1.- ACCIÓN DE GRACIAS

Por David Llena

La Iglesia nos propone en esta primera semana de Octubre un alto en el camino para dar gracias por los frutos recibidos y pedir a Dios su ayuda y protección en el nuevo curso.

Siempre es bueno hacer caso a la madre, aunque como hijos a veces el trabajo que eso pueda suponer nos echa para atrás. No obstante, después de tantos años de vida, sabemos que siempre debimos hacer caso a los consejos maternales. Así, este es un buen momento para agradecer a Dios todo aquello que recibimos de Él.

En primer lugar, gracias Señor por las veces que te recibimos sacramentalmente y las veces que nos brindaste tu perdón como respuesta amorosa a todas nuestras caídas. Gracias, también, Señor por haberte servido de los sacerdotes, por Ti elegidos, para hacer más cercanas tus palabras, consejos y cuidados; además de ser ellos las puertas por las que nos llegan tus sacramentos. Gracias por acoger a los niños y hacerlos hijos tuyos con el bautismo, sé que nada produce más satisfacción que la mirada de un niño, su sonrisa y su rostro debieran ser un espejo donde mirarnos los mayores, y con esa ternura volver a repetir aquellas palabras de nuestro bautismo que pronunciaron nuestros padres: “Creo en ti Padre, creo en Jesús, creo en el Espíritu Santo…”.

Gracias también Señor, por las personas que escogiste poner en nuestro camino este año para señalar la senda que nos lleva a ti.

Gracias por la visita del Papa a Valencia que estimuló a las familias a seguir adelante.

Gracias por todos los niños y jóvenes que recibiendo la eucaristía por primera vez o la confirmación, dieron un paso más en este camino que es la vida apostando por seguir siempre a tu lado. Hazte presente en ellos todos los días de su vida.

Gracias Señor, por esos ratos de oración y meditación que me proporcionaste: me acercaron más a ti, aunque otras veces otras tareas me alejaban de ellos.

Gracias Señor, por la familia que nos acoge, nos aguanta, nos quiere, nos acompaña, nos atiende, nos hace ver un trozo de tu amor y nos adelanta lo que es ser parte de la gran familia que es la Iglesia.

Gracias Señor por los avances de la ciencia que permiten curar enfermedades.

Gracias Señor, por el pan que nos diste.

Gracias Señor, por todos aquellos, que sin nosotros saberlo, trabajan a nuestro lado por el Reino.

También en esta celebración, te presentamos Señor a aquellos que ya no están con nosotros para que disfruten ya de la plenitud del banquete que les preparaste. Te presentamos los matrimonios y las familias que viven fundados en Ti para que este año crezca su amor que reflejo de tu Amor. Te presentamos a los niños, tus predilectos, sobre todo atiende a aquellos que sufren alguna dolencia o enfermedad. Te presentamos, también, nuestros proyectos para este curso, pensaremos que tú estarás con nosotros en nuestros quehaceres diarios, para inspirarnos la palabra oportuna ante los demás, para cumplir con nuestro trabajo, para estar siempre dispuestos a dar nuestro tiempo en casa, a atender a los más necesitados, a que nuestro cansancio sirva para el descanso de los demás y que el próximo año por estas fechas podamos presentar ante tu altar más frutos que este año, todos ellos para gloria de tu Nombre. Que así sea.

 

2.- ¿Y TU LUGAR EN LA PARROQUIA….QUÉ?

Por Javier Leoz

*Busca un momento de paz y de silencio. La fe, aunque sea celebrada, conviene cuidarla personalmente.

*Participa activamente en algún movimiento o grupo. La fe se vive mejor cuando se contrasta.

*Interésate por tu lugar dentro de la parroquia. Siempre hay un sitio libre para una idea y para alguien que la lleve a cabo.

*Fórmate en tus principios cristianos. Una realidad tan rocambolesca como la actual, exige creyentes convencidos y fundados.

*No te pierdasla Eucaristía dominical y, si puedes, márcate algún día entre semana para no perder el hilo conductor de la Palabra de Dios.

*Desempolvala Biblia. ¿Dónde la tienes guardada? ¿La utilizas o quedó en un adorno?

*Preocúpate de las carencias de los que viven alrededor. La parroquia es una casa donde siempre hay necesidades.

*Coge gusto por la oración. Un cristiano sin oración es una persona a la deriva, sin orientación divina.

*Celebra tu fe con optimismo e ilusión. Creer en Jesús es lo más grande que uno puede tener.

*Ama ala Iglesia. ¿Que tiene defectos? ¡Por supuesto! Si no los tuviera, no tendrías cabida en ella. Si, por el contrario, tú eres mejor…ella ya será un poco más santa.

*Involúcrate en la dimensión social de la parroquia. Cáritas o cualquier movimiento destinado a los más pobres, te lo agradecerán.

*Pregunta por las posibilidades de incorporarte en algún movimiento juvenil. Si, en la parroquia, no existe, la iglesia es mucho más grande que todo eso.

 

3.- CANELA

Por Pedrojosé Ynaraja

Hablaba un día con un químico especialista en cueros y me comentaba él las características de los unos y procedimientos de conservación de los otros, cuando se me ocurrió preguntarle si la piel de cerdo se podía curtir. Claro que sí, me contestó, pero aquí nos la comemos. Se refería a la que hay en los jamones y en los torreznos. Lo que yo nunca me había cuestionado, para él, le era un hecho insólito. Una cosa semejante pasaría si, a un ciudadano del antiguo Israel, le contásemos que sus perfumes, que formaban parte del ungüento santo, nosotros ricamente nos los zampábamos.

La canela va asociada a mis recuerdos infantiles, entraba a formar parte de las natillas y del arroz con leche, que preparaba mi madre en días solemnes. Uno de mis deleites consistía en masticar la rama, que me hubiera podido tocar. Digo rama, sí, porque este era el nombre que figuraba en las etiquetas. ¿De qué planta se trata? La primera incógnita se me presenta cuando constato que en ingles, se la llama cynamon y que en nuestras biblias ambas plantas son diferentes. Repasando manuales, veo que a la canela se la llama */cinnamomum zeylanicum/* y al cinamomo */elaeagnus angustifolia/*. Estas disquisiciones, estas precisiones, les pueden parecer a muchos, estúpidas. No me ofendo porque lo crean así, pero confieso que mi amor por la Biblia, no me exige olvidar aficiones a las ciencias naturales, de mi época de bachiller. Por otra parte, si el nombre aparece en el texto, y era comprendido por los primeros destinatarios, debo saber también a que se refiere, aunque sea yo el multienésimo lector.

¡Cuantos componentes entran a formar parte de un perfume actual! ¡Cuanta propaganda comercial para que sea conocido y adquirido! El mundo antiguo apreciaba los aromas, seguramente era mucho más sensible a ellos que nosotros. En el caso de la canela, necesitaba importarlo de tierras muy lejanas, de China e India, pero lo hacían porque parece que entraba a formar parte del aceite santo de la unción. Unción de objetos y personas. He dicho parece, porque las enciclopedias así lo dicen, pero luego, repasando uno el pasaje de Ex.30, 24, no está en la lista. La canela es un aroma suave que se desprende de la corteza de un arbusto semejante a nuestro laurel. En Nazaret, en aquella especie de museo viviente que uno puede visitar, que nos permite retroceder a costumbres antiguas y oficios ya extinguidos, compré canela de aspecto más rústico, seguramente menos refinada que la de cualquier supermercado nuestro, demasiado elegante. El olor de la canela no es ni agresivo, como ciertas mentas, ni sensual, como algunas esencias de elaboración actual, que tal vez sea esta característica la que pretendan tengan. He visto y quemado bastoncitos de incienso que desprendían este perfume. Como todo este material, que uno encuentra en las peculiares tiendas que lo suministran, se le atribuyen cualidades mágicas. Puro camelo.

La palabra canela es el nombre propio de una de las hijas de Job, es objeto de comercio, o aroma que despide la amada del */Cantar de los cantares/*. En resumen, aparece solo en cuatro lugares del Antiguo Testamento.

¿A qué compararé yo la canela? ¿Qué me evocará? Pues que su suave fragancia se parece a la bondad sencilla de ciertas personas. Si decía un día que los pecados capitales no han cambiado, pese a la evolución de los tiempos, afirmo con la misma contundencia, que las virtudes tampoco, pese a progresos post dictatoriales, o a avances de la psicología.

El perfume que más se anuncia hoy, tal vez dentro de poco será ignorado. El de mayor precio dejará, sin duda, de venderse pronto. O deberán cambiar el nombre, o su composición. Sea como perfume o condimento, la canela se apreciará siempre. La amabilidad tampoco cambia. La gente buena de hoy, es semejante a la de ayer, y lo será igual la del mañana. La persona bondadosa, con notoriedad o sin ella, será siempre apreciada. La benignidad, la abnegación, la mansedumbre, la caridad, de tanta gente ignorada, abundante en toda la humanidad, diría yo que se parece al mantillo vegetal de los bosques, que sin tener la agresividad del abono químico, facilita el crecimiento y conservación hasta de las mismas selvas. Me gustaría que, por un momento, el lector cerrara los ojos y se preguntara: ¿a quien de los que conozco le condecoraría yo con la insignia de la */gran orden/* */de la canela/*? Sorprendido, descubrirá que a más de uno se la otorgaría y su opinión del mundo le será más favorable. Pero nadie ignore que Dios ya lo ha hecho y los llama santos.