Domingo de Ramos
1 de abril de 2007

MONICIÓN DE ENTRADA

Tras la alegría de la entrada en Jerusalén que hemos celebrado con la Procesión de los Ramos, sabemos que estamos en la Semana Central de nuestra realidad como seguidores de Cristo. Hoy comenzamos la Semana Santa. Las lecturas de este domingo nos refieren la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Él sabe muy bien a qué se compromete con esta opción que ha tomado; pero, Él ha venido a cumplir una misión y la llevará hasta el final. Deja que en su entrada lo aclamen los que lo han seguido. Quiere dejarles un mensaje muy claro. Él tan sólo quiere reinar en el corazón de cada hombre, y sabe que sólo los pobres, los pequeños, los niños se decidirán a vitorearlo con todos los riesgos. Pues ellos si guardan en su interior un corazón abierto a la novedad de Dios. Y eso es lo que Jesús ha venido a buscar. Pidámosle su gracia para seguirlo durante estos días lo más cerca posible. Todos estos momentos que nos taladrarán el corazón son necesarios para llegar a la Pascua.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura sacada del Libro de Isaías, nos muestra al Señor, siempre cerca del que sufre. Para él tiene una palabra de aliento, una mano tendida, una ayuda crucial. Es un relato crucial del Antiguo Testamento para mejor entender la Pasión de Cristo. Es el tercer cántico del Siervo del Señor.

S.- Al Salmo 21 se le considera, como en el caso de la profecía del Siervo de Yahvé, una anticipación profética de lo que iba a ser el sufrimiento de Jesús de Nazaret para salvarnos a todos. Jesús, en la cruz, reza estos versos al Padre en un momento tan significado e importante para la redención del género humano.

2.- Un fragmento de la Carta a los Filipenses, conforma la segunda lectura. San Pablo nos reclama para realizar estas acciones desde la más profunda humildad. Y como ejemplo: Cristo. Él lo hizo todo sin hacer alarde de su categoría de Dios.

3.- Como evangelio La Pasión. Cualquier palabra sobraría para llegar a comprender que fue el mayor acto de amor que pueda conocer la historia. Tras la alegría de la entrada en Jerusalén que hemos celebrado con la Procesión de los Ramos, la liturgia de este día lee completa la Pasión de Nuestro Señor que en el presente ciclo --el C-- corresponde a San Lucas. El relato de Lucas es completo y, rico en matices. Es ya difícil saber por qué Jesús tiene que morir. Y, sobre todo, admitir que ha de morir y en la Cruz.

 


Lectura de Postcomunión


MONICIÓN

Este himno de La Liturgia de las Horas resume bien el trabajo de estos días pasados, de la Cuaresma que acabamos de terminar, pero es también resumen de los días que nos esperan ahora en la Semana Santa. Himno muy hondo y muy apropiado en este día

 

EL SEÑOR NOS CONVIDA

En tierra extraña peregrinos

con esperanza caminamos

que, si arduos son nuestros caminos,

sabemos bien donde vamos

 

En el desierto un alto hacemos,

es el Señor quien nos convida,

aquí comemos y bebemos

el pan y el vino de la Vida.

 

Para el camino se nos queda

entre las manos, guiadora,

la cruz, bordón, y bandera triunfadora.

 

Entre el dolor y la alegría,

con Cristo abandona en su andadura

un hombre, un pobre que confía

y busca la ciudad futura

Amén.

(Himno de Laudes)


EXHORTACIÓN DE DESPEDIDA

Hoy, Jesús, ha entrado triunfador en Jerusalén, pero dentro de tres días el mundo --nosotros mismos-- pedirá su muerte. Tengámoslo en cuenta y sepamos que hay que estar con Cristo –y con los hermanos—cuando el tiempo es bueno y amable, y cuando llegan las grandes borrascas. No lo olvidemos.


LA LITURGIA DE LA SEMANA SANTA

Por J. Vicente Martínez

Aunque pueda parecer un poco obvio publicamos estas instrucciones completas de la liturgia de la Semana y Santa Pascua. Y lo colocamos aquí en la primera página posible, en la de moniciones del Domingo de Ramos. Nos envía este texto el sacerdote valenciano J. Vicente Martínez. Creemos que puede centrar una serie de datos muy necesarios en estos días

DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

Con este domingo la Iglesia entra en el Misterio de su Señor crucificado, sepultado y resucitado, el cual, entrando en Jerusalén dio un anuncio profético de su poder mesiánico. Aunque en todas las Misas de este día y las vespertinas del sábado se conmemora la entrada del Señor en Jerusalén, la procesión será única y precederá a la Misa con mayor concurrencia de fieles.

Los ornamentos, de color rojo.

Cuando la procesión ha llegado al templo, el presidente venera el altar con el beso y el incienso, pero no se usa incienso para la proclamación de la Pasión ni se besa el Leccionario.

En la homilía, destáquese los dos aspectos fundamentales de este día: el pueblo que primero aclama a Cristo como su Rey, después pide su muerte. Así, dejándose perder, Cristo vence al pecado y a la muerte.

LUNES, MARTES Y MIÉRCOLES SANTOS

Ornamentos de color morado.

Coméntese en la homilía de la Misa los cánticos del Siervo y los relatos evangélicos correspondientes.

JUEVES SANTO

Por la mañana.- MISA CRISMAL. Es la que celebra el Obispo con su presbiterio y sus diáconos y una representación de los consagrados y de los laicos.

Ornamentos, de color blanco.

En esta celebración se consagra el Crisma y se bendicen los santos óleos. Se canta Gloria a Dios en el cielo y se omite el Credo. Los sacerdotes renuevan las promesas sacerdotales.

SANTÍSIMO TRIDUO PASCUAL

Jueves tarde.- MISA EN LA CENA DEL SEÑOR

Con esta Eucaristía -ornamentos blancos- se da inicio al Triduo Pascual del Señor crucificado, sepultado y resucitado. Esta Eucaristía no es la más importante del año, sino que la más importante es la de la Pascua. Por tanto, aunque debe solemnizarse, no se le dé mayor relieve que la de la Noche santa o la del día de Pascua.

Tras la homilía el presidente lava los pies a 12 fieles, que pueden ser representantes de los distintos ámbitos de la parroquia, en señal del servicio que Cristo vino a ejercer a la tierra y que los cristianos estamos continuados a seguir.

Tras la oración postcomunión y el canto del Pange lingua, se traslada el Santísimo Sacramento al lugar preparado para ello, al Tabernáculo especialmente engalanado. Evítese la suntuosidad e invítese a los fieles a que pasen un rato en oración y adoración ante Cristo Eucaristía, no obstante esta adoración no debe prolongarse más allá de las 24 horas.

Todos los altares se desnudan completamente, sin cruz, sin candeleros, sin flores, sin manteles.

VIERNES SANTO. PRIMER DÍA DEL TRiDUO PASCUAL

En este día en que Cristo, nuestra pascua, ha sido inmolado, la Iglesia no celebra la Eucaristía y conmemora su nacimiento del costado de Cristo dormido en la Cruz, e intercede por la salvación de todo el mundo.

Ornamentos de color rojo.

Por la mañana, celébrese el Oficio de Lectura y Laudes con la participación del pueblo.

Cerca de las 15 horas, la hora de nona, téngase la celebración de la Pasión del Señor, con la siguiente estructura, que en nada puede modificarse:

Liturgia de la Palabra

Adoración de la Santa Cruz

Sagrada Comunión.

Una vez acabada la celebración, la cruz queda sola para que los fieles puedan besarla y adorarla y meditar ante ella.

El via crucis y otros ejercicios piadosos, que no molesten a las celebraciones litúrgicas, que siempre han de tener preferencia.

Es día de ayuno.

SÁBADO SANTO. SEGUNDO DÍA DEL TR. PASCUAL

Por la mañana, celébrese el Oficio de Lectura y Laudes comunitariamente, con ornamentos de color morado. Hoy la Iglesia permanece junto a la Cruz de Cristo, meditando su descenso a los infiernos y orando por la salvación del mundo.

Por la tarde, sobre las 18 horas, celébrense las Vísperas de este día con ornamentos de color morado.

Por la noche, no antes de las 21 horas, da comienzo la vigilia pascual, centro de todo el año litúrgico.

VIGILIA PASCUAL EN LA NOCHE SANTA

La celebración consta de las siguientes partes:

Liturgia de Luz

Liturgia de la Palabra

Liturgia Bautismal

Liturgia Eucarística.

Los ornamentos son de color blanco.

MISA DEL DÍA DE PASCUA

Celébrese con toda solemnidad, dando especial relieve a los elementos bautismales y festivos propios de este tiempo: la aspersión con el agua, el cirio pascual encendido, etc.