iglesia unida y sin tantas voces discordantes, hacen que el mensaje sea también uno y a una sola voz.

d) No podemos conformarnos con una pastoral de conservación. Hay que ser valientes y salir a la calle, estilo “misión joven de Madrid” y mostrar sin tapujos y con convencimiento algo que creemos: Jesús es el Señor ¿o no será que no lo tenemos tan claro?

e) Escucharla Palabra de Dios, meditarla, proclamarla y conocerla puede ser, igualmente, un buen reto y una buena promesa en esta fiesta de Santiago Apóstol. ¿Sabemos quién fue él, qué hizo y cómo respondió a la llamada de Jesús? ¿No nos parece que tenemos un gran déficit de formación en nuestra vida católica y cristiana?

Que Santiago Apóstol sea para todos nosotros un motor que nos impulse a seguir trabajando por esa segunda evangelización, incluso para algunos la primera, a la que vamos a asistir en muy pocos años. No hace falta ir a África o a China….España es país de misión y necesitado de muchos, pero que de muchos “santiagos”.

6.- SEÑOR SANTIAGO

Como tú, también yo de vez en cuando,

me encuentro arreglando las redes

de mi vida a las orillas de mi existencia.

¿Arreglando…o desarreglando?

¡No lo sé!

Sólo sé que, de cuando en vez,

siento una voz que me dice:

¿Qué haces? ¿Por qué te afanas tanto?

¿Cuánto has pescado hoy?

¿Qué has hecho hoy con tu vida?

Miro hacia arriba, y así como tú, viste algo

no siempre yo veo nada claro.

Me falta tu impetuosidad

y me sobra cobardía para, mirando hacia delante,

saber que hay un Señor que una y otra vez me dice:

¡Ven y sígueme!

Pero ¿sabes?

Siempre respondo lo mismo:

¿A dónde seguirte? ¿Para qué? ¿Por qué yo?

Y es que, Señor Santiago,

siempre pienso que eso de “ven y sígueme”

es para la gente cualificada

para las personas solitarias

para aquellos que son un poco especiales.

Y en el fondo, bien lo sabe Dios,

es miedo a mostrarme como lo que soy.

Digo ser cristiano, y me cuesta demostrarlo

Presumo de ser bautizado, y a duras penas me mantengo

Pretendo seguir a Cristo y, a cualquier distracción,

Prefiero quedarme parado en cualquier esquina.

¡SI; SEÑOR SANTIAGO!

Hoy, permíteme que te dé las gracias por tu gran regalo

Por poner, en nuestra tierra, la primer piedra

de ese gran edificio espiritual de Jesús de Nazaret

Déjame darte las gracias por tu valentía

incluso por haber creído de tal manera en Cristo

que te permitiste el lujo de pedir un puesto privilegiado

al lado del Padre Dios

Déjame, en esta tu fiesta,

sonrojarme ante la grandeza de tu fe

en comparación con la débil mía:

tú fiel hasta dar la vida por Cristo

yo fiel siempre y cuando no me exijan tanto.

Déjame, Señor Santiago,

darte las gracias por habernos dejado

tu encuentro con la Virgen María.

Ella, como hace tantos siglos,

sigue estando presente y ayudando

a todo aquel, a todos aquellos

que se ponen en camino

para llevar la Buena Noticia

por todos los rincones del mundo.

¡Gracias! ¡Gracias, Señor Santiago!


5.- SANTIAGO EN EL ORIGEN DE NUESTRA FE.

Por Ángel Gómez Escorial

1.- Es muy atractivo pensar –y especular un poco-- en la estancia española de Santiago. Es cierto que no está acreditada históricamente, pero no es difícil pensar, sin gran margen de error, que el Apóstol estuviese en el actual territorio español, entonces llamado Hispania y provincia importante del Imperio romano. Como se sabe, se ha especulado mucho también sobre un viaje --o viajes-- del Apóstol Pablo a la península ibérica. El mismo anuncia en sus cartas la cercanía de tal visita. Luego, asimismo, no hay constancia del viaje, pero eso no quiere decir que no se hubiera producido. Las referencias a la actividad apostólica son muy escasas. Solo están los Hechos de los Apóstoles y las Cartas de Pablo. De ellas se sabe que solo han llegado a nosotros unas pocas. La secuencia histórica de tal actividad está más que incompleta. Y en ese sentido lo mismo puede ocurrir con Santiago. Y se dice todo esto porque hay muchos detractores respecto a la veracidad del trabajo pastoral de Santiago en España. Poco importa. Desde el punto de vista documental ninguna de las dos posiciones puede ser confirmada, pero la herencia de muchos años y los frutos de fe ahí están. Consideramos --y nos sentimos felices por eso-- que el Apóstol Santiago es el padre de la fe de los españoles y, por ende, el origen primero de la fe de los Iberoamericanos.

2.- Por otro lado, el Camino de Santiago supuso, durante toda la Edad Media y no poco de la Moderna, el segundo punto obligado de peregrinación en Europa. El primero era Roma. Al amparo de ese recorrido se fue consolidando la realidad europea y bien puede decirse que la corriente espiritual cristiana --espacio permanente de conversión a la Palabra del Señor Jesús-- más densa, laica y culturalmente más fuerte salió de dicho camino y de sus caminantes: los peregrinos. El Apóstol Santiago se iba a convertir en el autentico faro, en la luz guiadora de Europa y de su pujante cristianismo. Es indudable que la celebración litúrgica de hoy tiene ese sentido especial que le da la propia historia del enterramiento en tierras de Galicia del Apóstol Santiago. No hay referencias claras a las tumbas de los Apóstoles. Es obvio que bajo la Basílica de Roma, junto a la sede del Vicario de Cristo, reposa el primer Papa: San Pedro. Y luego Santiago en tierras de Galicia. La importancia de esa presencia da un contenido permanente a la Historia de España y no por exclusivas razones políticas o civiles. Santiago es origen de la fe católica en España.

3.- La Misa de la Solemnidad de Santiago es de una gran belleza litúrgica. Los Hechos de los Apóstoles narran brevemente la ejecución a espada de Santiago por orden de Herodes. El texto habla de la detención de Pedro y Juan. Y en su defensa, Pedro va a expresar una de las frases más radicales y ciertas del pensamiento cristiano universal. Dice: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó haciéndole jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos somos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen". San Pablo con su prodigiosa expresividad va a condensar mucho de lo que ocurre con el difícil camino de seguimiento de Jesús. "Nos aprietan por todos los lados --dice Pablo--, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo". ¿No es así desde entonces? Confesar a Jesús no es un camino de rosas, ni antes, ni ahora. En nuestro mundo actual la condena de las actitudes de la Iglesia y de sus fieles es permanente. Se ejerce una persecución más sutil que es el ataque indirecto o la condena secreta.

4.- El Evangelio de San Mateo de hoy contiene uno de los episodios más hermosos y densos de la Escritura. Es la madre de los Zebedeos quien pide para sus hijos el mejor puesto en el futuro Reino del Mesías. Jesús responde: "No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?" Y añade: "Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre". Estaba profetizando sobre la cruz que tendrían que vivir y que se iguala con la de Cristo. El martirio de Santiago, El Zebedeo, a manos de Herodes es lo que celebramos hoy.

5.- Y, en fin, continuamente los apóstoles están en la espera del reino material. Se lo iban a preguntar --"vas a restablecer ahora el Reino de Israel”-- poco antes de la Ascensión, sin que todavía se hubieran dad cuenta de la naturaleza profunda del Reino de Dios. La proposición de la madre de Juan y Santiago iba a producir el resquemor de los otros apóstoles, que, tal vez, ellos esperaban lo mismo, pero no se habían atrevido a pedirlo. El Señor Jesús sabe lo que hay en sus corazones y, entonces, les dice: "Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros; el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos". Es una enseñanza clara y diáfana, sin lugar a interpretaciones. Pero, sin embargo, los cristianos dentro y fuera de la Iglesia seguimos atesorando puestos y buscando el poder sobre los demás, porque el matiz de mandar sirviendo es muy difícil. Una autoridad ejercida desde el principio de relación entre amo y esclavo, siendo el esclavo quien tiene la responsabilidad de las decisiones, es una gran paradoja.

Pero el mensaje de Cristo esta lleno de estas paradojas que nos sirve para pensar sobre nuestra relación con los hermanos. Una de las divisas del Romano Pontífice es el "Siervo de los Siervos de Dios" y surge de esa doctrina. Debemos desactivar imperio y poder. Servir a los demás de tal manera que nuestro servicio se traduzca en decisiones comunitarias que marque el camino de todos. Un buen comienzo sería iniciar en nuestra mente el pensamiento que somos el menor y el menos preparado de todos. Y que sirviendo a los demás no hacemos otra cosa que cumplir con nuestro deber. Al final la entrega total de los mártires es algo como eso: con su radical servicio dirigen la vida de la Iglesia.


LA HOMILÍA MÁS JOVEN


SANTIAGO

Por Pedrojosé Ynaraja

1.- Cuando uno deambula por Jerusalén, pasa por el barrio armenio y entra en la catedral de Santiago, le señalan un altar en el que le dicen está enterrada la cabeza del Apóstol. Si saben que uno es español añaden: porque la otra parte del cuerpo, la tienen ustedes en Galicia. Cuando uno va a Compostela, le enseñan un lugar de antigua veneración, donde le explican que allí reposan sus restos. En ambas situaciones, piensa uno que esto no se nos diría si en aquellos tiempos hubiera practicado la primitiva comunidad cristiana la incineración de los cadáveres. ¿Cambiaría nuestra Fe si así hubiera sucedido? Evidentemente, no ¿Podríamos reflexionar y rezar con devoción ahora nosotros? Claro que sí. Tal vez me digáis, mis queridos jóvenes lectores, que estas tumbas no tienen ningún interés para vuestra vida espiritual, que va por otros caminos, y no seré yo quien os lo recrimine. Respetad sinceramente la manera de pensar de los demás, aceptad que a otros les sirvan cosas que a vosotros os dejan indiferentes y reflexionar por derroteros seguros y fundamentales.

2.- Santiago fue el amigo del Señor. Fue, de entre los discípulos de Cristo, el primero que sufrió el martirio. O el primero que gozó del privilegio del martirio. Y tened en cuenta que el martirio no es una cosa que se improvise. Si llegó a él y no se echó atrás, es porque venía bien preparado. Murió Santiago decapitado por orden de Herodes, (no el de la matanza de los Inocentes). El mismo historiador Flavio Josefo, nos dice donde fue enterrado el dicho rey, pues bien, cuando uno busca su sepulcro en el centro de Jerusalén, junto a un hotel de gran prestigio, le es muy difícil encontrarlo, aunque pregunte a gente del lugar. Hablo por experiencia. Se sentiría ufano el soberano y creería que con la muerte del seguidor de uno de los entrañables amigos de Jesús, se ahogaría aquel grupo que calificaba de sedicioso. Ya lo veis, uno no puede dar dos pasos por la vieja Europa sin topar con una iglesia a él dedicada o un camino que conduzca allí donde con más fervor se le venera.

3.- Ciertamente que los testimonios de nuestros héroes nos han de interesar y estimular, pero la fuente de nuestra Fe está en la Sagrada Escritura y especialmente en el Evangelio. Como una de las lecturas de la misa de hoy hace referencia a lo que os venía hablando, me limitaré a comentaros la evangélica. Debo advertiros que alrededor del bien obrar crece casi siempre la envidia y el odio al que vive fielmente de acuerdo a unos buenos principios. Que no se turbe vuestro espíritu si os encontráis en tal ocasión. Ahora bien, es peligroso creerse de buenas a primeras mártir y con ello no examinar su conciencia y continuar con las malas costumbres, atribuir todo lo que de malo nos acontezca a la maldad de los demás, pero no se puede ignorar que junto a nosotros, si somos buenos, germinará y crecerá la envidia. Si acontece será bueno recordar el dicho: quien ría el último, reirá mejor. Y la sonrisa última, la hemos de situar en la Eternidad Feliz.

El texto del evangelio de la misa de hoy nos relata un episodio de intriga familiar. No es extraño que una mujer quiera lo mejor para sus hijos, de aquí que Jesús no la condene. El Señor, aprovecha la ocasión para enriquecer a todos, a nosotros también, con su doctrina. El hombre importante no es aquel de brillante currículo y cargado de poderes, el que destaca en el Reino de los Cielos es el que se desvive por servir a los demás.

4.- Advierte el Maestro sobre el comportamiento de los poderosos de este mundo. La descripción correspondería a un reyezuelo de épocas pasadas. Debemos saber traducir a nuestras circunstancias. Y pensar en aquellos de hoy que en el terreno político han llegado a cargos que les permiten gobernar en provecho propio o en los que con su poder económico pueden disponer de su dinero a su antojo y perjudicar, instalando sus empresas allí donde sacarán mayor beneficio, aunque a muchos les hundan en la pobreza. La política y el capital son realidades capaces de tiranizar. Debéis vigilar cuando en ellas os encontréis sumergidos y rezad ya desde ahora a Dios, para que el día de mañana os proteja.

5.- Pero es preciso, mis queridos jóvenes lectores, que no penséis en un día de mañana lejano. Es ahora mismo que debéis examinaros sobre vuestro comportamiento a este respecto. Aquel que busca que su ropa y calzado sea de etiqueta de prestigio, aquel que come o bebe exigiendo que lo que se lleva a la boca sea de una determinada marca, aquel que tira cosas que casi no ha usado, aquel que consume electricidad sin ninguna necesidad, contribuyendo al vaciado de energía de nuestro planeta, aquel que obra así, está perjudicando a los pobres, está contribuyendo a que vivan sumergidos en la indigencia. Recordad aquel chusco dicho: es suficiente que una mariposa mueva sus alas en Japón, para que se desencadene una tempestad en el Caribe.

Procurad que vuestra vida, el quehacer ordinario cotidiano, esté sembrado de actos de servicio. Tal vez podáis ayudar a vuestro vecino, tal vez lo que mandéis por Internet aproveche a una persona que vive en las antípodas, pero no os vayáis a dormir sin haber dejado el mundo un poco mejor de cómo lo encontrasteis por la mañana. Esta última frase la dijo Baden Powell, el fundador del escultismo