Domingo XI del Tiempo Ordinario
17 de junio de 2007

Misa Familiar

Prepara: Javier Leoz


Objetivo: nuestra conciencia de pecado nos trae el amor de Dios

Idea: el amor brindado a Dios…vale mucho


1. MONICION DE ENTRADA

Buenos días a todos. Venimos, después de haber celebrado la gran festividad del Corpus Christi, a esta Eucaristía dominical.

¿Os habéis parado a pensar alguna vez en qué no somos fieles a Dios? Hoy, en el evangelio, vamos a escuchar una lectura muy sugerente: una mujer tenía muchos fallos, pero supo amar con pequeños detalles a Jesús. Eso, amigos, le trajo el perdón del Señor.

Iniciemos esta eucaristía y pidamos al Señor que nos ayude a finalizar el curso pastoral y también el académico, derramando el perfume de nuestras buenas actitudes allá donde estemos. Nos ponemos de pie.

2. PENITENCIAL

a) La soberbia nos aleja de Dios. No somos tan buenos ni tan perfectos como aparentamos. Señor ten piedad.

b) La cerrazón nos impide ver y saber lo que somos y otros ven y saben de nosotros. Cristo ten piedad.

c) Nuestros juicios, a veces, pueden hacer daño a terceras personas. ¿Cómo tratamos a los que nos rodean? Señor ten piedad.

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Hoy, las lecturas, tienen un denominador común: el arrepentimiento, la fe y el amor de Dios, son tres notas que aparecen en ellas. Pidamos al Señor que, su Palabra, nos ilumine y descubramos el gran corazón perdonador de Dios.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

1. Para que la Iglesia sepa presentar el perdón de los pecados como una liberación de las personas y como un don y regalo de Dios. Roguemos al Señor.

2. Por todos nosotros. Para que, como cristianos, seamos una imagen clara de acogida, comprensión y paz. Roguemos al Señor.

3. Por todos los que ostentan el poder. Por los gobiernos. Para que sean servir con humildad, y no con humillación, a todos los ciudadanos. Roguemos al Señor.

4. Por todos los que tienen defectos y no se dan cuenta; por aquellos que pecan y no sólo ven los pecados de los demás. Para que Cristo les haga ver la luz verdadera. Roguemos al Señor.

5. Por los que estamos aquí reunidos; Para que hablemos con respeto; para que no ofendamos con nuestras palabras; para que nos corrijamos con amor y no con odio o venganza. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

a) Con este frasco de perfume queremos simbolizar nuestro deseo de “perfumar” nuestras familias, nuestro colegio, nuestra parroquia (…..) con el aroma del perdón, de la corrección fraterna, de la humildad, de la fe y del amor que Dios nos tiene.

b) Con esta caja de caudales queremos simbolizar los corazones duros y cerrados para Dios. Que el Señor, por nuestra oración y su gran poder, acerque a los que viven lejos de El.

c) Finalmente, con el pan y el vino, traemos hasta el altar el sudor y el trabajo de tantas personas que se dedican a promover los auténticos valores del evangelio.

6.-ORACIÓN FINAL

¿ME DEJAS, SEÑOR?

¿Acercarme a Ti, a pesar las murmuraciones y críticas sobre mi vida?

¿Derramar el perfume de mis obras, a pesar de hacerlo con cuentagotas?

¿Agradecer, con mi llanto, tu presencia que me rescata y me renueva?

¿ME DEJAS, SEÑOR?

¿Olvidarme de lo mucho que me separa de Ti?

¿Acercarme, con un corazón humilde, para que Tú lo restaures?

¿Lanzarme con pasión a la búsqueda de tu rostro?

¿ME DEJAS, SEÑOR?

Hoy, como aquella mujer,

también quiero pasar de la oscuridad a la luz

de la debilidad a la fortaleza

del pecado a la Gracia

de la muerte a la vida

del distanciamiento a la comunión contigo, Señor.

¿ME DEJAS, SEÑOR?

Hoy, como aquella mujer, a la que no le tembló el pulso

quiero hacerme hueco en medio de tanto obstáculo

que me impide llegar a Ti

Si; Señor

No sé si estoy totalmente arrepentido

lo que sí sé, es que sin Ti,

no el perfume de la vida me sabe a poco

las lágrimas de cada día se secan pronto

y los cabellos del prójimo

son utilizados para arrastrarlo por el miserable suelo.

¿ME DEJAS, SEÑOR?

Sólo te traigo, lo que en el corazón tengo: AMOR

¿ME DEJAS DÁRTELO, SEÑOR?

Y así, sólo así y entonces,

podré de verdad…irme en paz.

Amén