Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

III Domingo de Pascua
6 de abril de 2008

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

El episodio de los discípulos de Emaús es uno de los más bellos de todo el relato evangélico. Lo que debemos pensar es que seamos capaces de reconocer al Señor Jesús cuando camina a nuestro lado. Muchas veces le hemos dejado pasar de largo por nuestra inseguridad, dureza de corazón o por pensar en demasía en las cosas de este mundo, muchas de las cuales apenas tienen importancia.


EXPLICACIÓN PERMANENTE SOBRE ESTOS CUESTIONARIOS

Hemos querido dar un nuevo aspecto –y renovada función—al apartado de los Grupos Betania. Hasta ahora se publicaban una explicación para construir los formularios y luego se adjuntaban unas preguntas –de tres a cinco—con las ideas fuerza para meditar esa semana.

Ahora “vamos a dar hechos” los formularios. Y gracias a los links para imprimir pues ya podrán ser utilizados directamente. Se componen, pues, de las moniciones, las lecturas y un breve comentario litúrgico. Al final, como siempre, las preguntas.

Pero hay un añadido. Vamos a sugerir algunos trabajos de campo para ayudar a los hermanos, en principio referidos al ámbito de Internet. Sería útil que nos fueran comunicando los progresos al respecto.

Los grupos Betania no son otra cosa que unas agrupaciones voluntarias, formadas, en principio, por las personas que forman los equipos de liturgia y que se suelen reunir con alguna antelación para preparar las misas en las que intervienen y también meditar la palabra de Dios. La idea nuestra es ir haciéndolos crecer y, si es posible relacionar.

Para cualquier sugerencia o duda se puede utilizar especialmente el siguiente correo:

betaniamad@yahoo.es


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura de hoy, sacada del Libro de los Hechos de los Apóstoles recoge el primer discurso de Pedro dirigido a los habitantes de Jerusalén, sobre la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret y, sobre todo, habla Pedro de la misión de Jesús como Mesías, pues la esperanza mesiánica estaba muy arraigada entre el pueblo judío. A nosotros nos sirve de esperanza y de alegría por la resurrección del Señor.

S.- Este Salmo 15 era considerado por los judíos de tiempos de Jesús como de religión personal, no ritual. Y expresa una aceptación sin limitaciones y apasionada a Yahvé y lo que significa el Dios Único frente a los ídolos. Para nosotros, hoy, se trata de un canto de esperanza y de confianza amorosa a Dios, Padre de todos y todo.

2.- Seguimos leyendo, en el espacio de la segunda lectura, la primera Carta del Apóstol Pedro. Y en esta primitiva encíclica se recomienda a los contemporáneos del primer Papa de la Iglesia una forma de entender el seguimiento de Cristo, lejos del culto cerrado y formal del Templo y más cerca de lo espiritual que lo de lo puramente formal o ritual.

3.- El Evangelio de Lucas narra el encuentro de Jesús Resucitado con los discípulos de Emaús. Es, sin duda, uno de los más bellos relatos de todos los Evangelios. Y como decíamos en la monición de entrada, ojalá sepamos reconocer al Señor Jesús enseguida, al partir el pan y en el rostro sufriente de muchos hermanos.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 2, 14. 22-33

El día de Pentecostés, Pedro, de pie con los Once, pidió atención y les dirigió la palabra:

--Judíos y vecinos todos de Jerusalén, escuchad mis palabras y enteraos bien de lo que pasa. Escuchadme, israelitas: Os hablo de Jesús Nazareno, el hombre que Dios acreditó ante vosotros realizando por su medio los milagros, signos y prodigios que conocéis. Conforme al designio previsto y sancionado por Dios, os lo entregaron, y vosotros, por mano de paganos, lo matasteis en una cruz. Pero Dios lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte; no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio, pues David dice: "Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. Por eso se me alegra el corazón, exulta mi lengua, y mi carne descansa esperanzada. Porque no me entregarás a la muerte ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia."

Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: El patriarca David murió y lo enterraron, y conservamos su sepulcro hasta el día de hoy. Pero era profeta y sabía que Dios le había prometido con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo; cuando dijo que "no lo entregaría a la muerte y que su carne no conocería la corrupción", hablaba previendo la resurrección del Mesías. Pues bien, Dios resucitó a este Jesús, y todos nosotros somos testigos. Ahora, exaltado por la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo que estaba prometido, y lo ha derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo.

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

SALMO 15

R.- SEÑOR, ME ENSEÑARÁS EL SENDERO DE LA VIDA. (O ALELUYA)

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;

yo digo al Señor: "Tú eres mi bien".

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;

mi suerte está en tu mano. R.-

 

Bendeciré al Señor, que me aconseja,

hasta de noche me instruye internamente.

Tengo siempre presente al Señor,

con él a mi derecha no vacilaré. R.-

 

Por eso se me alegra el corazón,

se gozan mis entrañas,

y mi carne descansa serena:

porque no me entregarás a la muerte,

ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R.-

 

Me enseñarás el sendero de la vida,

me saciarás de gozo en tu presencia,

de alegría perpetua a tu derecha. R.-


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PEDRO 1, 17-21

Queridos hermanos:

Si llamáis Padre al que juzga a cada uno, según sus obras, sin parcialidad, tomad en serio vuestro proceder en esta vida. Ya sabéis con qué os rescataron de ese proceder inútil recibido de vuestros padres: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por nuestro bien. Por Cristo vosotros creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, y así habéis puesto en Dios vuestra fe y vuestra esperanza.

Palabra de Dios


ALELUYA Lc 24, 32

Señor Jesús: explícanos las Escrituras. Enciende nuestro corazón mientras nos hablas


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 24, 13-35

Dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día, el primero de la semana, a una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo:

--¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?

Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le replicó:

--¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?

El les preguntó:

-- ¿Qué?

Ellos le contestaron:

--Lo de Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace dos días que sucedió esto. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues fueron muy de mañana al sepulcro, no encontraron su cuerpo, e incluso vinieron diciendo que habían visto una aparición de ángeles, que les habían dicho que estaba vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron.

Entonces Jesús les dijo:

--¡Qué necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria?

Y, comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas, les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura. Ya cerca de la aldea donde iban, él hizo ademán de seguir adelante; pero ellos le apremiaron, diciendo:

--Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída.

Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció. Ellos comentaron:

-- ¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?

Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:

--Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón.

Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

DAR TESTIMONIO SIN TEMOR

Por David Llena

Tercer Domingo de Pascua de resurrección. El Evangelio nos muestra otro pasaje de la Resurrección de Cristo y ya van tres: Pedro y Juan ante el sepulcro, Tomás en el cenáculo y estos dos discípulos camino de Emaús. Debemos encontrarnos con Jesús resucitado, en la vaciedad del sepulcro, en la incredulidad de Tomás, en la desazón de los otros dos discípulos… pero si no vivimos la experiencia de la Pascua, no estaremos convencidos de esa resurrección. ¿Cómo saber si ya hemos experimentado a Cristo resucitado? Pedro lo dice en su carta que ha sido nuestra segunda lectura: si hemospuesto en Dios nuestra fe y nuestra esperanza, pero más claro se ve en la primera lectura, si somos capaces como Pedro de dar testimonio de esa resurrección sin temor. Todavía estamos lejos de esa radicalidad.


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

ACOMPÁÑANOS EN NUESTRO CAMINO

Queremos pedirte, hoy, Dios Padre que nos enseñes a reconocer a Jesús, el Resucitado, y que junto con Él recorramos el camino de la vida, alimentados con su pan y trabajando para los hermanos más necesitados. Y todos juntos repetimos:

R.- ACOMPÁÑANOS EN NUESTRO CAMINO

1.- Por el Papa Benedicto, por el Obispo de esta diócesis (….) y por nuestro párroco (…) para que ellos reciban ampliamente la gracia del Resucitado y seamos capaces todos juntos en salir al encuentro del Señor Jesús que nos busca.

OREMOS

2.- Por todos aquellos que nuestro país (….) tienen responsabilidades de Gobierno para que tengan presente en todo momento que el sacrificio del Señor Jesús fue por amor y para que hubiera paz y concordia entre todos.

OREMOS

3.- Por los responsables de las economía de nuestro país y de todo el mundo para que busquen caminos de igualdad y prosperidad y que, jamás, favorezcan ese binomio demoníaco: que unos pocos exploten a la mayoría

OREMOS

4.- Por los pobres, los desplazados, los marginados, los rechazados por su raza, religión u opción política para que sientan cercana la justicia de los hermanos que creen en Jesús Resucitado.

OREMOS

5.- Por todas las familias de nuestro país (…) para que vivan en paz, se mantengan firmes en su unidad y vean crecer a sus hijos en paz y en concordia.

OREMOS

6.- Por todos nosotros, presentes en esta eucaristía del Tercer Domingo de Pascua para que el ejemplo de los hermanos de Emaús llegue a arder nuestro corazón de esperanza.

OREMOS

Dios Padre Nuestro, acepta estas súplicas que te presentamos hoy con amor, fe y alegría.

Por Nuestro Señor Jesucristo

Amén


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR

En ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Las cuestiones son las siguientes:

1.- Debemos de meditar la causa de la forma en que Jesús se presentó a los discípulos de Emaús. ¿Por qué lo hizo así?

2.- Desde luego las explicaciones de estos discípulos indicaban que esperaban un triunfo político lleno de esplendor. ¿Pensamos nosotros lo mismo respecto a lo que esperamos a nuestro trabajo en la Iglesia? ¿Esperamos triunfos y aumento de nuestro prestigio personal?

3.- ¿Estudiamos suficientemente la escritura como para dar a nuestra vida una mayor coherencia? Es decir, ¿sabemos lo que la Palabra puede darnos como alimento y sustento de nuestra vida de cristianos?

4.- ¿Reconocemos a Jesús al partir el Pan? ¿Sabemos, o admitimos, que Jesús de Nazaret, por manos del sacerdote, hace el milagro de su presencia en el Pan y en el Vino? ¿Creemos que Jesús permanece siempre esperándonos en la Eucaristía?

5.- ¿Vamos a ser capaces de gritar a nuestros hermanos que hemos visto a Jesús en la Eucaristía, aunque nos haya costado tiempo en reconocerle?


LA MISIÓN

Mostrar al mundo nuestra alegría porque Jesús ha resucitado. ¿Es mucho? No hay que dar testimonio de nuestra fe sin temor.


Nos podéis escribir sobre todo esto de los Grupos, o sobre lo que querais. E, incluso, pedirnos ayuda sobre algún tema concreto. Os repetimos el correo:

betaniamad@yahoo.es