IV Domingo de Pascua
13 de abril de 2008

Plegarias


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 32, 5-6

La misericordia de Dios llena la tierra, la palabra de Dios hizo el cielo.

ACTO PENITENCIAL

Jesús, Pastor y Maestro, perdona nuestras faltas repetidas contra la unidad del rebaño formado por todo el Pueblo de Dios

Señor Ten Piedad

Jesús, Pastor y Amigo, no tengas en cuenta nuestros pecados de ausencia de amor con los hermanos.

Cristo Ten Piedad

Jesús, Pastor y Refugio, olvida todo lo que, por nuestra desidia, nos separa de ti, y de los hombres y mujeres más necesitados.

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Padre Nuestro, Dios de todo, ya que tu fuerza ha producido la admirable Resurrección de tu Hijo Unigénito, te pedimos, por tu amor, que los que seguimos a Cristo Jesús, seamos un solo rebaño cerca del Único Pastor.

Por Jesucristo Nuestro Señor

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe hoy, Señor, estas ofrendas que hemos separado para ti. Y al mostrar nuestro gozo y agradecimiento por la realidad de los misterios pascuales, te pedimos que la fuerza del Espíritu, transforme los dones situados sobre el altar en primicias celestiales de salvación eterna.

Por Jesucristo Nuestro Señor

PLEGARIA EUCARISTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor, nuestro Dios

 

Jesús amigo, Único Pastor del Único Rebaño

que el poder de tu Amor,

toque todo lo que está muerto en nosotros,

por falta de amor y por exceso de odio,

y lo devuelva otra vez a la vida.

 

No cesas de querernos, nos llamas noche y día,

a entrar en tu redil y permanecer junto a Ti

te empeñas en que nos amemos como Tú lo hiciste,

que seamos una sola carne con nuestros esposos y esposas,

como dijo Nuestro Padre el Bendito Día de la Creación .

De ti nos vienen los deseos de cambiar el mundo,

de transformar la vida triste y aburrida,

de dar la vuelta al corazón y rehacer todo.

 

Queremos seguirte, como Pastor de todos

con decisión;

seguir tu manera de vivir, tú forma de tratar a la gente,

la manera como mirabas a los niños,

como cuidabas a los enfermos,

como acompañabas a los solitarios

o buscabas a la oveja perdida.

No cederemos al cansancio, a las dificultades o al aburrimiento.

Uniendo nuestras voces y esfuerzos,

queremos proclamar con nuestra vida los valores del Evangelio,

diciendo sin cesar:

SANTO, SANTO, SANTO...

 

ANTIFONA DE COMUNIÓN

Ha resucitado el Buen Pastor que dio la vida por sus ovejas y se dignó morir por su grey. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LAS COMUNIÓN

Padre Santo, que la recepción del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo nos lleve a las verdes praderas de la eternidad, donde descansaremos felices a tu lado.

Por Jesucristo Nuestro Señor.