Domingo Sagrada Familia, Jesús, María y José
31 diciembre de 2006

Plegarias

ANTÍFONA DE ENTRADA Is 2,16

Los pastores fueron corriendo y encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre

ACTO PENITENCIAL

El Señor Jesús, a quien recibimos hecho Niño en Belén, nos invita siempre a la paz y a la reconciliación y muy especialmente en este Tiempo de Navidad. Usando su misma generosidad nosotros nos reconocemos pecadores.

Señor, Tú que resucitaste para salvarnos, Señor ten piedad

Señor ten piedad

Señor, Tú que nos envías a tu Espíritu para que actuemos en paz y con amor,

Cristo ten piedad.

Señor, Tú que vienes al mundo a hacerlo más justo y solidario,

Señor ten piedad.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios Todopoderoso, continuar celebrando con fervor estos días de alegría en honor del nacimiento de tu Hijo, y que los misterios que estamos celebrando transformen nuestra vida para el bien de los hermanos.

Por Nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te presentamos, Señor, este pan y vino, que Tú antes nos ha dado. Y junto al pan y el vino te ofrecemos también nuestros deseos de paz y justicia para todos. Concédenos Señor que esta Eucaristía nos haga más felices, como tu Hijo Jesús hizo a los pastores que asistieron a su portentoso nacimiento en Belén y que esa felicidad presente nos lleve a la vida que nunca acaba.

Por Jesucristo Nuestro Señor

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor nuestro Dios

 

Padre Nuestro, eres digno de toda alabanza.

Cuando miramos el mundo y su historia

Descubrimos tu presencia y tu Espíritu,

sobre todo en este Tiempo de Navidad,

cuando tu Hijo querido ha nacido entre los hombres.

Y se ha hecho como uno de nosotros para salvarnos

 

Tú eres, Dios Padre, el gran Pastor del universo

has trazado el sendero de los astros;

luces inmensas que caminan por los espacios

formando el incontable rebaño de las estrellas.

Tú eres quien abre la puerta del aprisco de los vientos,

que, unas veces, se desatan huracanados

y, otras, acarician los trigos suavemente.

 

Tuyas son las estaciones que obedecen tu llamada,

Como ovejas que aman a su Pastor.

La misma fuerza de amor

que alimentas en cada uno de nosotros,

y en todos los pueblos,

es un poema de amor que te ofrecemos,

Padre de todos los hombres y mujeres,

con este canto de alabanza

SANTO, SANTO, SANTO

 

ANTÍFONA DE COMUNIÓN

Te vamos a recibir, Señor, con emoción y esperanza. Qué el fruto del altar haga más fructífera nuestra vida.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu presencia indeleble en este sacramento nos haga mejorar en el cuerpo y en el espíritu, sepamos ser ofrenda permanente para la salvación de nuestros hermanos y testigos de tu generosidad sin límites

Por Jesucristo Nuestro Señor