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ORACIÓN EN BETANIA

Hola.

Desde hace 9 años hacemos oración carmelitana en una capilla preciosa llamada BETANIA. Ahí apoyados por el Santísimo y la música (mucha de España), hacemos oración por todo el mundo, por Puebla, México y por las intenciones particulares y especiales de cada uno de lo orantes. Les escribo para ofrecerles pedir por sus intenciones todos los viernes de este año. Si así lo desean, por este medio podemos estar en comunión. Tenemos amigos de otros países que se unen, como el P. Juan Solan en Israel; el P. Eugeni en Roma etc., etc. Ojalá podamos tener respuesta de ustedes. Nuestra oración mañana descansará en las apariciones de Jesús y en el salmo 26 que tanto le gustaba a Juan Pablo II Mañana lo pondré con su propia voz.

Un abrazo para ustedes y muchas bendiciones.

Eduardo Saavedra Lozano

Puebla, México

NOTA DEL EDITOR.- Agradecemos a Eduardo Saavedra su ofrecimiento y le vamos a escribir para incluir nuestra “intención” sobre esta Betania de la red que no es otra que permanezca, que siga publicándose y que sirva para hacer el bien a nuestros hermanos.


EL “ESPECIAL” SOBRE JUAN PABLO II

Me ha parecido un gran acierto y una prueba de enorme sensibilidad todas las páginas dedicadas por Betania a recordar, en el tercer año de su fallecimiento, a Juan Pablo II. Fue un gran Papa y una gran multitud de católicos hemos vivido y nos hemos desarrollado durante su pontificado. En esas mismas fechas el actual Papa, Benedicto XVI, afirmó que su camino hacia los altares será muy rápido. Ya es beato el muy querido Juan XXIII. No sé, pero se me ha ocurrido que podrían llegar juntos a la canonización, aunque el Papa Juan sea muy anterior, no importa. No se puede negar que han sido los pontífices más importantes del Siglo XX.

Reciban todos los colaboradores de Betania el reconocimiento de esta mujer argentina, ya abuela, que tiene mucha devoción por el beato Juan XXIII y por Juan Pablo II

Margarita

Tucumán, Argentina.

NOTA DEL EDITOR.- Dicho con sentido del humor, usted doña Margarita, ha puesto en plena carrera hacia la santidad canónica a Juan XXIII y Juan Pablo II. Como usted dice –y estamos de acuerdo—son los dos grandes Papas del Siglo XXI. Y entendemos que la “carrera” suscitada por usted está llena de amor y de reconocimiento a dos grandes personas.


LA “SENSACIÓN” DEL EDITOR.

Ya le había leído al Editor lo que experimentó durante la audiencia pontificia de junio del año 2000. Soy sacerdote de la diócesis de Sevilla, ya con unos cuantos años encima. Y quiero decir que tuve esa misma sensación, cuando en tiempos de Pablo VI estuve en mi primera audiencia. Te inunda la fuerza del Papado y te hace intuir que Cristo, Nuestro Señor, está muy cerca. Y que por eso la Iglesia permanece. Agradezco al señor Gómez Escorial sus palabras ya que han resumido muy bien lo que yo pensé un día, ya lejano, en Roma.

Sigan adelante con Betania hacen ustedes mucho bien

Padre José

Sevilla, España

NOTA DEL EDITOR.- El padre José nos suele escribir de vez en cuando y le agradecemos mucho sus puntos de vista. Y a este editor le llena de alegría que él haya entendido lo que queríamos decir.


UN FIEL DIVORCIADO

Es la segunda vez que escribo a Betania. Soy un católico convencido que ha tenido el infortunio de no ser feliz en mi matrimonio y que, aun en contra de mi voluntad, hube de asumir un divorcio por muchas razones y, entre ellas, por las presiones de mi ex mujer y de nuestras familias, las de los dos. Mi ex esposa ha vuelto a contraer matrimonio. En mi caso, no he buscado, hasta ahora, tal posibilidad porque doy en mi vida un lugar muy importante a mi presencia en la Iglesia católica y a la recepción de los sacramentos. Pero la cosas de la vida te crean nuevas situaciones. Hay una profesora de uno de mis hijos que me produce una enorme ternura por su caso específico –también es divorciada—y por como se entrega a la educación de mi hijo. Hemos comenzado a salir alguna vez y es muy agradable. Tengo la idea de que con ella podría reconstruir mi vida. Ya la vez anterior que escribí, aunque no tenía ninguna perspectiva de tener una nueva pareja, ya examiné la cuestión dramática de los divorciados y vueltos a casar. En este caso me parece que el tema comienza a tocarme más de cerca, aunque no deseo ponerme la venda antes de “sufrir” la herida. Pero pienso que la pastoral con los divorciados debería ser distinta. En la mayor parte de los casos, nadie busca el divorcio. Y lo que es más, en muchos casos, el divorcio lo impone la otra persona o un cúmulo de circunstancias difíciles de evitar. Pienso que sería interesante que desde la perspectiva de personas de fe y satisfechos con el apoyo que da la Iglesia a todo el mundo, pudiera verse de otra forma la pastoral de los divorciados.

Con mi saludo más cordial les agradecería la publicación de este correo. Muchas gracias.

José Antonio Pérez

Madrid, España.

NOTA DEL EDITOR. Sí. Recordamos la anterior comunicación de José Antonio, de la cual debe hacer por lo menos cinco años. Recordamos, asimismo, que se suscitaron una serie de respuestas y hubo varios correos al respecto. Como se sabe la Iglesia católica no autoriza a los divorciados vueltos a casar que reciban los sacramentos y, entre ellos, la Eucaristía. Si alguien desea opinar sobre este tema publicaremos, con mucho gusto, sus correos.