ESPAÑA: RELIGIÓN Y POLÍTICA; POLÍTICA O RELIGIÓN

Tres escenas reales y un chiste van a flanquear este editorial. Las tres escenas se desarrollan en Madrid y el chiste se ha publicado, asimismo, en un diario madrileño. Y de las tres escenas tenemos conocimiento directo. El chiste es público.

La primera ocurre en la cola de un hipermercado. En la caja un cura, ya viejo, de aspecto realmente venerable, tarda en pagar. Hay una devolución o algo así y parece que no lo entiende. La cajera se lo está explicando con tranquilidad y en la fila no hay más allá de tres o cuatro personas. De pronto, un hombre de unos 35 años, bien trajeado, que está en tercer lugar y ha comprado una raqueta de tenis, comienza a gritar al sacerdote:

--¡Venga ya, facha de mierda, termina y deja pasar a la gente normal! ¿Y a que vienes aquí al hiper, a gastarte lo que robas al pueblo? Vete al Vaticano y allí os tendríais que ir todos para hacer menos propaganda a los fachas del PP. ¡Que vengan los de seguridad y se lleven a ese carcamal!

Está rojo de ira. Cuando termina, el silencio es total. No hay mucha gente en el resto de las cajas. Nadie mira a ese energúmeno bien vestido. Nadie dice nada. El sacerdote ha terminado su operación y se dirige a la salida sin mirar hacia atrás. La cajera tiene la mirada baja, no levanta la cabeza.

La otra escena. Misa de una de la tarde en una parroquia de barrio. No hay mucha gente. Tal vez, por el puente de la Inmaculada. Llega la hora de darse la paz. Dos jóvenes –chico y chica—bien vestidos, tambien. Él lleva en la hebilla del PP y ella sobre el chaquetón un pin del Partido Popular, del PP. A su lado, una señora cincuentona de buen aspecto tambien. Sobre el banco un ejemplar del diario “El Pais”. Los jóvenes se aperciben de quien es la dueña del periódico y le niegan la paz a la señora, que se queda con la mano tendida esperando el saludo. Luego, durante el resto de la eucaristía los jóvenes mirarían a la señoría con desprecio y hasta con rabia.

La tercera escena transcurre en la sacristía de una capilla de un colegio grande de Madrid, religioso. Se acaba de celebrar un funeral en el que han concelebrado varios sacerdotes. Uno de ellos, le espeta al otro con voz fuerte:

--La FERE no puede apoyar al Gobierno socialista, ni en la Ley de Educación para la Ciudadanía, ni en las leyes injustas que está programando. Los religiosos españoles os estáis equivocando muy gravemente y no os extrañe que desde la Conferencia Episcopal se esté intentando fundar otra “FERE”, menos de izquierdas, menos politizada. Os estáis equivocando muy gravemente.

Y el religioso, todavía con el alba puesta, y sin saber muy bien de que le están hablando se ha quedado inmóvil sin saber muy bien de por donde le viene ese ataque. El que lo pronuncia, cura diocesano, ha sido muy amigo suyo y jamás se había manifestado antes así…

El chiste es el humorista Forges. Lo ha publicado recientemente el ya citado diario “El Pais”. En el dibujo se ve un hombre sentado, dormido, y lleno de telarañas. El epígrafe dice: “Un católico esperando que el Concilio Vaticano II vuelva al Vaticano”.

LAS ESCENAS

En la primera escena habrá que convenir que ese individuo, fuera o no de izquierdas, era un energúmeno y algo raro le debía ocurrir. Tal vez llegara tarde al partido de tenis. Pero él no conocía, de ningún modo, las simpatías políticas del sacerdote mayor, atascado en la caja. Por edad, tal vez, podría más progresista que el individuo de la raqueta. Y lo era.

En la segunda escena, hay que decir que la señora en cuestión había comprado El Pais ese domingo por razones varias. Y una de ellas porque incluían cupones que hacerse, después, con un electrodoméstico o un DVD; aunque, a veces si, el ABC o El Mundo. Los jóvenes tuvieron una respuesta muy dura, muy alejada del cristianismo, al dejar a esa señora con la mano extendida simplemente porque esa mañana había comprado El País. Los dos jovencitos de la historia posterior eran poco cristianos, malos hermanos, sin duda. Y desde luego unos maleducados.

En cuanto a la tercera historia, pero ¿que pasa con la Federación Española de Religiosos? ¿Discrepa con la Conferencia Episcopal? ¿Con toda la Conferencia Episcopal? ¿Pretende hacer la CEE otra FERE? No, claro que no. Suponemos que no. Ni tampoco parece probable una unanimidad sociopolítica de los religiosos españoles y que, además, esta esté en contraposición con la totalidad de pareceres sociopolíticos que profesan los obispos españoles y los miembros de sus presbiterios.

El dibujo de Forges podría ser ingenioso, pero nos parece exagerado. ¿Ha abandonado el Vaticano el Concilio Vaticano II? ¿Le hace falta volver a él? Pero, tal vez, exprese la idea de que los aires renovadores que trajo el Concilio ya ni fluyen. Y sí hay un buen número católicos que, sin ser demasiado “progres” creen que se ha abandonado el Concilio, lo cual no es exacto. Claro que también hay que quieren que se convoque un Vaticano III, ¿para derogar el anterior o para corregirlo o aumentarlo?

EL CRISTIANISMO NO ESTÁ EN ALZA

Pero las tres historias narradas –el chiste es solo una adenda—demuestran que el cristianismo no está en alza en España. Ni su fraternidad, ni su amor, ni su delicadeza. Suena todo a política. Y que esté muy politizado un ejecutivo jugador de tenis, o dos jovencitos, casi adolescentes, tiene una importancia relativa. Pero que lo esté un obispo, o que haya un gran número de sacerdotes que solo piensan que el catolicismo ha de fluir cerca de los partidos conservadores, pues no está tan bien. Cuando uno se enamora de Jesús de Nazaret la política al uso parece irrisoria, aunque es obvio que todo ciudadano debe utilizar y servir a la comunidad desde sus derechos políticos. Y es lógico que el pensamiento de Jesús de Nazaret pueda –y deba—influir en los planteamientos políticos de muchos. Sin embargo, lo malo sería que hubiera uno, o dos, o tres, o más “pensamientos –diferentes por tanto-- de Jesús de Nazaret”. Eso claro sería una locura y utilizando palabras del propio Jesús sería un reino dividido…

Lo que ocurre es que resulta muy difícil concretar las ideas de Jesús, el Señor, en términos políticos. Nadie en política reza por sus enemigos o adversarios. Y la frase de “al adversario ni agua”, no es de Jesús, claro. Ni las causas terceras, ni las verdades a medias, creemos que ni siquiera las mentiras piadosas, ni el mal menor, ni cosas parecidas.

LOS ENEMIGOS

¿Tienen enemigos los seguidores de Jesús de Nazaret? Si, claro. En Asia, cercana y lejana, los están matando. Y, por ejemplo, en Cuba no lo tienen fácil. Ahora parece que la Iglesia y el Estado mexicano han chocado. El repertorio es largo desde luego. ¿Y en España? Lo hemos referido ya alguna vez. El triunfo del candidato socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, vino acompañado de muchos rumores respecto a que rompería el Concordato con la Santa Sede y que se terminaría con la financiación estatal de la Iglesia. Sectores del PSOE no negaban que existía el deseo de romper ese acuerdo diplomático y algunos sectores católicos y del PP se encargaron de amplificar el ruido. Los nuevos acuerdos de financiación de la Iglesia hasta el 0,7 por ciento del Impuesto de la Renta, para los contribuyentes que lo consignen, marcando el recuadro “ad hoc” en los formularios de la declaración llegaron mediante el consenso y donde, al parecer, las dos partes quedaron satisfechas. Fuentes gubernamentales y diplomáticas aseguran que no habrá ruptura del Concordato y la relación, gracias a la gestiones de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, entre Gobierno e Iglesia atraviesa un momento mejor. Aunque las leyes respecto al matrimonio homosexual y la modalidad del llamado “divorcio express” produce muchas diferencias.

Algunos dicen ahora que el Gobierno de Zapatero ha rebajado la presión contra la Iglesia exclusivamente por razones electorales. A finales de este mes de diciembre se disolverán las Cortes españolas (Congreso y Senado) y se inicia un periodo electoral que terminará el 9 de marzo de 2008 con unas nuevas elecciones generales. Pudiera ser, por tanto así; o no serlo. De todos modos si se junta la religión con las adscripciones políticas todo es más difícil. Y aunque ahora hay muchos católicos –y probablemente tambien obispos y presbíteros—que son más partidarios del Partido Popular habrá que recordar que la relación del Gobierno de José María Aznar con la Iglesia no fue tampoco buena y que las cuestiones chirriaban muchísimo. La legalización de la píldora del día después, ocurrida en tiempos del anterior gobierno trajo un gran desencuentro y no pocos insultos ---se podían leer en los periódicos y escuchar en emisoras de radio-- contra, por ejemplo, el presidente del Gobierno y muy especialmente contra su esposa, Ana Botella. Tal vez, hoy la cercanía al PP sea un efecto de la doctrina del “mal menor”, que sin duda, como lo de la mentira piadosa, tiene mucho de cinismo.

LA MEJILLA Y EL GARROTE

Terminamos, ninguna actitud impropia de un cristiano puede presidir acto político alguno, ni siquiera como un mal menor. La honradez a la hora de juzgar y catalogar a los otros hermanos debe ser la impronta más generalizada. Los cristianos no pueden ser provocadores de violencia. Y si no es posible poner la otra mejilla, será importante no tomar el garrote. Se cumplen este 2007 los cien años del nacimiento del Cardenal don Vicente Enrique y Tarancón. A lo mejor ahora está siendo “canonizado” por algunos clérigos “progresistas” –tal vez por aquello tambien del “mal menor”—, que en sus años de ejercicio como obispo y presidente de la Conferencia Episcopal le hicieron mucho daño. No importa. Pero él supo aglutinar concordia en torno a religión y política y dar una gran lección evangélica. Tampoco hoy será santo de la devoción de otros muchos que le acusan de “neutral” y de “tibio”. Claro eso no era conocer a don Vicente. No perdamos, pues, nuestra condición y esencial de cristianos, que se define en algo tan conocido como lo de amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. Y, sobre todo, no olvidemos una cosa los políticos –todos—querrán manipular a los católicos, porque eso, sin duda, suma votos. Y lo católicos deben votar, pero no deben dejarse manipular.