III Domingo de Pascua
22 de abril de 2007

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 5, 27 b-32. 40b-41

En aquellos días, el sumo sacerdote interrogó a los Apóstoles y les dijo:

-- ¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ese? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre.

Pedro y los Apóstoles replicaron:

-- Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús a quien vosotros matasteis colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen.

Prohibieron a los apóstoles hablar en nombre de Jesús y los soltaron. Los Apóstoles salieron del Sanedrín, contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús.

Palabra de Dios

 

SALMO RESPONSORIAL

SALMO 29

R.- TE ENSALZARÉ, SEÑOR, PORQUE ME HAS LIBRADO

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado

y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.

Señor, sacaste mi vida del abismo,

me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R.-

 

Tañed para el Señor, fieles suyos,

dad gracias a su nombre santo;

su cólera dura un instante,

su bondad, de por vida;

al atardecer nos visita el llanto;

por la mañana, el júbilo. R.-

 

Escucha, Señor, y ten piedad de mí,

Señor, socórreme.

Cambiaste mi luto en danzas,

Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R.-

 

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DEL APOCALIPSIS 5, 11-14

Yo, Juan, en la visión escuché la voz de muchos ángeles; eran millares y millones alrededor del trono y de los vivientes y de los ancianos, y decían con voz potente:

-- Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.

Y oí a todas las criaturas que hay en el cielo, en la tierra, bajo la tierra, en el mar -todo lo que hay en ellos-, que decían:

-- Al que se sienta en el trono y al Cordero la alabanza, el honor, la gloría y el poder por los siglos de los siglos.

Y los cuatro vivientes respondían:

-- Amén.

Y los ancianos se postraron rindiendo homenaje.

Palabra de Dios

 

ALELUYA

Ha resucitado Cristo, el que creo todo, y se compadeció del género humano.

 

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 21. 1-19

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:

Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón

Pedro les dice:

-- Me voy a pescar.

Ellos contestaban:

-- Vamos también nosotros contigo.

Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada.

Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice:

-- Muchachos, ¿tenéis pescado?

Ellos contestaron:

-- No.

Él les dice:

-- Echad la red a la derecha de la barca y encontrareis.

La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro.

-- Es el Señor.

Al oír que era el Señor. Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaba de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces.

Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice:

-- Traed de los peces que acabáis de coger.

Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice:

-- Vamos, almorzad.

Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quien era, porque sabían muy bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da; y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Después de comer dice Jesús a Simón Pedro:

-- Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?

Él le contestó:

-- Sí, Señor, tu sabes que te quiero.

Jesús le dice:

-- Apacienta mis corderos.

Por segunda vez le pregunta:

-- Simón, hijo de Juan, ¿me amas?

Él le contesta:

-- Sí, Señor tu sabes que te quiero.

Él le dice:

-- Pastorea mis ovejas.

Por tercera vez le pregunta:

-- Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?

-- Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contesto:

-- Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.

Jesús le dice:

-- Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.

Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.

Dicho esto, añadió:

-- Sígueme.

Palabra del Señor

 

CANTOS PARA LA CELEBRACION

Domingo III de Pascua

Facilitados por Alfonso Medina

Entrada : Gloria, honor a Ti.- CLN. 160; Gloria y honor a Ti.. CLN. A8
(Rito de la aspersión)  Vidi aquam. CLN. A82
Salmo responsorial y Aleluya.: Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
Ofertorio:  Señor te ofrecemos el vino y el pan.
Santo: CLN. I 6
Comunión: Quédate junto a nosotros CLN. 020; Gustad y ved CLN. 035
Final: Regina coeli.CLN.303

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