Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

 

 

Domingo XI del Tiempo Ordinario
17 de junio de 2007

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

Lo hemos dicho muchas veces, en el tiempo ordinario, la Iglesia y los cristianos alcanzamos, en la fe, nuestra velocidad de crucero. La biografía de Cristo nos va llegando plena y completa. Y hemos de contemplar esa vida como vínculo y vehículo de salvación. Jesús, hoy, también nos habla de amor


EXPLICACIÓN PERMANENTE SOBRE ESTOS CUESTIONARIOS

Hemos querido dar un nuevo aspecto –y renovada función—al apartado de los Grupos Betania. Hasta ahora se publicaban una explicación para construir los formularios y luego se adjuntaban unas preguntas –de tres a cinco—con las ideas fuerza para meditar esa semana.

Ahora “vamos a dar hechos” los formularios. Y gracias a los links para imprimir pues ya podrán ser utilizados directamente. Se componen, pues, de las moniciones, las lecturas y un breve comentario litúrgico. Al final, como siempre, las preguntas.

Pero hay un añadido. Vamos a sugerir algunos trabajos de campo para ayudar a los hermanos, en principio referidos al ámbito de Internet. Sería útil que nos fueran comunicando los progresos al respecto.

Los grupos Betania no son otra cosa que unas agrupaciones voluntarias, formadas, en principio, por las personas que forman los equipos de liturgia y que se suelen reunir con alguna antelación para preparar las misas en las que intervienen y también meditar la palabra de Dios. La idea nuestra es ir haciéndolos crecer y, si es posible relacionar.

Para cualquier sugerencia o duda se puede utilizar especialmente el siguiente correo:

betaniamad@yahoo.es


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- Nuestra primera lectura procede del Libro Segundo de Samuel donde el profeta Natán trasmite el mensaje de Dios sobre el pecado del Rey David. Pero David se arrepintió y de la generosidad del Señor llegó el perdón. Y David recuperó la alegría.

S.- El salmo 31 tenía sentido penitencial para los judíos contemporáneos de Jesús y lo tiene para nosotros los cristianos. Era el salmo preferido por San Agustín, porque narra muy bien el gozo que llega tras la confesión y el arrepentimiento.

2.- San Pablo, en la segunda lectura –que procede de la Carta a los Gálatas—nos habla de la doctrina de la justificación. Pero, sobre todo, es una maravillosa confesión de que siempre Cristo vivió en Pablo como, si se lo permitimos, el Señor vivirá en cada uno de nosotros.

3.- Es uno de los relatos más bellos y bien narrados de San Lucas. El episodio del banquete con el fariseo Simón, muestra toda esa realidad difícil que Jesús vivía con el hostigamiento y la enorme susceptibilidad de los fariseos. Pero en medio de un banquete poco amble, y falto de amabilidad, surge una prueba de amor, que purifica el ambiente y a las personas tambien. El amor lo limpia todo.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL 12, 7-10. 13

En aquellos días, Natán dijo a David:

--Así dice el Señor, Dios de Israel: "Yo te ungí rey de Israel, te libré de las manos de Saúl, te entregué la casa de tu señor, puse sus mujeres en tus brazos, te entregué la casa de Israel y la de Judá, y, por si fuera poco, pienso darte otro tanto. ¿Por qué has despreciado tú la palabra del Señor, haciendo lo que a él le parece mal? Mataste a espada a Urías, el hitita, y te quedaste con su mujer. Pues bien, la espada no se apartará nunca de tu casa; por haberme despreciado, quedándote con la mujer de Urías."

David respondió a Natán:

--¡He pecado contra el Señor!

Natán le dijo:

--El Señor ha perdonado ya tu pecado. No morirás.

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

SALMO 31, 1-2. 5. 7. 11

R.- PERDONA, SEÑOR, MI CULPA Y MI PECADO.

Dichoso el que está absuelto de su culpa,

a quien le han sepultado su pecado;

dichoso el hombre a quien el Señor

no le apunta el delito. R.

 

Había pecado, lo reconocí,

no te encubrí mi delito;

propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,

y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R.-

 

Tú eres mi refugio, me libras del peligro,

me rodeas de cantos de liberación.

Alegraos, justos, y gozad con el Señor;

aclamadlo, los de corazón sincero. R.


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS GÁLATAS 2, 16. 19-21

Hermanos:

Sabemos que el hombre no se justifica por cumplir la Ley, sino por creer en Cristo Jesús. Por eso, hemos creído en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe de Cristo y no por cumplir la Ley. Porque el hombre no se justifica por cumplir la Ley. Parala Ley yo estoy muerto, porque la Ley me ha dado muerte; pero así vivo para Dios. Estoy crucificado con Cristo: vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí. Y, mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí. Yo no anulo la gracia de Dios. Pero, si la justificación fuera efecto de la ley, la muerte de Cristo sería inútil

Palabra de Dios


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 7, 36-8, 3

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo:

-- Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora.

Jesús tomó la palabra y le dijo:

--Simón, tengo algo que decirte.

Él respondió:

--Dímelo, maestro.

Jesús le dijo: ---Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?

Simón contestó:

--Supongo que aquel a quien le perdonó más.

Jesús le dijo:

--Has juzgado rectamente.

Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón:

--¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama.

Y a ella le dijo:

--Tus pecados están perdonados.

Los demás convidados empezaron a decir entre sí:

--¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?

Pero Jesús dijo a la mujer:

--Tu fe te ha salvado, vete en paz.

Después de esto iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.

Palabra del Señor.


COMENTARIO LITÚRGICO

AMOR Y MISERICORDIA

Por David Llena

Volvemos al tiempo ordinario. Y el tema que nos presentan las lecturas de este domingo es el Amor de Dios frente al pecado de los hombres, y como nosotros debemos responder con amor y fe a esa intervención de Dios en nuestras vidas. La primera lectura narra el pecado de David y como tras el arrepentimiento del pecador viene el perdón de Dios. El salmo canta el gozo del pecador al verse libre de su pecado. Siguiendo este hilo vemos como Jesús reconoce en nuestros gestos el amor que le devolvemos cuando somos cubiertos con su misericordia. Y remata S. Pablo diciéndonos que el desencadenante de toda esta acción de Dios es creer en Cristo Jesús. La fe en Cristo, abre la puerta a su salvación y nuestra respuesta ha de ser en consonancia. Luego nuestras buenas obras son reflejo de nuestra fe en Dios, no nos salvan pero nos indican si estamos en la buena dirección.


Las preguntas del Editor

En ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Las cuestiones son las siguientes:

1.- Siempre impresiona esa frase que dice; “al atardecer de la vida nos examinarán de amor”. Y como se dice en una de las homilías de esta semana deberíamos estar dispuestos a ser examinados de amor todos los días y que no nos suspendieran.

2.- Hay una frase en la liturgia de la Vigilia Pascual que habla de esa gran culpa que ha merecido tanto amor en el perdón. Cuando Dios nos perdona volvemos a la felicidad plena. Pero, ¿nos arrepentimos honradamente o pasamos un trámite obligado y necesario para no sentirnos fuera de la Iglesia?

3.- San Pablo impresiona con ese convencimiento que es Cristo quien vive en el. ¿Podemos nosotros decir lo mismo? ¿Queremos, de verdad, que Cristo esté dentro de nosotros?

4.- Es cierto, y necesario, que hemos de amar a los hermanos como a nosotros mismos. ¿Pero nos amamos a nosotros mismos? ¿No somos a veces enemigos de nosotros mismos? ¿Hemos de comenzar a amarnos y no hacernos tanto daño?


LA MISIÓN

Con paciencia e, incluso, sin pretender que todavía vayan a catequesis: ir acercando a los niños a la iglesia, al templo. Poco a poco. Probablemente como un juego. Y no olvidéis aquella frase de Jesús: “Dejad que los niños se acerquen a mi”


Nos podéis escribir sobre todo esto. E, incluso, pedirnos ayuda sobre algún tema concreto. Hemos recibido varios correos en las últimas semanas. Como de costumbre los publicamos y damos respuesta en la sección de Testimonios. Os repetimos el correo:

betaniamad@yahoo.es