III Domingo de Pascua
22 de abril de 2007

Plegarias


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 65, 1-2

Aclamad al Señor, tierra entera; tocad en honor de su nombre. Cantad himnos a su gloria. Aleluya.

ACTO PENITENCIAL

Jesús, amigo y maestro, tú que te apareciste a los discípulos, junto al Mar de Galilea, para que creyeran en ti, limpia nuestro corazón de todo error para que podemos verte y reconocerte siempre

Señor Ten Piedad

Jesús, amigo y maestro, tú que partiste el pan a los de Emaús, olvida nuestras frecuentes faltas para que podamos acercarnos con dignidad al pan que nos das siempre en la Eucaristía

Cristo Ten Piedad

Jesús, amigo y maestro, tú que enseñaste el camino de salvación a Maria de Magdala, cura nuestra ceguera producida por nuestros pecados.

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Señor danos tu Gracia para que podamos beneficiar a nuestro cuerpo y a nuestra alma de los bienes que, en el Universo ha producido la Santa Resurrección de tu Hijo, por haber reconciliado a toda la creación con tu amor y sabiduría. Y que esa realidad afiance en nosotros la esperanza constante de salvación.

Por Jesucristo Nuestro Señor

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, estas ofrendas que hoy hemos separado para ti. Tu Iglesia las presenta sobre el altar con el infinito gozo de saber que tu Hijo ha resucitado. Te rogamos pues que la fuerza de tu Espíritu transforme, por tu bondad, este Pan y Vino en viáticos de felicidad eterna.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor nuestro Dios

Padre Nuestro eres digno de toda alabanza.

Cuando miramos al mundo y su historia,

descubrimos tu presencia y tu Espíritu,

sobre todo en el acto portentoso de

la Resurrección de Jesús, Tu primogénito y hermano nuestro.

 

Tú eres gran Pastor del Universo:

has trazado el sendero de los astros;

luces inmensas que caminan por los espacios

formando el incontable rebaño de las estrellas.

Tuyas son las estaciones que obedecen a tu llamada

como ovejas enamoradas de su Pastor.

 

Tú, Padre, te has enviado, con amor infinito

A tu Hijo, Nuestro Señor Jesús,

a pastorear a hombres y mujeres

de todo tiempo y condición.

Éramos ovejas sin pastor.

Pero tu pusiste a la cabeza a Jesús,

nos sacaste de la desorientación.

 

Eres digno de bendición

porque nos liberaste y pudimos recorrer

el camino que tus deseabas para nosotros

Y es lo que te ofrecemos ahora

permanente canto de alabanza

SANTO, SANTO, SANTO

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Jn 21, 12-13

Jesús dice a sus discípulos: vamos, comed. Y tomó el Pan y se lo dió

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu bondad infinita lleve a este tu pueblo a la resurrección gloriosa. Y que la recepción de estos sacramentos sea el alimento necesario para llegar a esa gloria que tu hijo nos ha prometido.

Por Jesucristo Nuestro Señor