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LA ASOCIACIÓN DE FIELES

Estimado Ángel Gómez:

Le escribo para hacerle un par de comentarios sobre Betania. El primero sobre la asociación de fieles. En el número especial de verano dice que las asociaciones de fieles están "incardinadas en una diócesis", aunque Betania podría tener asociados en todo el mundo. A decir verdad, eso no es totalmente exacto. Las asociaciones pueden ser universales, nacionales o locales y necesitan aprobación de la Santa Sede, Conferencia Episcopal o diócesis, respectivamente (según el canon 312 del Código de Derecho Canónico). Cosa distinta es que para la erección de la misma en una diócesis (aunque la asociación sea universal o nacional) siempre necesita del permiso del obispo.

O sea que en lo más práctico para empezar sería crear efectivamente una asociación diocesana (supongo que en Madrid). Ahora bien, si hay "grupos Betania" en distintos sitios y se reúnen de forma estable, yo sugeriría que se conviertan en secciones distintas de la asociación y, de esta manera, sería más apropiado en el futuro crear una asociación nacional, cuyos estatutos deben ser aprobados por la Conferencia Episcopal, y cada sección tendría estatutos diocesanos, cuya aprobación debe ser dada por la diócesis correspondiente.

Para crear la asociación, hay dos posibilidades: puede partir de cero o estar "apadrinada". Primera: puede surgir como una nueva entidad, se redactan los estatutos, se dialoga con los posibles miembros y se presenta para su aprobación. Segunda: una asociación ya creada acepta su afiliación. En el primer caso la asociación gozaría de amplia libertad. En el segundo, de un "paraguas", con una estructura ya creada.

Destaco la segunda posibilidad por lo siguiente: si Betania se presenta como una ekklesía dentro de la Iglesia católica para extender el Evangelio por internet, debe tener sus ministros, no es una comunidad ácrata, ha de tenerpastores con suficiente formación teológica y pastoral. En ese caso debería poder incardinar clérigos (como ya le apunté en un correo electrónico hace algunas fechas) y esa facultad actualmente no es fácil de conseguir de la Santa Sede de manera inmediata. Pero sí hay órdenes terceras religiosas, como los carmelitas calzados, que tienen esa facultad. Si Betania se constituye en asociación y se afilia a una de ellas, es cierto que perdería un poco de libertad, pero ganaría una estructura. Ya sé que ésta no es la única forma de atender pastoralmente una asociación (con clérigos propios), pero me seduce la idea. De hecho, existe actualmente el pensamiento de que los movimientos eclesiales (neocatecumenales, comunidad de San Egidio, etc.) deban tener sus propios pastores, en lugar de pedirlos "prestados" a las diócesis. Espero que estas reflexiones le ayuden a desarrollar la idea de la asociación para Betania.

LA SECCION DE PLEGARIAS

El segundo comentario es más concreto y se refiere a una de las secciones de la página. Concretamente a la sección de "plegarias". En ella se suele introducir el texto de un prefacio para la misa. Soy consciente de que no es fácil crear nuevas oraciones y su autor invertirá parte de su tiempo en escribirlo. Los textos contenidos en ese prefacio tienen relación con el tema de la liturgia, y eso es de agradecer sinceramente. Ahora bien, por lo general son sólo oraciones de petición, como si fuese una prolongación de la oración de los fieles, por así decirlo. Y el sentido del prefacio no es ese. El prefacio es una introducción a la plegaria eucarística, cuyo origen se remonta a la plegaria de bendición judía (la misa también es una "comida", con su bendición). Por eso, su tono y contenido son de bendición y de acción de gracias en la liturgia romana desde los orígenes, por lo que yo sé. Si se consulta el misal, se podrá ver ese tono y contenido en todos los prefacios oficiales. La conclusión del prefacio es el "Sanctus", un himno también de tono bendicional explícito ("Bendito el que viene en nombre del Señor", por ejemplo). Por todo lo dicho, entiendo que una oración de petición en ese sitio está fuera de lugar. No juzgo ni el contenido ni la intención de los prefacios sugeridos en Betania. No se me tome como crítica personal. Digo simplemente que esas oraciones no son "prefacios" en el sentido litúrgico del término. Yo sugeriría que esas oraciones se conviertan en bendición y acción de gracias, con textos sacados de la Sagrada Escritura, en la medida de lo posible.

Muchas gracias por su atención y por la labor que hace al frente de Betania. Espero que esté pasando unas agradables y merecidas vacaciones.

Un saludo en el Señor.

Anxo Pazos

Galicia, España

NOTA DEL EDITOR.- Nada que decir a los comentarios de Anxo Pazos. En cuanto a la cuestión de plegarias, sabemos que el contenido es imperfecto pero está siendo visto por muchos lectores. En ese sentido no sabemos si aplicaran todo a la celebración de la Misa.


OCTAVO MANDAMIENTO: NO DIRAS FALSOS TESTIMONIOS,NI MENTIRAS.

Recuerdo con cariño, aquel joven, buen amigo y compañero de Instituto, que por problemas familiares, tuvo que interrumpir sus estudios, para intentar buscar un empleo, que con gran esfuerzo, logró en la banca. Nos veíamos con mucha frecuencia y pasábamos largos ratos sumidos en profundas y reflexivas charlas. En sus ratos de ocio, intentaba conocer al mundo y a los hombres. Deseaba ardientemente, vivir en la verdad, respetando y dando testimonio de ella, e intentando distinguir lo verdadero de lo falso.

Descubrir, el amor de los enamorados, el esmero en escoger amigos o el delicado cuidado al tomar un compromiso religioso o político. Y todo ello, en el marco de un mundo, donde por desgracia, impera la hipocresía, la mediocridad, las falsas verdades y la mentira.

Han pasado los años y aquel joven empleado de Banca, se ha convertido en Sacerdote, que seguirá buscando esa Verdad, en el conocimiento que Dios quiere enseñarnos y en las palabras y actos de sus más humildes servidores.

Con gran ilusión, acepto su invitación a participar en la celebración de su primera Misa, en su pequeño pueblo manchego, con la gran lección de amor, que nos brindan sus padres, sencillos, humildes, pobresmuy pobres,que solo pueden regalar a su hijo, en este día tan especial, un beso y aquel ruego, realizado después de recibir la Eucaristía de manos de su hijo: “Sé bueno, ofrece fiel testimonio siempre de la verdad, ama a todo elmundo y sobre todo a Dios. Haz el bien, reza y comparte todo lo tuyo con los demás “.

Después de esta experiencia, en ese pequeño pueblo donde resplandece la honradez yla verdad y por supuesto donde no tiene cabida la mentira,uno, tiene la sensación de que todas las notas que ha ido recopilando para escribir sobre este octavo Mandamiento, han perdido fuerza literaria.

Y ante esta inquietud, conmi amigo convertido en siervo de Dios y de su Iglesia, encontramos en la Biblia, pasajes, proclamando que Dios y su Ley son la única fuente de toda verdad.

Y puesto que Dios es veraz, nos dice el Antiguo Testamento (cf. Sal. 119,30. 119,90.142) los miembros de su pueblo, son llamados a vivir en la verdad. No serás falso y dentro de los falsarios, incluye a los hipócritas, a los envidiosos y a los resentidos. Despreciarás la mentira sobre todas las cosas y no difamarás ni atentarás contra la dignidad personal.

Así mismo, el Nuevo Testamento nos advierte, que no seamos sepulcros blanqueados, que tienen buena apariencia, pero quepor dentro están llenos de huesos con toda clase de podredumbre (Mt. 23,27). Y el mismo Jesús, nos dice, que seguirle es vivir del Espíritu de la verdad (Jn. 14,17) ynos ofrece la gran prueba de veracidad, cuando ante Pilatos proclama que ha venido al mundo para dar testimonio de la verdad (Jn.18,37).

De igual modo, el Catecismo de la Iglesia Católica, nos aclara que hemos de revestirnos del hombre nuevo creado en la justicia, en la virtud y en la verdad, mostrándonos verdaderos en nuestros actos y palabras y evitando la simulación y la hipocresía. Debiendo guardar el respeto a la vida privada, cumpliendo las leyes morales y los derechos legítimos a la dignidad humana.

Antes, de nuestra despedida, mi viejo amigo, nuevo hombre de Dios, me confiesa su amor al mundo, mientras nos fundimos en un abrazo:Yo creo ante todo en Dios, en Cristo y en el Espíritu Santo. Pero también creo y tengo una fe ciega en la bondad y en los valores del mundo. Si dijera lo contrario, estaría faltando a la verdad, y éso nunca, es perdonable.

Por ello, debemos disculpar, a aquellos indiscretos enemigos de casi todo. Alos inventores de bulos y rumores, a los lanzadores de insidias, a los que intentan dañar la reputación y el honor de otros, con juicios falsos, alos hipócritas y a los mentirosos.

De cualquier modo, lo más importante que hemos de hacer, es pedir a Dios por ellos, con caridad, con amor y con humildad, para no olvidar, que la verdad es bella por sí misma y que de decirla, nunca nos arrepentiremos.

José Guillermo García Olivas

Madrid, España

NOTA DEL EDITOR.- Una semana más damos otro artículo de José Guillermo que, como siempre, esperamos que sea del interés de nuestros lectores.


SOBRE LOS CORREOS DEL VERANO

Creemos que algunos correos podrían haberse extraviado por las vicisitudes del verano. Si algun lector observa que no hemos publicado alguno de sus testimonios le pediriamos que los repetiera. Gracias.