DEL SUFRIMIENTO A LA PAZ

(Hacia una liberación interior)

Por Ignacio Larrañaga

Ediciones San Pablo, Madrid, España

El libro que presentamos hoy es, sin duda, una de las obras de espiritualidad más difundida y como libro, uno de los más vendido en los países de habla española. Ahora la Editorial San Pablo lo publica en España dentro de la colección Horizontes. Ignacio Larrañaga, sacerdote franciscano nacido en España, ha vivido muchos años en Latinoamérica donde ha transcurrido la mayor parte de su dedicación sacerdotal. Es un extraordinario escritor religioso probablemente el más difundido de entre los contemporáneos. Es, sin duda, u maestro de oración que se ha valido del libro para ejercitar una enseñanza oracional de primera magnitud.

Este “Del Sufrimiento a la Paz” se editó por vez primera en Chile en 1984 y ha superado las 17 ediciones lo que nos da idea de su éxito. De todos modos no es fácil acometer una crítica o una reseña, porque lo que se obtiene después de su lectura es profundo, pero muy general. La vida misma es muy general, hay muchas cosas en ellas que abarcan no pocos campos y, entre ellos, está la felicidad y la desventura, el placer y el sufrimiento. Pero, obviamente, el libro es de un católico y además sacerdote, y también seguidor de San Francisco de Asís; y por todo ello, la impronta cristiana, el camino mostrado por Jesús de Nazaret, con radicalidad evangélica, estará presente en el desarrollo de todo el libro.

Tiene cuatro bloques que responden a los títulos “Pórtico”, “Las Fuentes”, “Salvarse” y “Asumir”. El bloque de “Las Fuentes”, es precisamente la descripción de esos males y en “Salvarse” expone con fuerza, maestría y justeza la medicina de la fe cristiana como camino de curación de alivio. No puede negarse que se ofrecen vías y pistas, terapias y consejos oportunos para mejorar el sufrimiento. Y merece la pena leer el libro pausadamente pues en el se pueden encontrar soluciones a cuestiones personales que ni uno mismo esperaba. En fin es un libro cristiano de autoayuda y merece la pena ser leído y aprender de él, para nosotros o para los que nos rodean.

 

Ángel Gómez Escorial