Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

 

 

III Domingo de Pascua
22 de abril de 2007

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

¿Cómo fue ese tiempo en el que Jesús, ya una vez resucitado seguía enseñando a sus apóstoles? ¿El sueño de todo cristiano es “vivir”, imaginar contoda la exactitud posible esas jornadas, que, tal vez no fueron cincuenta como nosotros celebramos. Tanto da que fueran más o menos. Jesús, ya desde la realidad palpable de que era un ser divino, vivo y glorificado, dio un buen empujón a la barca de su naciente Iglesia. Y después cuando se marchó, el Espíritu completó la tarea “enseñándoselo todo” No es posible, esta semana, acometer los trabajos de liturgia, sin reparar en la grandeza de esos días. Y la enseñanza que está en la Escritura puede servirnos a nosotros, tal como sirvió a los discípulos de esa Iglesia que iniciaba su andadura.


EXPLICACIÓN PERMANENTE SOBRE ESTOS CUESTIONARIOS

Hemos querido dar un nuevo aspecto –y renovada función—al apartado de los Grupos Betania. Hasta ahora se publicaban una explicación para construir los formularios y luego se adjuntaban unas preguntas –de tres a cinco—con las ideas fuerza para meditar esa semana.

Ahora “vamos a dar hechos” los formularios. Y gracias a los links para imprimir pues ya podrán ser utilizados directamente. Se componen, pues, de las moniciones, las lecturas y un breve comentario litúrgico. Al final, como siempre, las preguntas.

Pero hay un añadido. Vamos a sugerir algunos trabajos de campo para ayudar a los hermanos, en principio referidos al ámbito de Internet. Sería útil que nos fueran comunicando los progresos al respecto.

Los grupos Betania no son otra cosa que unas agrupaciones voluntarias, formadas, en principio, por las personas que forman los equipos de liturgia y que se suelen reunir con alguna antelación para preparar las misas en las que intervienen y también meditar la palabra de Dios. La idea nuestra es ir haciéndolos crecer y, si es posible relacionar.

Para cualquier sugerencia o duda se puede utilizar especialmente el siguiente correo:

betaniamad@yahoo.es


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura, del Libro de los Hechos de los Apóstoles, nos hace preguntarnos qué lugar damos al Señor en nuestra vida y si somos capaces de anteponer las exigencias del evangelio a todo lo demás. Así lo hicieron los apóstoles ante las autoridades religiosas, porque siempre hay que obedecer a Dios antes de los hombres.

S.- Este Salmo 29 originariamente era de agradecimiento al Señor por haber librado de grave enfermedad a los fieles judíos. Después, y tras la victoria de los Macabeos se utilizó como dedicación del Templo de Jerusalén. Para nosotros hoy tiene resonancias de reconciliación ante pecados y faltas pasadas y la curación de nuestras penas de antes.

2.- Seguimos con la lectura del Libro del Apocalipsis donde se nos dice que: “Digno es Cristo de recibir la sabiduría, el honor, la gloria, el poder y la alabanza”; y eso nos da el conocimiento de que podremos sentir, siempre, a Jesús a nuestro lado.

3.- Preparémonos a escuchar el relato del Evangelista Juan sobre la aparición de Jesús Resucitado junto al mar de Tiberíades. Es una escena muy bien narrada, con sentido cinematográfico. Pongámonos junto a los apóstoles en el momento preciso que reconocen a Jesús que les prepara el desayuno en la orilla. Y luego escuchemos la conversación –muy dramática—entre Jesús y Pedro. Ojalá podamos sentirnos como si allí estuviéramos.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 5, 27b-32.40b-41

En aquellos días, el sumo sacerdote interrogó a los Apóstoles y les dijo:

-- ¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ese? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre.

Pedro y los Apóstoles replicaron:

-- Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús a quien vosotros matasteis colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen.

Prohibieron a los apóstoles hablar en nombre de Jesús y los soltaron. Los Apóstoles salieron del Sanedrín, contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús.

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

SALMO 29

R.- TE ENSALZARÉ, SEÑOR, PORQUE ME HAS LIBRADO

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado

y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.

Señor, sacaste mi vida del abismo,

me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R.-

 

Tañed para el Señor, fieles suyos,

dad gracias a su nombre santo;

su cólera dura un instante,

su bondad, de por vida;

al atardecer nos visita el llanto;

por la mañana, el júbilo. R.-

 

Escucha, Señor, y ten piedad de mí,

Señor, socórreme.

Cambiaste mi luto en danzas,

Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R.-


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DEL APOCALIPSIS 5, 11-14

Yo, Juan, en la visión escuché la voz de muchos ángeles; eran millares y millones alrededor del trono y de los vivientes y de los ancianos, y decían con voz potente:

-- Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.

Y oí a todas las criaturas que hay en el cielo, en la tierra, bajo la tierra, en el mar -todo lo que hay en ellos-, que decían:

-- Al que se sienta en el trono y al Cordero la alabanza, el honor, la gloría y el poder por los siglos de los siglos.

Y los cuatro vivientes respondían:

-- Amén.

Y los ancianos se postraron rindiendo homenaje.

Palabra de Dios


ALELUYA

Ha resucitado Cristo, el que creo todo, y se compadeció del género humano.


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 21. 1-19

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:

Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón

Pedro les dice:

-- Me voy a pescar.

Ellos contestaban:

-- Vamos también nosotros contigo.

Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada.

Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice:

-- Muchachos, ¿tenéis pescado?

Ellos contestaron:

-- No.

Él les dice:

-- Echad la red a la derecha de la barca y encontrareis.

La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro.

-- Es el Señor.

Al oír que era el Señor. Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaba de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces.

Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice:

-- Traed de los peces que acabáis de coger.

Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice:

-- Vamos, almorzad.

Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quien era, porque sabían muy bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da; y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Después de comer dice Jesús a Simón Pedro:

-- Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?

Él le contestó:

-- Sí, Señor, tu sabes que te quiero.

Jesús le dice:

-- Apacienta mis corderos.

Por segunda vez le pregunta:

-- Simón, hijo de Juan, ¿me amas?

Él le contesta:

-- Sí, Señor tu sabes que te quiero.

Él le dice:

-- Pastorea mis ovejas.

Por tercera vez le pregunta:

-- Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?

-- Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contesto:

-- Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.

Jesús le dice:

-- Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.

Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.

Dicho esto, añadió:

-- Sígueme.

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

UN COMPROMISO SINCERO

Por David Llena

Jesús con su muerte y resurrección nos ha salvado. Digno es pues, de toda alabanza, honor y gloria, digno de todo poder, riqueza, sabiduría y fuerza como hemos leído en la segunda lectura. Y digno es de ser obedecido antes que los hombres como dice San Pedro en la primera lectura. Hemos de meditar mucho en esto. Jesús lo hace con Pedro al preguntarle tres veces (tantas como negaciones en aquella noche del Jueves Santo) “¿me quieres?”. A nosotros nos pregunta hoy: “¿me quieres?” después de haber muerto por nosotros. Meditemos bien nuestra respuesta pues nuestro compromiso ha de ser sincero y para siempre, sabiendo que las cosas serán difíciles. La decisión es nuestra.


Las preguntas del Editor

En ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Las cuestiones son las siguientes:

1.- Contundente respuesta de Pedro ante el Sanedrín, la que leemos en la primera lectura. Sólo cuando estamos llenos del Espíritu Santo y nos dejamos en manos de Dios somos capaces de ver las cosas claras. ¿Hemos experimentado esta claridad alguna vez?, ¿Somos conscientes de que es Cristo el que inspira nuestros trabajos o pensamos que todo es debido a nuestro esfuerzo personal?

2.- ¿Somos cómplices de los que crucificaron a Jesús con nuestra pasividad y abandono del hermano? Por que cuando negamos un poco de afecto y otro poco de pan a un hermano necesitado, ¿no estamos gritando ¡crucifícalo, crucifícalo!?

3.- ¿Somos conscientes de que el Señor Jesús ha muerto y resucitado para librarlos de la opresión del mal y traernos la alegría? ¿Estamos viviendo la Pascua con la alegría de ser mujeres y hombres nuevos? ¿O seguimos con nuestra pasividad y tristeza de siempre?

4.- Hemos visto que en cuanto Pedro reconoce al Señor, va inmediatamente en su busca sin esperar a que llegue la barca a la orilla. ¿Es así nuestra repuesta Dios, o preferimos que nos acerquen hasta El? ¿Que debemos desterrar de nuestros comportamientos para vivir más pendientes de la llamada de Dios?

5.- Tres veces pregunta Jesús a Pedro si le ama. Y dos preguntas distintas podemos extraer de este hecho. ¿Cuantas veces le decimos a Jesús nosotros que le amamos? ¿Tantas como le traicionamos? Y la segunda ¿nos ponemos tristes ante la repetición de nuestras faltas o ante los problemas que siempre se repiten en nuestra labor litúrgica?


LA MISIÓN

Pues que no perdamos la alegría que recuperamos en la Vigilia Pascual, en el Domingo de Pascua. Y que esa alegría, porque Jesús nos ha comunicado que nosotros tambien un día resucitaremos, debe ser una de las características más visible de nuestra vida, de nuestra forma de actuar.


Nos podéis escribir sobre todo esto. E, incluso, pedirnos ayuda sobre algún tema concreto. Hemos recibido varios correos en las últimas semanas. Como de costumbre los publicamos y damos respuesta en la sección de Testimonios. Os repetimos el correo:

betaniamad@yahoo.es