CON LA PARTICIPACIÓN DE LOS LECTORES

Por Ángel Gómez Escorial

Continúa el rosario de opiniones sobre el futuro de Betania que agradezco mucho. Se están publicando en la sección de Testimonios. Está lo plateado por Anxo Pazos que da, en esta ocasión, una gran lección de conocimientos de la red y añade soluciones técnicamente posibles. Son muy interesantes las reflexiones de Anxo y aconsejamos leer también las de la semana anterior, tanto las suyas, como otras, en nuestra colección de las ediciones anteriores. César Flórez Uría, nuestro gran amigo de Buenos Aires, produce un texto con mucho sentido común que, desde luego agradezco. Pero hay una reflexión de un joven lector de México que me ha llamado mucho la atención. Viene a decir que no es tan importante la permanencia de Betania, que en la Red hay muchas cosas y que si los lectores no encuentran nuestra página lo que buscan, ya lo harán en otro lugar. Pues es verdad. Por tanto no es malo aplicar a este proceso una buena dosis de humildad.

Yo quiero reiterar que como Betania nunca se ha planteado como un negocio, o como un medio convencional, lo que cada vez resulta más atractivo es considerar que, a partir de esta página, podríamos constituir una “familia de fe. Y eso es muy atractivo. Está claro que en esto, como en otras muchas cosas, la iniciativa es mía y que debería seguir lanzando ideas. Es muy bueno –para mi fundamental—que los lectores opinen. Creo que las aportaciones de todos pueden ayudar a encontrar mejores soluciones.

Quería haber dado en esta semana algunos cambios en la sección de Grupos Betania para que fuera ahí donde se fueran recogiendo las novedades y las posibilidades de trabajo en común de los lectores de betania interesados en que la página sirva de soporte para relación y apostolado, pero verdaderamente nos faltan todavía muchas opiniones y es bueno esperar. Continuamos esperando más comunicaciones y más preguntas. En este número, por ejemplo, hay tres comunicaciones que merecerían la pena ser comentadas, la de Anxo Pazos, la de Cesar, de Buenos Aires y la que escribe el joven estudiante de leyes, Fernando Ruiz, de México. Cito en último lugar el correo del Padre Luis, de Granada, que dice que si no quiero seguir con Betania, pues que la venda, que seguro que hay gente interesada en su compra. Me ha dejado un poco perplejo, nunca había pensado en vender Betania. Tal vez, también, nunca he pensado en dejar de hacer Betania…