Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor
8 de abril de 2007

MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos a esta Eucaristía de alegría y gozo. Anoche celebrábamos la Vigilia Pascual. Y esta Misa de Pascua es eco de aquella. El mensaje de hoy es: “No busquéis entre los muertos al que vive. ¡Dios lo ha resucitado! Ya llega nuestra alegría, es tiempo de resucitar, de salir de la noche, de liberarnos de tantas esclavitudes como nos oprimen. Todos tenemos que resucitar de muchas cosas pero siempre lo hacemos con cautela, con conformismo. La Resurrección de Cristo nos dice que ya todo es esperanza. Aceptemos de verdad el anuncio de la Pascua, que da paso a ese rayo de luz que trae la buena noticia, y sobre todo pidamos a Jesús Resucitado que nos ayude a remover la losa que paraliza tu alma y te libere del peso que aplasta tu corazón. ¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya!.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura, del Libro de los Hechos de los Apóstoles, nos muestra –ya— a Pedro lleno del Espíritu Santo y narrando ante el pueblo la vida de Jesús. Es útil este texto para este día de la Resurrección del Señor, donde se hace mas presente, entre nosotros, la presencia del Espíritu, como le ocurrió a San Pedro.

S.- El Salmo 117 era utilizado por los judíos contemporáneos de Jesús como himno procesional y hacia referencia al triunfo de los Macabeos y la restauración del culto a Dios en el Templo. Para nosotros es un cántico solemne de acción de Gracias al Padre por la Resurrección de su Hijo.

2.- La resurrección de Jesús termina con la muerte y si creemos esto nosotros algún día resucitaremos. Y, sin embargo, va a ser así. Toda la doctrina de Pablo se basa en la resurrección y el cambio futuro de nuestra condición humana. Y así se explica en la segunda lectura procedente de la Carta de San Pablo a los Colosenses.

Secuencia.- Vamos a escucha la secuencia de la Misa de Pascua es un bellísimo himno muy antiguo en el que se narra con pocas palabras todo el misterio de la Resurrección y de la salvación del género humano.

3.- Después de la resurrección Jesús cambiará de aspecto y ni siquiera María Magdalena le reconoce, tal como narra el Evangelio de San Juan. Y se va a cumplir en él lo que el mismo Jesús, una vez, cuando ciertos saduceos quieren tenderle una trampa hablan de esa mujer cuyos maridos van muriendo sucesivamente. Él alude a la naturaleza de ese cuerpo glorificado al equiparar a los que viven en la gloria con la naturaleza de los ángeles. El fue el primero en recibir el cuerpo glorificado. Después le seguiremos todos nosotros.

 


Lectura de Postcomunión


MONICIÓN

Puede volverse a leer la secuencia de esta misa de Pascua. Es uno de los textos más hermosos de toda la liturgia. Pero si se prefiere otra lectura publicamos un texto de gran belleza.

¡RESUCITÓ!

-Como el grano de trigo que, al morir, da mil frutos; resucitó el Señor.

 

-Resucitó el Señor, y vive en la palabra

de aquel que lucha y muere gritando la verdad.

 

-Resucitó el Señor y vive en el empeño

de todos los que empuñan las armas de la paz.

 

-Resucitó el Señor y está en la fortaleza

del triste que se alegra, del pobre que da pan.

 

-Resucitó el Señor y vive en la esperanza

del hombre que camina creyendo en los demás.

 

-Resucitó el Señor, y vive en cada paso

del hombre que se acerca sembrando libertad.

 

-Resucitó el Señor, y vive en el que muere

surcando los peligros que acosan a la paz.

 

-Resucitó el Señor y manda a los creyentes

crecerse ante el acoso que sufre la verdad.

 

-Resucitó el Señor y vive en el esfuerzo

del hombre que sin fuerzas quedó por los demás.

 

-Resucitó el Señor y está en la encrucijada

de todos los caminos que llevan a la paz.

 

-Resucitó el Señor y llama ante la puerta

de todos los que olvidan lo urgente que es amar.

 

-Resucitó el Señor y vive en el que queda

cautivo por lograr al hombre libertad.

 

-Resucitó el Señor, su gloria está en la tierra

en todos los que viven su fe de par en par.

 

-Resucitó el Señor, y podemos ver los cristianos

con vida, junto a la Vida Eterna.


EXHORTACIÓN DE DESPEDIDA

¡Que nuestra alegría llegue a todos! ¡Que el mundo entero sepa que el Señor Jesús ha resucitado! Que en las calles y las plazas se sepa que Dios ha resucitado a Jesús y que estamos felices. Y amémonos unos a otros como el Señor nos lo ha pedido. Que esto se sepa también en todos los lugares. Alegría hermanos, alegría. ¡Feliz Pascua!