XI Domingo del Tiempo Ordinario
15 de junio de 2008

Misa Familiar

Prepara: Javier Leoz


*Objetivo: involucrarnos más en la tarea de que los hombres conozcan más a Jesús.

*Idea: el encuentro con el Señor, nos exige anuncio de ese encuentro. ¿Hacemos algo?


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Desde el día de nuestro Bautismo hemos ido conociendo y siguiendo a Jesús de Nazaret. Pero ¿es eso suficiente? ¿Llevamos una vida cristiana? ¿Bendecimos la mesa? ¿Hacemos el bien a los demás? ¿Rezamos todos los días? ¿Es el Señor la fuente de nuestros deseos y obras?

El Domingo, con la Eucaristía, Jesús nos da la fuerza necesaria para que, en nuestros caminos, además de encontrarnos con El, lo anunciemos. Hoy, como siempre, siguen existiendo niños, mayores, países enteros que todavía no han oído hablar de Jesucristo.

Nos ponemos de pie y cantamos.

2. MOMENTO PENITENCIAL

2.1. Nos gusta hablar de todo. ¿Por qué silenciamos a Dios en nuestras conversaciones? Dice un viejo proverbio: “Lo que es grande en las personas, se traduce en los hechos”. Señor, ten piedad

2.2. La vida cristiana no es un bautizarnos y vivir como si el Señor no existiera. Pidamos perdón a Jesús por no darle la importancia suficiente. Cristo, ten piedad

2.3. El Señor necesita de personas que lleven adelante la tarea que El inició. Pidamos perdón porque, no siempre, respondemos con generosidad a su llamada. Señor, ten piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Dios siempre interviene en la historia del hombre. Pero, el hombre, no siempre se da cuenta de su presencia. Estas lecturas que vamos a escuchar nos invitan a aceptar la voluntad del Señor. Además podremos comprobar como, Jesús, hizo lo todo imposible por llevarnos al encuentro con Dios. ¿Hacemos algo nosotros, al igual que Jesús, para que el amor de Dios sea conocido y pregonado?

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

4.1. Por la Iglesia. Para que, a pesar de la escasez de vocaciones, anuncie el Reino de Cristo a todos los pueblos de la tierra. Roguemos al Señor.

4.2. Por todos los que están sordos para Dios y muy atentos a las voces del mundo. Para que descubran que, la única voz que permanece siempre, es la del Señor. Roguemos al Señor.

4.3. Por todos los que estamos en esta Santa Misa. Para que nos tomemos en serio nuestra vida cristiana. Para que defendamos nuestro ser católicos. Roguemos al Señor.

4.4. En este mes dedicado al Corazón de Jesús, le pidamos que nuestros corazones sean como el suyo: dóciles, abiertos, generosos, alegres, llenos de fe y entusiastas con el Evangelio. Roguemos al Señor.

4.5. Por todos los tristes, por los que padecen hambre, terrorismo, injusticias. Para que, entre todos, trabajemos por una tierra mejor y más habitable. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1. Con este despertador queremos simbolizar nuestro “despertar” en la fe. No podemos quedarnos dormirnos. Que el Señor nos ayude a levantarnos y a pronunciar su nombre con valentía.

5.2. Con estos nombres (cartulina con dos o tres decenas de diferentes nombres) queremos presentar al Señor la llamada que nos hace todos los días a nosotros. Que respondamos “SI”. “Sí” a su Palabra; “SI” a su amor” “SI” a ser sus amigos. “SI” para proclamarlo.

5.3. Con estas llaves queremos decirle al Señor que abra nuestros corazones. Que no nos quedemos cerrados en la mediocridad, en la comodidad. Que abra las puertas de nuestras almas y de nuestras fuerzas para hacer algo con El y por El.

5.4. El pan y el vino, que luego serán el Cuerpo y la Sangre del Señor, los ofrecemos como fruto del esfuerzo del trabajo de los hombres y mujeres. Además, en este Domingo, simbolizan los sufrimientos y peticiones justas de los asalariados y trabajadores del transporte.

5. ACCIÓN DE GRACIAS

Por Ti, Señor, lo haré

Hablaré en tu nombre

Cambiaré mi forma de vivir

Escucharé tus palabras

Me dejaré llevar por tu mano

POR TI, SEÑOR, LO HARE

Seré valiente y no cobarde

Estaré alegre y nunca triste

Diré lo grande que eres, Señor

POR TI, SEÑOR, LO HARE

Nunca diré “basta”

Nunca pensaré “esto es mentira”

Nunca miraré hacia atrás

POR TI, SEÑOR, LO HARE

Si encuentro tristeza,

llevaré un poco de alegría

Si veo corazones rotos

intentaré curarlos y cuidarlos

Si alcanzo injusticias

procuraré quitar peso a esas cruces

POR TI, SEÑOR, LO HARE

Si caminas, te seguiré

Si me miras, te miraré

Si hablas, te escucharé

Si me invitas, acudiré

POR TI, SEÑOR, LO HARE

Haré posible, Señor,

que –cada día más-

más gente te conozca y te ame.

POR TI, SEÑOR LO HARÉ