1.- EL DOMUND

Esa obligación que nos hemos marcado de no repetir textos, de que nuestra colección de ediciones anteriores ha completado todos los domingos de los tres ciclos, nos marca escribir nuevas cosas, cuando –pensamos—que las anteriores estaban muy bien, claro que para los lectores con muchos años de asistencia a nuestras páginas les podía resultar todo un poco ya visto o conocido.

Y en cuanto al DOMUND pues decir que en los últimos tiempos la sección española de la Obra Pontifica de Misiones, la OMP, está realizando un esfuerzo de difusión de la jornada con gran calidad y eficacia. El reparto de material, tanto para parroquias, como para medios de comunicación, es excelente, destacando –por ejemplo—un completo CD que contiene material grabado para su uso en emisoras de radio y televisión con testimonios de mucha importancia: misioneros que han pasado su vida en tierras de misión y, tambien, las palabras de monseñor Francisco Pérez, el obispo que dirige la OMP

OBRA MUY QUERIDA EN ESPAÑA

Otra cosa digna de tener en cuenta es que España es uno de los primeros países del mundo en aportar medios económicos y humanos a la evangelización en tierras lejanas. ¿Qué quiere decir esto? Pues que nuestra nación envía una gran cantidad de misioneros a otras tierras y que el nivel de donaciones aquí es muy alto. En todas las diócesis hay una delegación de misiones, con un funcionamiento muy activo y, asimismo, esas diócesis tienen “zonas de misión” que cuidan muy directamente. Es probable que esa importancia y proliferación del hecho misionero se deba a cierto ambiente de nuestro pasado próximo. En efecto, la visión de las calles españolas con pequeños pidiendo donativos con una huchas que llevaban las figuras de un negrito, un chino o un piel roja, con sus plumas y todo, pues ha tenido que quedar muy marcado en las conciencias de muchos. Hoy, obviamente, las huchas se han cambiado, pero todavía hay muchos niños y jóvenes pidiendo por las calles. Está bien.

PEDIMOS APOYO PARA EL DOMUND

Betania mismo elige, siempre, en esta idea de apoyo a la jornada, para la ilustración de su primera página –que para nosotros es como un editorial—el cartel anunciador del DOMUND, que este año 2007 tiene como eslogan “Dichosos los que creen”, excelente frase con especial sonido de bienaventuranza. Y lo que queremos pedir a nuestros lectores que, en la medida de lo posible, apoyen esta idea y esta jornada. Responde al llamamiento de Cristo Jesús, nuestro Señor, que nos envió a todos a enseñar su Palabra hasta los confines del mundo y de la creación.

 

2.- LA RED, LAS COSAS BUENAS Y LAS COSAS MALAS

Creemos, muy sinceramente, que Internet –la Red—es una bendición de Dios. Nunca el genero humano había contado con un medio de difusión y de almacenamiento de datos de tanta importancia y tan difundido gracias a su bajo coste. Betania sólo ha vivido en Internet. Y parece obvio que, aunque en la primera idea del Editor, era sacar una revista religiosa impresa, eso no hubiera sido posible. Betania va a cumplir once años el sábado, día 1 de diciembre, víspera del Domingo I de Adviento. Y eso nos ha hecho estar muy presente en la marcha y evolución de la Red.

LOS MALOS CORREOS

Muchas veces hemos aludido a lo bueno y a lo malo de la Red. Y, como en la vida, real conviven el mal y el bien, como el trigo y la cizaña, hasta el día que el Buen Dios quiera segar toda la mies. Hoy queremos referirnos a la terrible contaminación de los correos electrónicos. Y no es tanto la primera idea de los spam, de los correos basura, que pretendían venderte algo que tú no habías pedido. Lo malo ahora es el engaño, el fraude, el robo, que se producen a partir de los correos electrónicos. De todos es sabido el intento de robo al querer conseguir los datos de las cuentas bancarias, o las claves de acceso a la operatividad de las tarjetas de crédito. Ahora, lo último es ofrecer un empleo, de fácil obtención, en una época en la que todo el mundo está necesitado de trabajo. Hay dos modalidades, una en la que exigen también datos bancarios y otra que solicitan llamar a un número presuntamente gratuito que es todo lo contrario. Para colmo el otro día recibimos una oferta de donación para Betania de una señora viuda de un presunto hombre de negocios centroamericano, con el modelo, del llamado “fraude de los nigerianos”, que no es otro que para liberar una importante cantidad de dinero –de varios millones de euros o dólares—hace falta enviar una cantidad previamente. Este correo desde luego iba personalizado para Betania. ¡Toma ya!

En fin, en Betania se están recibiendo –y es, digamos, una curiosidad—entre las 13 horas y las 18 horas, unos 400 correos con esas ofertas de empleos, todos en inglés y destinados, parece, al público de Estados Unidos. Pero, claro, cuatrocientos correos –o más—son muchos. Es obvio que la inutilidad de esos envíos es manifiesta para con nosotros, pero supone una cadencia muy importante: serán millones de envíos cada día, según lo visto aquí. Bueno, hay alguna otra cosa más divertida, como, por ejemplo, también en el caso de Betania, el envío desde Argentina de las ofertas más singulares que van desde puertas blindadas hasta artilugios electrónicos –por cierto un poco pasados de moda—y mil y uno “compilados” en CD de las cosas más diversas, desde direcciones de correos, probablemente tan inútiles, como puede ser la nuestra, hasta direcciones del censo argentino o felices fines de semana de dos días a casi diez mil kilómetros de distancia. Pero estos no son, al menos, fraudes, son inútiles para quien los envía y para quien los recibe.

HA CAMBIADO NUESTRAS VIDAS.

Sobre la base de Internet se ha instalado una delincuencia organizada, que, según impresiones de Naciones Unidas, seguirá creciendo, sin que sea posible luchar en profundidad con ellas. Es cierto, por ejemplo, tambien, que cuando se tiene un buen anti-spam, pues la molestia es mínima, salvo la necesaria revisión por si el celoso y eficaz anti-spam se equivoca. Es cierto que en la vida hay que ser precavidos, pero la pena es que en un medio tan notable y útil como es Internet estemos “rodeados” de tanto malvado y delincuentes. Bueno, afortunadamente, y como decíamos al principio, Internet es una bendición de Dios y ha cambiado nuestras vidas. Tendremos que aumentar nuestra sagacidad para evitar a los malos, al Malo.